Calomarde

Datos biográficos

Político y escritor
Nacimiento: 10-II-1773
Fallecimiento: 19-VI-1842

Biografía

Figura típica de la década de 1823 a 1833, consecutiva al restablecimiento del régimen absolutista, fue Francisco Calomarde Ministro de Gracia y de Justicia de Fernando VII y uno de sus consejeros más escuchados. Hijo de unos humildes campesinos de Villel, en la provincia de Teruel, donde nació el 10-II-1773, Calomarde ayudó a sus padres en las faenas del campo durante su niñez. pero demostrando cierta inteligencia natural, se trasladó a Zaragoza para cursar la carrera de leyes (1788), lo que hizo a costa de grandes sacrificios.

Francisco Tadeo Calomarde por Vicente López.Godoy en 1790. Francisco Tadeo Calomarde por Vicente López.

Parece que se distinguió en los estudios económicos; por lo menos fue premiada por la Sociedad de Amigos del País de Zaragoza una memoria que presentó sobre esta materia. Recibido como abogado por la Audiencia zaragozana y no hallando en esta ciudad campo abierto a sus ambiciones, se trasladó a Madrid, donde gracias a la influencia de Antonio Beltrán, médico de Godoy, obtuvo un empleo en la secretaría de Gracia y Justicia de Indias (1800). En enero de 1808 contrajo matrimonio con Juana Beltrán, enlace de pura conveniencia. Gozando de la amistad de Lardizábal, ministro de Fernando VII y luego de la Regencia, le siguió a Cádiz, en donde en 1810 ocupó el empleo de oficial mayor de la secretaría de Gracia y Justicia. Por esta época tuvo veleidades liberales, quizá con la esperanza de ser elegido diputado por Aragón en las Constituyentes de 1812. Pero habiendo fracasado en este propósito, se convirtió en acérrimo defensor del régimen absolutista.

Al regreso de Fernando VII, y siempre a la zaga de Lardizábal, Calomarde desempeñó las subsecretarías de Gobernación y Ultramar (1814) y la de Gracia y Justicia (1815). Pero a la caída de su protector (1816), fue desterrado a Pamplona por Pedro Cevallos. Los constitucionalistas de 1820 le levantaron el destierro.

En 1822 se trasladó en secreto a Madrid, y en 1823 ocupó la secretaría de la regencia establecida en la capital por el duque de Angulema. Fernando VII, liberado de los constitucionalistas en Cádiz, le nombró el 17-IX-1824, ministro de Gracia y Justicia. Intransigente en sus ideas políticas, que eran paralelas a las de los apostólicos, pero siempre atento a realizar las conveniencias reales, que en definitiva eran las suyas, Calomarde fue el ciego instrumento de la voluntad de Fernando VII.

Instituyó las Juntas de purificación y las Comisiones militares y toleró las Juntas de Fe. A pesar de las concomitancias ideológicas con los ultrarrealistas, les combatió en Cataluña (1827), a la vez que no dejaba en reposo ni un solo momento a los elementos levantiscos de la facción liberal. En cambio apoyó a los realistas portugueses, por lo que recibió de don Miguel de Braganza el título condal de Almeida. Al plantearse la cuestión sucesoria, Calomarde contribuyó a la preparación de la Pragmática de 29-III-1830, poniendo en vigor la de Carlos IV que anulaba la ley sálica de Felipe V.

Por este hecho, al nacer Isabel II, fue recompensado con el ducado de Santa Isabel por los reyes de Nápoles y con el Toisón de Oro por el monarca español. Pero luego se convenció de que parte del país y del ejército querían la sucesión del infante Carlos María Isidro. Intrigó para lograr una revocación de dicha pragmática.

Después de una lucha diaria para persuadir a los reyes, el 18-IX-1832 obtuvo de Fernando VII, que al parecer estaba en su lecho de muerte, un codicilo redactado a favor de las aspiraciones de don Carlos. Este codicilo fue destruido el 22 del mismo mes por la infanta Luisa Carlota, quien se lo arrancó de sus manos, rubricando el gesto con un bofetón que se ha hecho histórico. Así terminó la privanza del ministro, el cual fue destituido el 1 de octubre y desterrado a Alba de Aragón. Huido a Francia, murió en Tolosa el 19-VI-1842.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 191-192.