Donoso Cortés

Datos biográficos

Político y escritor
Nacimiento: 6-V-1809
Fallecimiento: 3-III-1853

Biografía

En medio de la avasalladora corriente ideológica de una época que propendía al liberalismo y al parlamentarismo, se levanta la figura de Juan Donoso Cortés, primer marqués de Valdegamas, el cual, reaccionando en su intimidad contra el hundimiento de una concepción del mundo que había orientado a la Humanidad durante tantos siglos de su historia, se lanzó a la palestra política y filosófica para defender los supremos valores del catolicismo como integración de la vida del Estado y del pueblo. Estilista consumado, orador grandilocuente y polemista agudo, Donoso Cortés recaba uno de los primeros lugares en la historia de las ideas españolas durante la primera mitad del s. XIX.

Juan Donoso Cortés.Juan Donoso Cortés.

Juan Donoso Cortés nació en el valle de la Serena el 6-V-1809, en ocasión de trasladarse su familia de Don Benito a Valdegamas para huir de los ejércitos napoleónicos. Era su padre, don Pedro, abogado de los Reales Consejos, terrateniente extremeño y propietario de ganado vacuno y caballar; influido por las ideas de la Ilustración, y, sin embargo, profundamente religioso. Su hijo recibió una educación esmerada, que aprovechó con gran inteligencia y elevada vida sentimental. A los once años ingresó en los colegios de la universidad de Salamanca, pero al cabo de un año se trasladaba a Cáceres para continuar sus estudios en el Colegio de San Pedro. En esta época conoció a Quintana, que le inició en el liberalismo. De 1824 a 1828 cursó sus estudios en la universidad de Sevilla, donde terminó su carrera de leyes.

Emprende viaje a Madrid, pero en 1829 le hallamos en Don Benito, trabajando en el bufete de su padre, aunque en octubre siguiente aceptó la cátedra de Estética y Literatura del colegio cacereño, que se le ofreció por indicación de Quintana. Durante su estancia en Cáceres, casó con Teresa Carrasco, hermana del futuro conde de Santa Olalla. A principios de 1832, Donoso Cortés se estableció en Madrid, con el propósito de dedicarse al mundo de la política.

La publicación de una Memoria sobre la situación actual de la monarquía, dirigida a Fernando VII, le valió el favor real y su ingreso en la burocracia, a la vez que le definía políticamente dentro del partido moderado, como defensor de un sistema constitucionalista, similar al preconizado en Francia por los doctrinarios, y opuesto tanto al régimen absolutista como al de los progresistas. Pareció que reafirmaba esta actitud en las Consideraciones sobre la diplomacia (1834), que según opinión general es uno de los tratados políticos más agudos de la época.

Bien visto de los liberales, fue nombrado secretario del Gabinete y de la Presidencia del Consejo de Ministros por Mendizábal. Pero ocupó este cargo muy breve tiempo, del 8 al 13 se agosto de 1836. A partir del motín de la Granja, Donoso se apartó deliberadamente de los liberales, a los que combatió desde la tribuna parlamentaria —diputado por Cádiz 1837, 1835—, y desde la del Ateneo de Madrid, del que fue socio fundador en desde las columnas de varios periódicos madrileños, como el Porvenir y el Correo Nacional.

Con el triunfo de Espartero en el conflicto entre moderados y progresistas, Donoso solicitó un permiso para trasladarse a Francia (julio de 1840). A poco de hallarse en París, llegó a esta capital la ex regente doña María Cristina, que había renunciado a su cargo después del pronunciamiento de la Junta de Madrid. Donoso, que fue secretario ocasional de la augusta señora, intervino en la preparación del pronunciamiento de 1843, que puso fin a la regencia de Espartero y al trienio progresista.

De regreso a España tomó parte muy activa en la vida parlamentaria, representando los intereses de su provincia natal. Empezó a destacar como gran orador en 1847. Sus discursos concebidos en largos párrafos, llenos de enjundiosas ideas, culminaron en el tan famoso de la Dictadura (4-I-1849), que mereció la atención de todos los círculos europeos. Donoso Cortés, que en la crisis de 1848 había acabado de perfilar su actitud espiritual, se definió como uno de los principales antirrevolucionarios del continente.

Sin embargo, las ideas contenidas en el mencionado discurso solo eran precursoras de su obra máxima, el Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo, que apareció en 1851, después de una breve estancia del autor en Berlín como embajador de España en la corte de Prusia (febrero a noviembre de 1849). En el Ensayo, Donoso rompía una lanza a favor de la civilización católica, en contra de la civilización racionalista, y proponía como remedio a las perturbaciones del tiempo y a la escisión de la sociedad, la vuelta a las ideas de solidaridad cristiana.

Nombrado embajador en París el 28-II-1851, Donoso Cortés presentó sus cartas credenciales a Napoleón, entonces presidente de la República francesa, el 27 de marzo siguiente. Fue un atento observador de la vida interna de Francia y de la situación internacional, y uno de los mejores diplomáticos españoles de la época. Murió prematuramente en París, el 3-III-1853, víctima de un ataque cardíaco.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs.