Adriano VI

Adriano VI.Adriano VI.

ADRIANO VI, Papa (1459-1523;1522-1523) [Deel-Roma] El Papa Adriano VI se llamaba Adriano Florencia Boeijens y era natural de Deel, cerca de Utrecht, de ahí que se le conociera por el nombre deAdriano de Utrecht. Ordenado sacerdote, fue deán de San Pablo de Lovaina y vicecanciller de la Universidad de dicha ciudad, en la que enseñó Teología. Era serio, bondadoso y meticuloso en pequeñecesBrandi, Carlos V, ed, española, 1943, pág. 46.Fue preceptor del futuro Carlos V y se halló junto a él en los tiempos en que este era solamente duque de Borgoña. En octubre de 1515, temerosos los consejeros del futuro emperador de que su abuelo materno el Rey Católico, regente de Castilla y rey de Aragón, prefiriese para el gobierno de los territorios españoles, en el momento de su muerte, a su nieto don Fernando, hermano menor de Carlos V, enviaron a Adriano a defender la causa del futuro emperador en la Corte española.

Adriano consiguió un acuerdo en enero de 1516, según el cual, a cambio de que su soberano se comprometiese a ir a España en un futuro inmediato, y sin fuerzas armadas, sería reconocido por su abuelo como su heredero en el gobierno de los reinos españoles (Aragón, Castilla y Navarra). La muerte de Fernandoel Católicoen ese mismo mes abrió camino a la consecución de las pretensiones de Carlos de gobernar los reinos españoles, pero no podía olvidar que la reina propietaria de ellos era su madre doña Juana la Loca, incapacitada por su estado mental.

Había dispuesto don Fernando que el cardenal Cisneros fuera el regente en Castilla hasta la llegada de Carlos, Adriano puso dificultades al cardenal, pero hubo de avenirse al fin. Actuó Adriano en calidad de embajador, como un verdadero vigilante de Cisneros en nombre de los elementos borgoñones del séquito del futuro Carlos V. Contribuyó a la proclamación de este último como rey de los reinos españoles en vida de su madre doña Juana la Loca, medida que Cisneros aceptó e impuso con repugnancia en Castilla (mayo de 1516).

Cuando Carlos llegó a España para hacerse cargo del gobierno, Adriano era ya obispo de Tortosa y fue muy pronto inquisidor general (1518-22). Al trasladarse el citado monarca a Alemania, después de su elección como emperador, su antiguo preceptor quedó como regente en Castilla (1520). Desde este puesto, Adriano hubo de hacer frente al movimiento de las comunidades. Aunque se mostró conciliador y enemigo de toda acción violenta y mostró en todas sus cartas al emperador deseos de llegar a un arreglo con los rebeldes y a una compensación de agraviosMerriman, Carlos V, el Emperador, ed. esp. Buenos Aires, 1940, los acontecimientos le desbordaron y hubo de avenirse a una reacción enérgica de los elementos imperiales, que fue más eficaz cuando se le sumaron como corregentes el condestable don Iñigo Fernández de Velasco y el almirante don Fadrique Enríquez. Pasó momentos apurados en sus sucesivas residencias de Valladolid y Medina de Rioseco, pero alcanzó a ver el triunfo de Villalar (abril 1521).

A la muerte de León X, fue elegido Papa, el 9 de enero de 1522. Su designación le sorprendió en España y no pudo llegar a Roma hasta el 29 de agosto. Su austeridad y su vida sencilla desconcertaron a los romanos, acostumbrados a la fastuosidad de los otros Pontífices del Renacimiento. Trató de quitar armas a la Reforma, imponiendo un tono austero a la curia romana y a la Iglesia en general, pero el tiempo de la Contrarreforma no había llegado aún y los hombres de Roma no le perdonaron una supuesta incomprensión de la cultura clásica, ni la franqueza con que reconoció los males de la Iglesia en Alemania, dando argumentos a los enemigos de esta.

Alarmado por la conquista de Rodas por los turcos (1522), Adriano se esforzó en buscar una conciliación entre Carlos V y Francisco I de Francia, a fin de formar un frente cristiano ante la amenaza otomana. Cuando trataba de conseguir este empeño, se enteró de la actitud del cardenal Soderini, jefe del partido francés en la corte papal. Presentaba Soderini la postura conciliadora del Papa como ocultamente favorable a los planes imperiales, justamente en momentos en que los amigos de Carlos V, dirigidos por el cardenal Médicis, censuraban al Pontífice por su independencia ante su antiguo discípulo.

El encarcelamiento de Soderini y la violenta reacción del rey de Francia acercó a Adriano verdaderamente al emperadorBrandi, Carlos V, ed. esp., Madrid, 1943, pág. 173.Fue en este momento cuando Carlos V obtuvo de él la incorporación definitiva a la Corona española de los grandes maestrazgos de las Órdenes Militares de Santiago, Alcántara y Calatrava (3 de mayo de 1523). En el mes de julio, el Papa Adriano se alió secretamente con Carlos V y sus amigos para emprender una acción militar contra Francia; pero antes de tener una intervención decisiva en esa empresa, le sorprendió la muerte (14 de septiembre de 1523). .

CORRAL CASTANEDO, Alfonso, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. A-E, págs. 47-48.