Dibujo de Ulrico Zuinglio.Dibujo de Ulrico Zuinglio.

La reforma en Suiza está estrechamente vinculada al espiritualismo y al humanismo de la Alta Alemania, y, asimismo, al ambiente revolucionario creado por Lutero. Sin embargo, en su evolución muestra un sello peculiar, que le distingue del protestantismo alemán tanto en el aspecto religioso como en el político. Esta característica responde a la persona e ideología de su propulsor, Ulrico Zuinglio, algunos meses más joven que Martín Lutero y, por lo tanto, de la misma generación histórica. Pero la obra de Zuinglio denota un avance más radical en el camino de la herejía; pues lo que en Lutero era, al parecer, simple restauración teológica a base de una interpretación personal de los textos bíblicos, en Zuinglio fue afirmación del nuevo espíritu racionalista y subjetivo en las cuestiones dogmáticas. Por esta causa Zuinglio se halla a mitad de camino entre Lutero y Calvino, entre el reformador de abolengo medieval y el reformador humanista moderno.

Procedía de un linaje campesino. Nacido en Wildhaus, en el valle de Toggenburg del cantón de San Gall, el 1 de enero de 1484, su niñez transcurrió en un ambiente muy religioso, pues su tío era cura párroco del lugar y su tía abadesa del convento de Fischingen, en Turgovia. Zuinglio estudió en Wesen, Basilea y Berna. En esta última ciudad, Enrique Wölflin le hizo devoto de las humanidades y los clásicos. Completó su formación intelectual en la universidad de Viena (1498-1500), donde estudió filosofía. De regreso a Suiza, fue ordenado sacerdote por el obispo de Constanza y nombrado cura de Glaris (1506).

Zuinglio era entonces una mente ávida de saber y un temperamento ardiente e intransigente. Estudió el griego y se inició en el hebreo. Desde Glaris mantuvo relaciones con Erasmo y Pico della Mirándola, cuyas obras hipercríticas causaron profunda huella en su espíritu. De regreso de una de las campañas de Italia, en las que él tomó parte activa como capellán de las tropas suizas al servicio de los papas (1513 y 1515), se estableció en Einsiedeln (1516). Aquí empezó a predicar contra las ceremonias judaicas de la Iglesia exterior, el mal uso de los sacramentos y el servicio divino.

Combatió como Lutero las indulgencias. Nombrado sacerdote del gran monasterio de Zurich (fines de 1518) propagó la lectura de la Biblia como única salvación para el cristiano. En estos años lee los escritos de Lutero, que defiende de modo sistemático. Pese a la influencia de la ideología luterana, elabora una teología propia, cuyo fundamento se halla en la pura y exclusiva aceptación de la ley de Dios, revelada en las Sagradas Escrituras, las cuales pretende aclarar por un método gramático filológico. En consecuencia, no intenta un nuevo asentamiento dogmático de la Iglesia, sino una subversión total de ella por la interpretación estricta y racional —no tradicional— de los pasajes bíblicos.

Para el reformador alemán la justificación se alcanzaba por la fe; Zuinglio acepta este postulado, pero da un nuevo paso; la fe que conduce a la salvación eterna es predestinada por Dios, creador del bien y del mal. En una serie de opúsculos y folletos ( Architeles, 1522 ; las 67 tesis de 1523; el Comentarius de vera et falsa religione, 1525) Zuinglio desarrolla las consecuencias radicales de estos principios: negación del poder del Papado, supresión de las fiestas y del celibato eclesiástico, de los conventos y de los santos, de las reliquias y de las peregrinaciones; los sacramentos son puros símbolos, la Eucaristía una simple conmemoración y la misa un sermón educativo. Estos postulados reformadores fueron aceptados por Zurich en 1523. El 2 de abril de 1524 Ulrico contraía matrimonio con Ana Reinhard.

El programa de Zuinglio chocó con el catolicismo y el luteranismo. Los dos reformadores, que discrepaban sobre el valor de la Eucaristía, no pudieron ponerse de acuerdo en las Conferencias de Magdeburgo de 1529. La ruptura escindió en dos campos antagónicos el movimiento protestante en Alemania. Por lo que respecta a los católicos suizos, estos se aprestaron a defender por las armas su fe y su independencia religiosa. Ulrico Zuinglio halló la muerte el 1 de octubre de 1531 en una batalla —la de Kappel— que fue desastrosa para su causa. Aunque él introdujo la discordia en Suiza, no deja de ser cierto que su obra reformadora se vincula a un fuerte sentimiento de emancipación nacional, el cual acabó por imponerse.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. I, pág. 234.