Jan Huss

Datos biográficos

Reformador y caudillo
Nacimiento: 1369
Fallecimiento: 6-VII-1415

Biografía

Nació en 1369 en Husinec, al pie del Fichtelgebirge, cerca de la frontera bávara y del límite lingüístico entre el alemán y el checo. Su familia era campesina; pero el abandonó las ocupaciones del campo por el estudio. Tenía un insaciable afán por conocer el saber y la verdad. En Praga vivió la vida de los estudiantes pobres, hasta que en 1393 consiguió el título de licenciado en artes y en 1394 el de bachiller en teología.

Martirio de Jan Hus.Martirio de Jan Hus, Spiezer Schilling

Desprovisto de recursos no pudo aspirar al doctorado. Pero, no obstante, se abrió camino gracias a su inteligencia. Nombrado profesor en 1398, fue decano de la facultad de filosofía en octubre de 1401 y rector en 1402 de la capilla de Belén. Dos años antes había recibido las órdenes sagradas. Huss excelía en las discusiones más abstractas y en el conocimiento de Aristóteles, de la Biblia y de los Santos Padres. Formado en el ambiente de la filosofía realista, hostil a la aridez del nominalismo, buscó en el campo de los escritos de Matías Ianov y de Chtitny la satisfacción a sus inquietudes religiosas. Ianov y Chtitny habían propugnado la consideración de la Biblia como única fuente de la verdad y de la fe, y el segundo había postulado la renovación espiritual de Bohemia a base de desarrollo de su cultura y la ruptura con la tradición romana.

Esta influencia apartó a Huss de la doctrina católica, y su heterodoxia se reforzó con la lectura de las obras de Wycleff, particularmente del Dialogus y el Trialogus, traídos de Oxford por Jerónimo de Praga en 1401. En 1403, en efecto, fue nombrado por el arzobispo Zbynek predicador en el sínodo anual que celebraba en Praga el clero checo.

Así se formó poco a poco la negación católica de Jan Huss. En aquel momento de grave crisis para la Iglesia, rota por el Cisma de Occidente, amenazada por la resurrección de las antiguas herejías y la formulación de nuevos postulados antidogmáticos, he aquí que surgía en Bohemia un nuevo foco de insubordinación, mucho más peligroso que el inglés de Wycleff. Pues en Bohemia la predicación de Huss no solo iba a encontrar espíritus intranquilos y novedosos, sino una masa nacional dispuesta a luchar contra la influencia germánica (política, social, económica y religiosa). Por esta causa, Huss presenta el doble aspecto de reformador religioso y de caudillo nacional, papel muy semejante al desempeñado un siglo más tarde por Lutero en Alemania. No solo en estos aspectos el hereje alemán fue el heredero espiritual del hereje checo.

La obra de Jan Huss —propaganda antirromana, ataques al clero, traducción de las obras de Wycleff, formulación inicial de sus doctrinas— despertó los justos recelos del Pontificado. En 1405 Inocencio VII dirigió algunas amonestaciones al arzobispo Zbynek; en 1408, este prohibió a Huss que atacara a Roma y preconizara las doctrinas de Wycleff. La derrota del grupo de los reformistas fue momentánea.

Sostenido por el apoyo del pueblo, Huss aprovechó las luchas entre los partidarios de Gregorio XII y los de Benedicto XIII para apoderarse de la universidad de Praga, que el rey Wenceslao concedió a la nación checa el 18-I-1409. Los estudiantes extranjeros abandonaron entonces la universidad y propalaron por Alemania la fama de las herejías de los husitas. Así se inicia, con esta ruptura, la historia de la universidad nacional moderna.

El triunfo de Huss, nombrado rector de la universidad de Praga en octubre de 1409, inauguró una etapa de convulsiones sociales y religiosas. Apoyado en la universidad y en el pueblo de Praga, combatió la autoridad pontificia y se negó a abjurar de sus doctrinas. Fue excomulgado por Zbynek el 6-VI-1410 y por el legado papal Otón Colonna el 21-II-1411.

Pero Huss, prescindiendo de estas amenazas, pasó a la formulación de su doctrina: interpretación libre de las Sagradas Escrituras; negación del poder papal, de la absolución y de las indulgencias; falibilidad de la Iglesia militante. Estas conclusiones radicales y la violencia de su propaganda le enajenaron el apoyo de la universidad y le atrajeron la aversión de las jerarquías eclesiásticas. En 1412 el papa Juan XXIII dictó contra Huss la excomulgación mayor y en 1414 fue requerido a comparecer ante el concilio de Constanza.

El reformador checo partió para aquella ciudad el 11 de octubre. Ya en Constanza recibió un salvoconducto imperial expedido por el emperador Segismundo. Pero el concilio le era francamente hostil, pues reprobaba, con Ailly, la revuelta del individuo contra la unidad católica, y con Gerson, el derecho de interpretar libremente las Sagradas Escrituras, lo que arruinaba el principio de autoridad.

El 28 de noviembre, Huss fue hecho prisionero y encarcelado. Segismundo revocó el 8-IV-1415 el salvoconducto que le había otorgado; el 4 de junio se inauguraron los debates conciliares sobre el caso de Huss. Después de varias sesiones consecutivas, la del 8 muy tempestuosa, el 6 de julio Huss fue condenado a muerte. La ejecución de la sentencia tuvo lugar el mismo día. Hasta el último momento Huss se negó a retractarse.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, págs. 158-59.