José de San Martín

Libertador, militar y político

Nacimiento: 25-II-1778

Fallecimiento: 17-VIII-1850

Biografía

Daguerrotipo de San Martín a los setenta años de edad (1848).Daguerrotipo de San Martín a los setenta años de edad (1848).

SAN MARTÍN, José de (1778-1850) [Yapeyú (hoy San Martín, Argentina)-Boulogne (Francia)]. Entre las grandes personalidades castrenses que dieron realidad a la independencia de la América española destaca la del caudillo San Martín. De espíritu romántico, cooperó a establecer la libertad de Argentina, siendo, además, el libertador de Chile y del Perú, por todo lo cual se le ha llamado elhéroe de los Andes. San Martín y Bolívar, su paralelo y rival, forman la pareja de los grandes caudillos libertadores hispanoamericanos y por su obra, victorias, cualidades, trascendencia de su actuación, celebridad y hasta culto que se les tributa, ninguna otra figura de la época de la Emancipación llega a su altura.

Hijo de un oficial español destacado en el Nuevo Mundo, en la provincia de Misiones, Juan de San Martín, que no pasó de capitán, natural de Cervatos de la Cueza (Palencia) (1728-1796), y de Gregoria Matorras, de Paredes de Nava (también en Palencia); fue el hijo menor y sus hermanos varones fueron siempre oficiales del ejército español. En 1784 pasó la familia a España y San Martín estudio en Madrid, en el Real Seminario de Nobles, según se cree, aunque no es seguro.

A los once años sentó plaza en el ejército, y después de tomar parte en diversas acciones de guerra en —Melilla, Orán, en el Rosellón, en el combate naval de San Vicente, en Portugal (1801 y 1807), en la guerra de la Independencia, donde luchó en Arjonilla (23-VI-1808), por cuya acción ascendió a teniente coronel graduado; en Bailén, en Tudela y en otras campañas en Andalucía, aunque parece que no estuvo en la batalla de Albuera; en los veintidós años que perteneció al ejército español participó en 31 acciones de guerra; últimamente era comandante en el regimiento de Dragones de Sagunto. Influido por el liberalismo y el espíritu de las logias —pertenecía a laLautaro de los Caballeros Racionales—, creyó, al conocer la Revolución de Mayo, que la Argentina reclamaba su presencia.

Volvió a su patria en 1811, a través de Inglaterra, se inició en la logiaGran Reunión Americanade Miranda, y en 1812 llegó a Buenos Aires, con Alvear y Zapiola. En forma autodidáctica había adquirido amplia cultura y leído los autores enciclopedistas. El gobierno del Triunvirato le reconoció el grado de teniente coronel de caballería y le encomendó la organización del regimiento de granaderos a caballo. Obtuvo la victoria de San Lorenzo de Paraná (1813); gozó de fama casi legendaria cuando mandaba a los granaderos montados y, después, al frente del ejército del Alto Perú, a cuyo frente estuvo como general por breve tiempo a comienzos de 1814, al renunciar Belgrano por sus derrotas. En cuanto llegó a Buenos Aires, San Martín y Alvear habían organizado la logiaLautaro, cuya influencia sería enorme en lo sucesivo, dedicada a luchar por la independencia americana y a implantar un régimen liberal; sería llevada luego a Chile y el Perú y sería por algunos años el verdadero gobierno secreto en los tres países. Por lo pronto organizó el motín que derribó al primer Triunvirato (X-1812).

En agosto de 1814 fue nombrado gobernador intendente de la provincia de Cuyo. Ante el fracaso de las expediciones al Alto Perú pensó invadir el Perú, foco de la resistencia española, desde Chile; pero la derrota de los patriotas chilenos en Rancagua (1814) y el fin de laPatria Viejale obligaron a aplazar sus planes y atender primero a la emancipación de Chile. Acogió en Cuyo a los fugitivos de Chile; se puso de acuerdo con otros generales que luchaban por la emancipación de América, y puesto en contacto con los chilenos de la Patria Vieja, concretó con O'Higgins el plan para la liberación de Chile y del Perú. En la rivalidad entre O'Higgins y Carrera se inclinó decididamente por el primero y prescindió totalmente del segundo, cuyos hermanos incluso fueron ejecutados más tarde.

Los planes de San Martín fueron aprobados por el Director argentino Posadas y luego por Pueyrredón, y el general organizó el célebre ejército de los Andes. Antes de acometer la empresa, influyó para que el Congreso de Tucumán de 1816 proclamara la independencia de derecho del Río de la Plata y asimismo se inclinó a la adopción de la monarquía, tendencia entonces del partido unitario.

El ejército franqueó los Andes al pie del Aconcagua, mientras otras divisiones del ejército cruzaban la Cordillera por otros pasos. La dificultad de atravesarla con un ejército por los obstáculos naturales, ya que no estaban guardados los pasos por los realistas, han hecho famosa la travesía de los Andes por San Martín y le han acreditado de jefe sumamente previsor y de gran estratega. Derrotó a los españolistas en Chacabuco y consiguió conquistar Santiago (1817). Allí, a pesar de sus méritos, renunció al puesto de dictador supremo que le ofrecieron los chilenos, recayendo el nombramiento en O'Higgins. No por eso dejó de coadyuvar a la independencia de Chile, que se afirmó resueltamente en la victoria de Carabobo 1821 (1818).

Decidió después la penetración en el Perú, para declarar su independencia y asestar un golpe definitivo al baluarte de la resistencia realista en América del Sur. Con ayuda de O'Higgins preparó el ejército y previamente formó una escuadra, clave del éxito, para dominar el mar. Se negó a llevar su ejército a la Argentina en ayuda del gobierno y asegurado por la insurrección de Riego de que no saldría la expedición española destinada al Río de la Plata, desembarcó en el Perú en septiembre de 1820. Quiso resolver el problema por vía diplomática, y sostuvo conversaciones con Pezuela y luego con La Serna; pero ambas negociaciones fracasaron. San Martín entró en Lima el 9 de julio de 1821, y el 28 proclamó la independencia del Perú.

Fue proclamado Protector, manteniendo así cierta ambigüedad sobre la forma de gobierno, pues deseaba una monarquía para el país y envió delegados a Europa con ese objeto. Los refuerzos que envió San Martín a Sucre permitieron a este obtener la victoria de Pichincha (1822), que dio la independencia al Ecuador. El último foco españolista estaba en el Alto Perú, y para vencerlo, San Martín se entrevistó con Bolívar en Guayaquil, donde se trató de la ayuda a la guerra, de la cuestión del régimen político y de la anexión de Guayaquil a Colombia. Al parecer no hubo avenencia por parte de Bolívar. A consecuencia de esta conversación con Bolívar, San Martín dimitió su cargo de Protector ante el Parlamento peruano (20-IX-1822). En 1824 zarpó rumbo a Europa, sin intervenir ya en los asuntos americanos, salvo un breve regreso en 1829, pero sin llegar a desembarcar. Fue admirador de Rosas. Pasó muchos años en Boulogne, donde falleció..

VILLA, Justa de la - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, págs. 1124-1125.