San Juan de la Cruz

Datos biográficos

Santo, místico y carmelita
Nacimiento: 1542
Fallecimiento: 14-XII-1591

Biografía

Juan de Yepes Álvarez, —Juan de la Cruz en religión— alcanza su punto álgido la mística española del s. XVI. San Juan de la Cruz es, en efecto, el más espiritual y el más subjetivo de todos los místicos de su época. Hombre tímido, de gran riqueza de vida íntima, supo expresar en unas cuantas composiciones líricas el grado más elevado y sublime a que puede llegar el alma humana. Su poesía es divina, musical, etérea; en muchos casos poesía pura, de ritmo y de concepto. Acompañada por unos comentarios adecuados, de carácter teológico, indica el camino para la unión del alma con Dios. Junto con Santa Teresa, de la que recibió no pocas influencias, San Juan reveló al mundo los enormes tesoros espirituales que encerraba el catolicismo, en una época en que este se enfrentaba con la Reforma y el calvinismo en los campos de batalla de Europa.

San Juan de la Cruz.San Juan de la Cruz (1656) por Francisco de Zurbarán

Nació en Hontiveros o Fontiveros, en las mismas tierras de Santa Teresa, en 1542. Todavía muy joven se trasladó con su madre a Medina del Campo, donde fue enfermero en un hospital. En contacto con la humanidad doliente, se desarrolló en San Juan su amor al prójimo y su desprecio por la vida terrena. En 1563 tomó el hábito de los carmelitas de la Observancia, y entonces realizó fructuosos estudios de humanidades, filosofía y teología en la universidad de Salamanca (1564-1567).

En esta última fecha conoció a Santa Teresa, con la cual compartió los afanes de reforma de su orden según las reglas primitivas. De esta manera, el 28-XI-1568 se consagró, en Duruelo, a la obra de la reforma, con otros dos compañeros, dando lugar a la orden de los carmelitas descalzos. De 1570 a 1572 fue maestro de novicios en Mancera y de 1572 a 1577 confesor del convento de Santa Teresa de Ávila. Su actividad reformadora le acarreó no pocos sinsabores.

En la noche del 3 al 4-XII-1577 fue hecho prisionero por sus adversarios y encerrado en un convento de Toledo, donde se le hizo víctima de grandes humillaciones. Huyó de su prisión el 16-VIII-1578, y, ayudado por Santa Teresa, pudo pasar a Almodóvar. Al fin de su vida obtuvo cargos de importancia en Andalucía: prior de Beas, de Baeza (1579), de Granada (1582) y definidor general y vicario de Andalucía en 1585.

Durante seis años desplegó una actividad enorme, hasta que, despojado de su cargo en 1591, se retiró a la Peñuela, en Jaén. Poco después moría de unas calenturas pestilentes en Úbeda, el 14 de diciembre del mismo año. Todo lo que pedía San Juan de la Cruz al Señor era padecer y ser despreciado por Tí. En este ambiente de humildad su alma llegó a Dios a través de los tres momentos de la mística: purgación, iluminación y unión.

Estas etapas son las que relata poéticamente y comenta en su Noche oscura del alma, obra que, con el Cántico espiritual, constituye la cima de la poesía del gran místico, completada con las canciones de la Subida al Monte Carmelo y las de Llama de amor viva. La Iglesia elevó a San Juan a los altares en 1726 y lo proclamó Doctor —Doctor extático— en 1926.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, pág. 6.