Nubeluz

Leonor de Aragón

Autor: Carlos de Ayala Martínez

Leonor

Santa María del Puig (Valencia 20-II-1358 - Cuéllar (Segovia), 13-IX-1382. Infanta de Aragón, reina consorte de Castilla, mujer de Juan I y madre de Enrique III y de Fernando I de Aragón. La infanta Leonor era hija del rey Pedro IV el Ceremonioso y de su tercera esposa Leonor de Sicilia. Nació en el monasterio valenciano de Santa María del Puig, vieja fundación dinástica regentada por mercedarios, el 20-II-1358. A la edad de diecisiete años fue convertida en prenda de paz entre los reinos de Aragón y Castilla, enzarzados en un complejo enfrentamiento que debe analizarse en el contexto de la Guerra de los Cien Años.

En efecto, en 1375, los dos reinos peninsulares concluían un acuerdo de paz suscrito en Almazán el 12 de abril. Allí acudieron en persona la reina de Castilla, Juana Manuel, mujer de Enrique II, y su hijo Juan, heredero del trono. Por la parte aragonesa representaban al rey Pedro IV el arzobispo de Zaragoza y Ramón Alamán de Cervellón. Fue entonces cuando en el cercano monasterio de San Francisco, fuera de las murallas de la villa, se convino, aunque no era la primera vez que se hacía, el matrimonio del heredero castellano con Leonor, la infanta aragonesa hija del Ceremonioso.

La tradición quiere presentarlo como un matrimonio por amor que el monarca de Aragón no acababa de ver con agrado, pero no tuvo más remedio que aceptar a fin de contrarrestar la presión que los franceses, aliados de los castellanos, ejercían sobre sus fronteras. Lo cierto es que el matrimonio se acabaría mostrando como políticamente rentable. Por lo pronto, la dote de la infanta se había fijado en 200.000 florines del cuño de Aragón, e incluía también la restitución de la villa y fortaleza de Molina, ocupada por los aragoneses. Por su parte, el rey Enrique II, en concepto de indemnización por la guerra, debía entregar 180.000 florines al rey de Aragón, suma garantizada en las rentas de las villas y fortalezas de Requena, Otiel y Moya. Concluidos los acuerdos, el arzobispo de Zaragoza y Ramón Alamán de Cervellón, que había representado a la infanta en los esponsales, fueron los encargados de conducirla con toda solemnidad a Soria, donde, finalmente, se celebraría la boda el 18-VI-1375.

Al subir al trono en mayo de 1379, Juan I de Castilla y su mujer, la reina Leonor, decidieron coronarse, lo cual constituía una costumbre muy infrecuente en el ritual de entronización de los reyes castellanos. Puede que fuera esta una de las pocas decisiones políticas en que tuvo oportunidad de influir la nueva reina Leonor. En efecto, se sabe que sus hermanos, en especial el heredero aragonés Juan, duque de Gerona, se lo aconsejaron vivamente a su cuñado, y es de suponer que la Reina apoyase con convicción medida tan institucionalmente estabilizadora para el trono.

La coronación tuvo lugar en el monasterio de las Huelgas de Burgos el 25 de julio, festividad del apóstol Santiago, y desde luego se sabe que Pedro IV de Aragón felicitó efusivamente a su hija y a su yerno por la significativa decisión adoptada Algunos meses después de la coronación, el 4-X-1379 concretamente, la Reina daría a luz al heredero del trono, el futuro Enrique III. Pero no fue este el único varón nacido de Leonor llamado a reinar: el 27-XI-1380 veía la luz en Medina del Campo el infante Fernando, el futuro Fernando de Antequera, que pasaría a ser el primer rey de la Casa Trastámara en Aragón.

La joven Reina no viviría ya mucho más. La discreción con la que ha pasado por la historia no le impidió cumplir sus responsabilidades dinásticas garantizando con creces la sucesión a la Corona. Fallecía en Cuéllar (Segovia) dos años después, el 12-IX-1382, como consecuencia del parto de una niña que tampoco pudo sobrevivir. Juan I ordenó que el cuerpo de su esposa fuera trasladado a Toledo para recibir sepultura en la capilla real que su padre Enrique II había mandado construir en la catedral".

AYALA MARTÍNEZ, Carlos de, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol. XXIX, págs. 493-494