Juan Pablo Marat

De Jaime Vicens Vives

Retrato de Juan Pablo Marat.Retrato de Juan Pablo Marat

El tigre de la Revolución francesa. Marat es el ejemplo del revolucionario nato, incapaz de someterse a una fórmula de compromiso y de moderación. Desde su tribuna de L'Ami du Peuple o bien atizando a los miembros del club de los Cordeliers o a las turbas parisinas, se ganó una trágica fama por sus violentas acusaciones, sus aceradas denuncias y sus listas negras, las cuales conducían inevitablemente al afectado ante la justicia revolucionaria y de aquí al patíbulo. Obcecado por una manía persecutoria, en todas partes veía enemigos y traiciones. Fue un energúmeno nunca satisfecho, que con su demagogia alentó las más bajas pasiones del pueblo de París. Para vilipendio de toda una época, ese monstruo de crueldad fue aclamado como ídolo de la Revolución.

Hijo de Juan Marat y de Luisa Cabrol. Juan Pablo nació en Boudry, en el distrito suizo de Neuchatel, el 24 de mayo de de 1743. Estudió medicina en Burdeos de 1759 a 1761, con aprovechamiento bastante notable, y la ejerció en París, Holanda y Londres. Durante su estancia en Inglaterra publicó algunos trabajos sobre enfermedades de los ojos y varios ensayos filosófico-políticos, en los cuales se reveló como apasionado materialista ( Ensayo filosófico sobre el hombre, 1973 ). Su fama como doctor le valió el nombramiento de médico de la guardia del conde de Artois el 24 de junio de 1777. Ocupó este cargo hasta 1786, en que renunció a todo estipendio de la corte. Durante este periodo trabajó en varias investigaciones sobre la luz, el calor y la electricidad. Pero su principal interés recayó en el estudio de los enciclopedistas y de los escritores avanzados. En 1780 publicó una obra, el Plan de legislación criminal, basada en los principios de Beccaria.

En la apasionada atmósfera de 1789, Marat decidió lanzarse a la vida política. Desde un principio combatió la actitud constitucionalista a la inglesa de la Asamblea Constituyente. Para dar publicidad a sus ideas, editó un periódico que el 16 de septiembre de 1789 tomó el nombre de L'Ami du Peuple. Atacó con violencia a la Asamblea, a los ministros y a la corte. Incitó a las masas a la marcha sobre Versalles (octubre), por lo que fue encarcelado del 8 de este mes al 5 de noviembre siguiente. Amargado y exacerbado por esta prisión, redobló sus ataques, esta vez contra La Fayette. Para evitar las represalias, huyó a Londres en enero de 1790, En mayo regresaba a Francia dispuesto a fomentar la agitación democrática. Para ello halló una oportunidad magnífica en el fracaso de la fuga de la familia real. Él fue el inductor de la asonada republicana del Campo de Marte (17 de julio de 1791). Amenazado por un momento, se benefició del indulto dado al aprobarse la Constitución. Desengañado ante la actuación moderada de la Legislativa, pasó de nuevo a Inglaterra en diciembre de 1791.

Al iniciarse la crisis de 1792, Marat, como el buitre que olfatea la carroña, apareció de nuevo en París (abril). Contribuyó a la preparación de la jornada del 10 de agosto y se instaló como vencedor en el ayuntamiento. Sus excitaciones a la violencia dieron sus frutos en las horribles matanzas de Septiembre. Elegido diputado a la Convención por París, utilizó la tribuna para exigir la muerte de Luis XVI y combatir a los girondinos. Estos lograron hacerle comparecer ante el Tribunal Revolucionario; pero ante su estupefacción, el 24 de abril de 1793 fue puesto en libertad. La venganza de Marat se registró el 31 de mayo siguiente, con la insurrección municipal y la caída de los girondinos. Desde este instante patrocinó el Terror como único sistema de gobernar y de implantar la libertad . Reclamaba la instauración de una dictadura revolucionaria, que habría recaído en su persona, cuando la valerosa doncella Mariana Carlota Corday d'Armont puso fin a los negros días de aquel maniático del exterminio (13 de julio de 1793).

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. II, págs. 145-146.

Mariana Carlota Corday

La muerte de Marat, de Paul-Jacques-Aimé Baudry.La muerte de Marat, de Paul-Jacques-Aimé Baudry

CARLOTA CORDAY (1768-1793) Francia habría claudicado ante el mundo, si una de sus hijas no hubiese tenido valor para librarla de Marat. El puñal de Carlota Corday vindicó la sangre inocente que había sido derramada a instigación de las furibundas denuncias del amigo del pueblo . Nacida en Ronceray, cerca de Champeaux, el 27 de julio de 1768, estudió en uno de los mejores colegios de Caén, donde se aficionó a la lectura de Plutarco. Su vida fue pacífica y solitaria, entretenida por sus estudios, sus devociones y sus afectos. Al ser suprimido el convento de la Santa Trinidad de Caén, se trasladó a casa de una parienta suya en la misma ciudad.

Partidaria de la política de los girondinos, pudo asistir a varias de las reuniones que celebraban los diputados fugitivos de París después de las jornadas de julio de 1793, para levantar en armas la provincia normanda. Convencida tanto de la inutilidad de sus esfuerzos como de la necesidad de exterminar a Marat —en quien personalizaba la potencia demoníaca de la Revolución—, decidió emular las heroínas de sus novelas y sacrificarse por la patria. El 11 de julio de 1793 llegaba a París y el 13 daba muerte a Marat mientras este tomaba un baño. Cumplido este acto, se dejó detener por los que acudieron a las voces del asesinado, Con gran entereza compareció ante el tribunal revolucionario, el cual la condenó a la pena capital. La sufrió con altiva arrogancia el 17 de julio de 1793.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. II, pág. 146