Imagen de Witiza rey de los Visigodos

Witiza, rey de los Visigodos (¿700-710), ha sido objeto de una distorsión profunda en la interpretación histórica. La crítica histórica enfrenta dificultades al intentar ofrecer una visión unánimemente aceptada de este monarca, a quien la historia ha señalado durante siglos como el principal responsable de la caída del Estado visigótico. En este espacio, no podemos abordar exhaustivamente la profunda controversia que rodea este reinado. Sin embargo, antes de resumir las escasas informaciones sobre el reinado de Witiza que pueden conjeturarse hoy, es relevante destacar que los recientes estudios de Ramón Menéndez Pidal sobre el origen de las leyendas de los últimos reyes godos han revolucionado estas controversias.

Una de las leyendas más interesantes atribuye la pérdida de España y su dominación por los árabes al ultraje sufrido por la hija del conde Julián a manos del rey Witiza. Este relato, elaborado probablemente por los cristianos derrotados en busca de una excusa para su derrota, presenta variantes significativas en la leyenda mozárabe, entre los witizianos y los historiadores árabes, y entre los cristianos del Norte. La figura de Witiza se ve influenciada por estas narrativas, y la realidad de su reinado se ve entremezclada con elementos míticos.

En términos históricos, Witiza inició su reinado mostrando clemencia al perdonar a aquellos que habían sufrido castigos y confiscaciones durante las sublevaciones de su padre Egica. Su gobierno se caracterizó por la falta de energía, como lo describe la fuente contemporánea que lo califica como «clementissimus». Esta debilidad política, evidente en su política de lenidad, contribuyó al aumento de las sublevaciones internas que finalmente llevaron a la ruina del Estado visigótico.

A pesar de la inclusión de su hijo Aquila en el trono, las sublevaciones persistieron, posiblemente relacionadas con la reorganización de los cargos palatinos para atraer a la nobleza. La conexión de Witiza con la familia de Pelayo y la trágica historia de amor con la mujer del duque Favila también añaden capas de complejidad a su reinado.

La supuesta persecución de la Iglesia bajo Witiza puede ser una distorsión de la leyenda desfavorable a este rey. No hay pruebas claras de que haya disuelto concilios, y las relaciones con el arzobispo Félix de Toledo indican una convivencia relativamente armoniosa con la Iglesia.

La muerte de Witiza en 710 desencadenó una auténtica guerra civil en el Estado visigótico. Las luchas por el trono involucraron a diversos grupos, como el partido witiziano liderado por el arzobispo Oppas y la viuda de Witiza que apoyaba las pretensiones de Aquila. La elección de Rodrigo como rey, aunque más legítima, se enfrentó a la resistencia de parte de la nobleza. La fecha exacta de esta elección no está clara, pero se sitúa en el año 710, marcando un hito crucial que contribuyó al colapso final del Estado visigótico.

TORRES LÓPEZ, Manuel, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, T. III págs. 134-136.