Vasco Núñez de Balboa

Datos biográficos

Conquistador
Nacimiento: 1475
Fallecimiento: 1519

Biografía

La vida extraordinaria del conquistador español en la primera época del descubrimiento de América —un pie en la gloria y otro en el sepulcro— está reflejada cabalmente en Vasco Núñez de Balboa, el descubridor del mar de Sur. Su personalidad está vinculada a la colonización del golfo de Darién y del istmo de Panamá, en cuyos parajes, en el transcurso de ocho años de vida frenética, fue soladado, alcalde mayor, jefe militar, adelantado del mar del Sur y gobernador de Panamá y Cohiba, para acabar miserablemente sus días en el patíbulo. Aventurero genial, organizador de temple y de bravura sin par, Balboa es una figura de la que irradia una irresistible simpatía, pese a su temperamento levantisco y ambicioso y a su dureza para los indígenas.

Ejecución de Vasco Núñez de BalboaEjecución de Vasco Núñez de Balboa, por Ober, Frederick A.

Nacido en 1475 en Jerez de los Caballeros, villa extremeña en los confines de Andalucía, Núñez de Balboa pasó a América hacia 1501 en la expedición de Rodrigo de Partidas, con lo que recorrió la costa sudamericana desde el golfo de Paria al de Urabá. Se estableció en la Española, donde vivió cargado de deudas y rodeado de gran fama como pendenciero. En esta época se le conocía con el nombre del Esgrimidor. La sangre hervía en sus venas. Gallardo, franco, decidido y bravo, pensó en abandonar la Española en busca de fortuna en Castilla del Oro, la nueva provincia de Darién. Pero no siendo posible embarcarse sin pagar sus deudas, se introdujo clandestinamente en el barco con que Martín Fernández de Enciso se aprestaba a socorrer las fuerzas de Ojeda en la batalla de Calamar (1510).

Metido entre unas velas, pasó allí la mayor parte de la travesía, hasta que, por último, se presento ante Enciso, quien le admitió en su compañía a instancias de sus soldados, los cuales conocían la bravura del Esgrimidor y su práctica de las costas del golfo de Urabá. Realmente, los servicios que prestó Balboa a Enciso fueron, al principio, muchos; entre los cuales la indicación del emplazamiento de Santa María la Antigua, primera ciudad del continente sudamericano (fines de 1510). Pero muy pronto, cuando hubo adquirido cierta notoriedad sobre sus compañeros, apartó a Enciso de su camino, haciendo notar que Santa María estaba enclavada en el territorio de la gobernación de Nicuesa.

Con un tal Martín Samudio, Balboa fue elegido alcalde mayor de la plaza hasta la llegada de Nicuesa. Tan pronto hubo este llegado a Santa María, Balboa fomentó un movimiento de hostilidad de los colonos, por lo que Nicuesa tuvo que reembarcar con un puñado de partidarios (1-III-1511). Jamás se ha vuelto a saber de él. Habiendo el infortunado Nicuesa ofrecido delegar su autoridad en los dos alcaldes mayores con tal de permanecer en Santa María, Balboa se consideró investido de amplias atribuciones.

Hizo abrir proceso contra Enciso, le encarceló, le confiscó sus bienes y, por fin le autorizó a marchar a la Española, junto con dos emisarios que llevaban sendas cartas para explicar lo acaecido. Mientras esperaba la resolución regia, Balboa se dispuso a explorar los aledaños de la colonia, al objeto de realizar una acción que le hiciera famoso y le pusiera a cubierto de todo castigo por la ilegitimidad de sus actos. Emprendió una serie de expediciones por las tierras de los caciques Cáreta, Pona y Comagre, obteniendo de ellos amistad y oro. Fue en la morada de Comagre donde Balboa oyó hablar por primera vez de las riquezas del Perú, situadas en otro mar.

De regreso a Santa María, pidió refuerzos a la Española, de la que solo recibió la confirmación provisional del cargo de gobernador. Decidido a adelantarse a las reclamaciones de Enciso, Balboa partió el 1-I-1513 para la busca del otro mar. A través de penalidades sin cuento, cruzó las tierras vírgenes del istmo de Panamá; el 25 de septiembre contempló el Pacífico y el 29 tomaba posesión del mismo en nombre del rey de España.

Después de aventurarse por sus aguas y de descubrir y bautizar las islas de las Perlas, Balboa regresó el 3 de noviembre a Santa María, localidad que alcanzó el 19-I-1514. El viaje de vuelta había sido tan penoso como el de ida. Pero Balboa llegaba cargado de oro y de perlas. Poco había de durar ya su fortuna. En julio de 1514 arribaba a Darién la flota de Pedro Arias Dávila, nombrado gobernador de Castilla del Oro el 27-VII-1513.

Pedrarias tenía la misión de abrir proceso sobre las actividades de Balboa, el cual fue favorable debido a la popularidad de que este gozaba en Darién. Sin embargo la rivalidad entre Pedrarias y Balboa no disminuyó. Vasco Nuñez no se resignaba a ser simple lugarteniente de Pedrarias, tanto más cuanto el 23-IX-1514 había sido nombrado Adelantado del mar del Sur. En 1515 se llegó a un acuerdo eventual entre ambos jefes. Balboa se casó por poderes con la hija de Pedrarias, María de Peñalosa, que residía en España.

Deseoso de seguir sus exploraciones por el mar del Sur, Balboa alcanzó de nuevo el istmo de Panamá, visitó las islas de las Perlas y prosiguió su marcha hacia el Sur. Pero tuvo que regresar por el mal estado de las naves. Cuando se acercaba a Acla, su base en la costa del Atlántico, fue sorprendido y capturado por unos soldados de Pedrarias, quien le acusaba de alta traición. El proceso se substanció con gran rapidez, y en enero de 1519 la cabeza de Balboa rodaba en el patíbulo levantado en Acla.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, págs. 222-223.