Julio II

Papa: 1503-1513

Nacimiento: 1443

Fallecimiento: 1513

Biografía

Julio II.Julio II por Raphael.

Enérgico, activo, tenaz, infatigable, sinceramente piadoso, muy italiano, Julio II es una de las figuras más sorprendentes del Papado renacentista. Sus enemigos —y tuvo muchos a causa de lo tempestuoso de su política— le llamaronel Terribley lanzaron sobre su cabeza numerosas acusaciones, las cuales, en la mayor parte, han resultado infundadas. Cierto es que Julio II no respondía al tipo de hombre místico y que en realidad hubiera podido ser, en el campo civil, un condottiero afortunado o un creador de estados. Pero esta apreciación no es óbice para que la crítica desapasionada ponga de relieve sus méritos como restaurador del Estado Pontificio, gran mecenas de los artistas y defensor inquebrantable de los derechos papales.

Era de humilde familia. Juliano della Róvere nació el 5 de diciembre de 1443 en Albissola, un lugar cercano a Savona. Ingresó bastante joven en la orden franciscana y cursó en 1468 los estudios de derecho en Perugia, El papa Sixto IV, que era tío suyo, le concedió la púrpura cardenalicia el 16 de diciembre de 1471. Protegido por tan alta dignidad, acumuló bastantes beneficios; en el desempeño de varias comisiones y legaciones en Italia y el extranjero se acreditó como diplomático hábil y gobernante enérgico. Legado pontificio en Francia en 1476 y 1480, el cardenal della Róvere fue el alma del pontificado de Inocencio VIII, a quien había contribuído a elegir. En esta época se dijo que eramásque el propio papa.

Entonces inicia su política de salvar al Papado de su decadencia material. La entronización de Rodrigo Borja limitó su influencia. Adversario irreductible del nuevo papa, vivió retirado en su sede cardenalicia de Ostia, hasta que en 1494, siendo ya insostenible su posición, huyó a Francia. En la corte de Carlos VIII preconizó la expedición que quería emprender este soberano contra Nápoles; una vez desencadenado el ataque, acompañó al monarca francés en las vicisitudes de la empresa. Cuando esta fracaso, se encerró en Aviñón, de cuya ciudad no salió hasta la muerte de Alejandro VI (1503). Después del breve pontificado de Pío III, fue elegido papa el 1 de octubre de 1503, apoyado por César Borgia y los españoles.

Los diez años de su pontificado están llenos de sucesos notables. Siguiendo la política de los Borgias, unificó el Estado Pontificio; conquistó las fortalezas de la Romaña fieles al duque Valentino (1504), sometió Perugia (1506) y readquirió Bolonia (1506). En todas estas acciones tomó parte destacada como político e incluso como guerrero. Al objeto de reconquistar Rímini y Faenza participó en la liga de Cambray (1508), cuyo resultado, después de la victoria de Agnadelo, fue poner fin a la prepotencia veneciana y dar al Papado las dos ciudades mencionadas. Sin embargo, Agnadelo podía reputarse como un éxito francés.

Julio II se propuso evitar la consolidación de la hegemonía de Francia en el Norte de Italia para lograr un equilibrio duradero en la Península e incluso una posible liberación de Italia de todo influjo extranjero. Este pensamiento le inspiró, primero, una política de benevolencia respecto a Venecia y, luego, la constitución de la Santa Liga (1511), cuando Luis XII incitó al duque de Ferrara a apoderarse de Bolonia (1510) y amenazó a Julio II con un cisma. La derrota de Rávena fue compensada por la reconquista del Milanesado. A su muerte , ocurrida en Roma el 21 de febrero de 1513, Italia parecía haberse librado del peligro francés.

Además de fomentar los intereses políticos de la Iglesia, Julio II cuidó de los espirituales. Protegió las órdenes religiosas y las misiones, combatió la herejía y convocó el concilio lateranense de 1513, en que reafirmó la anulación de las elecciones simoníacas. Además, no debemos olvidar que bajo la protección de Julio II trabajaron artistas de tanto renombre como Rafael, el Bramante y Miguel Angel.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. I, págs. 176-177.