Jovellanos

Datos biográficos

Escritor y político
Nacimiento: 5-II-1744
Fallecimiento: 27-XI-1811

Biografía

Gaspar Mechor de Jovellanos llenaría por sí solo, con su figura de una elevación poco común, la última parte del s. XVIII en España. Realmente, fue un hombre independiente, dotado de ideas propias, en cuya aplicación sincera y honrada hallaba el mejor camino para la recuperación de España. Su españolismo fue, en efecto, intachable en todo momento. Estudioso, con una gran cultura y un espíritu abierto a las vibraciones de la época, fue un gran magistrado, un político y economista clarividente, un crítico de arte justo y un poeta no despreciable.

Gaspar_Melchor_de_Jovellanos.Gaspar Melchor de Jovellanos por Goya.

Entre la tradición y el liberalismo que se anunciaba, entre el credo de sus mayores y los atrevimientos de la Enciclopedia, Jovellanos fue, pese a sus inclinaciones de un romanticismo precursor, el hombre que buscó empalmar el pasado con el presente y forjar la fórmula de concordia que desterrara cualquier extremismo. Su vida y su muerte respondieron de sus ideales, de una honradez acrisolada.

El autor del Informe del expediente de Ley Agraria nació en Gijón el 5-II-1744. Preparándose para alcanzar la carrera eclesiástica, estudió en Ávila y en Alcalá de Henares, hasta que habiendo sido nombrado en 1767 alcalde del crimen de Sevilla, halló en la nueva ocupación el sendero más importante de su vida. Sin embargo, dadas sus aficiones al cultivo de las buenas letras, empezó a figurar como literato afiliado a las corrientes renovadoras que procedían, singularmente, de Francia.

En 1759 compuso una tragedia, Pelayo, que representó en 1772, inferior a la del mismo título de Quintana. En 1773 dio un nuevo paso en el teatro con el Delincuente honrado, drama influido por Diderot, el cual, pese a su convencionalismo y sentimentalidad retórica, representa algo nuevo en la escena española, afectada por la tragedia neoclásica. Al mismo tiempo, se pone en contacto con la escuela salmantina de fines del siglo XVIII, y sus poesías se caracterizan por su sobriedad, sentido horaciano de la vida y gran elevación moral.

Llamado a Madrid en 1778 para ocupar el cargo de alcalde de casa y corte, sus conocimientos jurídicos y económicos hicieron recaer en él la atención de Campomanes. En 1782 emitió un dictamen favorable a la creación del banco de San Carlos y en 1785 proclamó sus ideas de equilibrado liberalismo en el Informe sobre el ejercicio de las artes, fundamental para conocer los problemas de la España de su época. Estas obras, de gran envergadura política, no desterraban de él al buen catador de las bellas artes, como lo demuestra el Elogio, de 1782, en el que por primera vez, se halla una revalorización del gótico y de la pintura velazqueña.

En 1790, a poco de reinar Carlos IV, Jovellanos fue desterrado a Madrid a causa de su amistad con Francisco Cabarrús, organizador del banco de San Carlos. Se retiró a Gijón donde halló un vasto campo para sus actividades en la fundación del Real Instituto Asturiano, dedicado a enseñanzas politécnicas. El mismo Jovellanos profesó en el citado centro docente un curso de humanidades, aparte de varios cursos sintéticos de lenguas castellana, francesa e inglesa.

Sus retos de ocio los llenó con la preparación de Informe de la Ley Agraria, que en 1795 fue presentado al Consejo Supremo de Castilla en la Sociedad Económica de Amigos del País de Madrid. En este informe, quizás excesivamente fisiocrático, Jovellanos trazó con mano maestra los diversos aspectos planteados por la reorganización del agro español, en un tono de elevada dignidad y con estilo sobrio, elegante y correcto.

Llamado a ocupar el Ministerio de Gracia y de Justicia por Godoy, quien no se atrevía a enfrentarse con el clamor público, lo ocupó durante noviembre de 1797 a agosto de 1798. El Príncipe de la Paz, basándose en un informe emitido por Jovellanos sobre el tribunal del Santo Oficio, le desterró por segunda vez a Gijón. Pero ni aun aquí, pudo ahora permanecer tranquilo. Detenido en 1801, fue trasladado a Mallorca y encerrado en la cartuja de Valldemosa y en el castillo de Bellver.

En este periodo de su vida compuso varios trabajos históricos sobre la Lonja de Mallorca y la fortaleza que le servía de cárcel. Recobró la libertad en 1808, al caer Godoy. Entonces, José I Bonaparte le ofreció una cartera ministerial, que Jovellanos rechazó con gesto altivo. Dedicó sus últimos años a la defensa de la causa de la independencia y de la Junta Central, ya en Cádiz, ya en Asturias.

Murió en Vega de Navia, al huir de los invasores, el 27-XI-1811. Estudioso, con una gran cultura y espíritu abierto a las vibraciones de la época, fue un gran magistrado, un político y economista clarividente, un crítico de arte justo y un poeta no despreciable. Entre la tradición y el liberalismo, Jovellanos fue un hombre que buscó empalmar el pasado con el presente y exponer una fórmula de concordia que desterrara cualquier tipo de extremismo.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 129-129.