Estanislao Figueras

Datos biográficos

Presidente de la I República
Nacimiento: 1810
Fallecimiento: 1882

Biografía

Fue Figueras y Moragas uno de los primeros y más representativos políticos de signo republicano que ha habido en España, habiendo sido, virtual aunque no formalmente, el primer presidente de la primera República española.

Estanislao Figueras - Arturo Carretero y SánchezEstanislao Figueras por Arturo Carretero y Sánchez

Comenzó su carrera política dentro del partido progresista en 1840, haciéndose en seguida más radical y democrático en sus ideas, hasta el punto de separarse pronto de su antiguo partido para intervenir en la formación de uno nuevo bajo el signo republicano democrático. Los quince primeros años de su vida política discurren dentro de la esfera local de Tarragona, aunque con algún contacto con Madrid, en donde Figueras está presente en la intentona liberal que produjo los movimientos del 26 de marzo y el 7 de mayo de 1848. En 1851 es diputado republicano por Tarragona —uno de los cuatro primeros diputados antidinásticos de España—.

La vicalvarada de 1854 le halla en la junta revolucionaria de aquella cludad, que le hace diputado en las Constituyentes del 55, en las que dirigió la campaña republicana, siendo uno de los 21 diputados que en la famosa votación del 30 de noviembre de aquel año, en la que por primera vez se discutió en Cortes la forma de gobierno, votaron a favor de la República, proposición derribada entonces por la abrumadora mayoría de 208 votos monárquicos. Este año de 1855 es también el de su definitiva instalación en Madrid, donde centra todas sus actividades políticas con la representación en Cortes de su Barcelona natal, la cual se la confiere de nuevo en 1862; en estas legislaturas destacan sus campañas de oposición al llamado Gobierno largo, de la Unión Liberal, que encabezaba O'Donnell.

Vuelto Narváez al Poder, Figueras, diputado por Mataró, acentúa su oposición a la política reaccionaria de aquel, quien, en la nueva etapa de persecución que inicia en 1867, lo encarcela en el Saladero y luego en Pamplona, desterrándole, al fin, a Avis. Triunfante la Revolución de septiembre de 1868, Figueras activa sus campañas republicanas, fundando a estos efectos el periódico La Igualdad, con cuya fuerza unida a la de su brillante dialéctica, se acrecienta más su importancia como figura representativa del republicanismo español.

Las Constituyentes de 1869 hacen de él —proclamado diputado por cuatro distritos distintos: Madrid, Barcelona, Tortosa y Vich—, el jefe de la minoría republicana de aquellas Cortes. La sublevación federal de ese año, especialmente grave en Valencia y Zaragoza, mermó las fuerzas de la minoría republicana al dividirla en dos fracciones encontradas, unitaria y federalista; no obstante, la actividad de Figueras se mantuvo firme en defensa de sus compañeros perseguidos a consecuencia del levantamiento.

Durante el breve reinado de Amadeo I, Figueras forma, conjuntamente con Castelar y Pí y Margall, el directorio republicano-federal, promoviendo campañas encaminadas a la proclamación de una República de este tipo. Proclamada la República española el 11 de febrero de 1873, Figueras es nombrado presidente de su primer Ministerio, o, según la denominación del tiempo, presidente del Poder Ejecutivo, y no presidente de la República, según inexactamente suele denominársele, ya que ese cargo no existía en la Constitución, que se mantuvo vigente, ni podía conferirse, por tanto, hasta la reunión de nuevas Constituyentes.

Ese primer Gobierno presidido por Figueras estaba compuesto además por Castelar (Estado), Nicolás Salmerón (Gracia y Justicia), Pí y Margall (Gobernación), Francisco Salmerón (Ultramar), Beranger (Marina), Córdova (Guerra), Becerra (Fomento) y Echegaray (Hacienda), los cuatro últimos habían sido ministros en el postrero Gabinete de Amadeo. La gestión de Figueras como gobernante se distinguió por su debilidad e ineficacia, y hubiera cesado aún antes de lo que cesó si no hubiera sido por el enérgico apoyo de Pí y Margall.

Figueras, en efecto, después de salvada por Pi la primera intentona de Martos, de 24 de febrero del 73, compuso nuevo Gobierno, netamente republicano, el llamado Ministerio de los pájaros (debido al nombre de los ministros Chao, Sorní, Tutau y Pi), prescindiendo de los cuatro ministros de Amadeo. Tuvo este Gobierno accidentadísima existencia: los disturbios de Andalucía, la insubordinación separatista de Cataluña, con la rebelión de la Diputación de Barcelona que se erigió en Gobierno autónomo, la indisciplina militar, la conspiración monárquica y la guerra carlista, creaban continuamente situaciones insuperables para la escasa energía de Figueras.

En realidad, fue Pi el alma de este Gobierno, habiéndose distinguido Figueras únicamente por su actuación en la intentona de la Diputación barcelonesa, que logró calmar con el prestigio que como federalista tenía, presentándose en aquella ciudad al tiempo que dejaba interinamente la presidencia del Ministerio a Pi.

Insostenible la posición de los federalistas en la Asamblea, dominada por los cimbrios, el Gobierno de Figueras disuelve aquella y convoca Constituyentes para el 1 de mayo (1873). Martos intenta nuevo golpe el 23 de abril, que es abortado por Pi, en unión del gobernador de Madrid Estebánez. Entre tanto, estalla en las provincias el movimiento cantonalista, se agravan las circunstancias, y reunidas las Cortes el 10 de junio, votan la República federal, eligiendo el día 9 presidente del nuevo Gabinete que se forma a Pí y Margall, con lo que queda eliminado Figueras, quien, aterrorizado por el giro que tomaban los acontecimientos, huye entonces a Francia, cesando con aquel acto prácticamente, aunque no tardó mucho en volver a la política, su preponderancia en el movimiento republicano español.

Volvió Figueras para ver caer a la República, siendo inútiles sus esfuerzos de última hora para unir las diversas tendencias republicanas. Con la Restauración, el papel de Figueras pasa a un segundo plano, aunque todavía funda, en 1880, el Partido Federal Orgánico, poniéndose de acuerdo con Ruiz Zorrilla, exiliado en París. En 11 de noviembre de 1882 murió en Madrid, siendo enterrado civilmente, pues, una vez muerta su esposa, había abandonado la religión católica. Se distinguió Figueras, además, como brillante abogado, siendo su bufete de Madrid uno de los más estimados de su época.

GÓMEZ DE LA SERNA, Gaspar, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo F-M, págs. 102-104.