Reinos de Taifas

Se llaman reinos de taifas (de la palabra árabe tawa'if = partidos o banderías) a los pequeños reinos que se formaron a la caída del califato (1031) y que llegaron a 23, si bien algunos de ellos, ya antes de esta fecha, se desenvolvían con carácter independiente.

Muchas de las provincias de al-Andalus reconocieron la soberanía, como califa, de Yahya Ali Hammud, que tenía su sede en Málaga y alegaba sus derechos como descendiente de Mahoma, pero este reconocimiento era tan solo una fórmula. Cuando el cadí de Sevilla Abul-l-Qasim proclamó al esterero de Calatrava, Jalaf, como el auténtico y desaparecido Hisham II, algunas provincias como las de Valencia, Denia, Baleares y Tortosa, reconocen su autoridad. El único objeto de esta falsa reaparición fue independizarse de Yahya, muerto por las tropas sevillanas en 1035.

En realidad, la unidad política se ha fragmentado, y los señores de las provincias de al-Andalus llevan vida independiente. La rivalidad entre estos distintos reinos dio lugar a numerosas guerras que fueron debilitando el poder de los pequeños soberanos, muchos de los cuales pagaban enormes tributos a Fernando I y Alfonso VI y se sometían a toda clase de humillaciones por parte de los monarcas cristianos que llegaron a ser, en muchas ocasiones, los árbitros de su política. Cuando Alfonso VI entra en Toledo (1085), Mutamid de Sevilla, de acuerdo con Abd Allah de Granada y Mutawakkil de Badajoz, envía una embajada a Yusuf Ibn Tasufín, constituida por el visir de Granada Abu Bark Ibn Zaydún y los cadíes de Granada, Badajoz y Córdoba. Después de numerosas discusiones e insistentes súplicas, Yusuf pasa a al-Andalus, derrota a los cristianos en Zallaqa y vuelve a pasar a África.

Los cristianos vuelven a la ofensiva y Yusuf Ibn Tasufín, cediendo a las instancias de Mutamid, vuelve e intenta infructuosamente apoderarse de Aledo. El almoravid decide entonces hacerse dueño de al-Andalus y, contando con la adhesión de gran parte de los musulmanes españoles, agobiados por los tributos, obtiene una fatwa de los teólogos y alfaquíes que le autoriza a terminar con la soberanía de los reyes de taifas. Los reyes de Granada y Málaga son desterrados; Mutamid, de Sevilla, después de la pérdida de Córdoba, Mértola y Ronda, valientemente defendidas por sus hijos, no puede impedir la conquista de Sevilla, que se rinde a los almorávides en 1091. En 1094 se apoderan de Badajoz, y su rey Mutawakkil muere alanceado, después de ver decapitar a sus hijos. Los últimos reinos que se sometieron a los africanos fueron Valencia, 1102; Albarracín, en 1104, y Zaragoza, en 1110, al morir su rey al-Mustain. De los reinos de Taifas pueden hacerse tres grupos: los de origen eslavo, los berberiscos y los árabes. Dentro del primer grupo se encuentran los taifas de:

Almería

Su fundador fue el eslavo Jairán (1012-1028), que ya antes de la caída del califato obraba con carácter independiente, y llegó a apoderarse de Murcia, Orihuela y Jaén. Le sucede Zuhayr (1028-1038), que es el único eslavo que se niega a reconocer el falso Hisham II, y muere en una emboscada que le tiende Badis de Granada. A su muerte gobiernan Almería los tuyibies (Banu Sumadih), cuyo principal monarca fue Mutasim, su heredero Muizz al-Dawla es destituido y los almorávides se apoderan del reino.

Valencia

Gobernada por los eslavos Mubarak y Muzaffar (1016-1021) y por Muyahid de Denia y Labib de Tortosa (1018-1019), hasta la proclamación de Abd al-Aziz Ibn Abi Amir, nieto de Almanzor (1021-1061). En 1065, reinando Abd-al-Malik, Fernando I ataca y sitia Valencia, teniendo que retirarse enfermo. Se une posteriormente al reino de Toledo, bajo el cetro de al-Mamun (1065-1076), para separarse de nuevo en 1076 y ser gobernada por Abu Bakr Ibn Abd-al Aziz. En 1085, Alfonso VI instala en Valencia a Qádir, destronado de Toledo, con las tropas castellanas de Alvar Háñez. El Cid protege a Qádir y le cobra tributo. Al morir Qadir asesinado (1093), Rodrigo es, en realidad, el dueño de Valencia. Después de su muerte y de la resistencia de su esposa Jimena, los almorávides entran en Valencia el año 1102.

Denia y Baleares

Fundadas por Muyahid (1009-1044), famoso por sus piraterías, llegó también a ser señor de Valencia. Le sucede su hijo Alí, y pasa a depender de los Banu Hud de Zaragoza, bajo la soberanía de Muqtadir (1076-1081), y luego de al Mundir (1081-1091)

Granada

Gobernada por los ziries (1012-1019). El primero de ellos, Zawi Ibn Ziri (1012-1019), al que sucede Habús Ibn Maksan (1019-1038), que une al reino de Granada, Jaén y Cabra. Le sucede Badis (1038-1073) y a este su hijo Abd Allah (1073-1090) Este es su último monarca, pasando el reino a poder de los almorávides.

Málaga

Gobernada por los Hammudies, Esta familia domina no solo en Málaga, sino en Ceuta y Tánger. Sus reyes pretendieron hacerse reconocer como califas, pero fracasaron en su intento. Los principales fueron Yahya Ibn Alí (1025-1035), Yahya B. Idris (1035-1039). El eslavo Nash se apodera del mando (1040-1012), pero reina finalmente Idris II (1012-1047). Los monarcas son débiles, y Badis de Granada, que se da cuenta de ello, se apodera de la capital, quedando el destino de Málaga unido al de Granada hasta 1090, que pasa a manos de los almorávides, Reinaba en la ciudad Tamim, hijo de Badis.

Algeciras

También gobernada por los Hammudies (1035-1058), hasta que Mutadid la incorpora al reino de Sevilla.

Carmona

Gobernada por los Banu Birzal (1013-1067). Fueron aliados de Badis de Granada contra Mutadid de Sevilla, pero, al fin, el reino cae en poder de los sevillanos en 1067.

Ronda (1039-1059), Morón (1013-1059)

Gobernada por los Banu Dammar; Huelva-Saltés (1012-1052), cuyos señores son los Bakries; Niebla (1023-1053), Silves (1048-1054), Santa María de Algarve (1026-1052) y Mértola (1044) pasan a unirse al reino de Sevilla.

Taifas árabes

Sevilla

Gobernada por los Abbadíes (1023-1033), el cadí Abul Qasim Ibn Abbad (1033-1042), Mutadid (1042-1069) y Mutamid (1069-1091). Los almorávides se apoderan del reino y destierran, prisionero, a su último rey.

Badajoz

Bajo la familia de los Aftasies (1022-1094). Ya en 1010 el gobernador Sabur se declara en cierto modo independiente y, al morir, designa como sucesor a Abd Allah Ibn al-Aftás (1022-1045). Les sucede al-Muzaffar (1045-1063), que pierde gran parte de su territorio, del que se apodera Fernando I; Yahya al Mansur (1063-1067), y Mutawakkil (1067-1094), que es asesinado por las tropas del general almoravid Sir, que se apoderan del reino.

Toledo

Ibn Ya'ish es gobernador de Toledo hasta 1036, que se hace cargo del gobierno la familia de los Banu di-l-Nun (1036-1085). El más importante de sus reyes fue al-Mamun (1043-1075), aliado de Fernando I y de Alfonso VI, enemigo de los Banu Hud de Zaragoza, los Aftasíes de Badajoz y los Abbadíes de Sevilla. En tiempo de su hijo Qadir, Alfonso VI conquista Toledo, y el soberano pasa al reino de Valencia (1085).

Zaragoza

Gobernada por los Tuchibies desde 1017 a 1039, y a partir de esa fecha y hasta 1110, por los Banu Hud. Su último rey fue Mustafin, y a su muerte sus súbditos, descontentos con su hijo Abd Al-Malik Imad al-Dawla, llaman a los almorávides, que en 1110 se apoderan del reino.

Murcia (1012-1090)

Primeramente es gobernada por Jayran y Zuhayr de Almería. Posteriormente, depende de los reyes de Valencia, Abd al-Aziz al-Mansur y Abd al-Malik al-Muzzafar. En 1063, el gobernador Ahmad Ibn Tahir se hace independiente; su hijo Muhammad le sucede, hasta que Ibn 'Ammar, en nombre del rey de Sevilla, se apodera de la ciudad en 1087; Ibn Tahir huye a Valencia, e Ibn 'Ammar se hace señor del reino, siendo desposeído por su aliado Ibn Rashig, señor del castillo de Balch. Los almorávides conquistan el reino en 1091.

Córdoba (1031-1091)

Sede de los Banu Chahwar. Al desaparecer el Califato, los principales personajes de la ciudad confían el mando a Muhammad Ibn Chahwar. Tenía un Senado al que consultaba sus resoluciones. Al Ma'mun de Toledo intenta incorporar Córdoba a su reino, pero Mutamid de Sevilla auxilia a los cordobeses y se hace dueño de la ciudad. En 1075, un aventurero llamado Ukasha, a las órdenes de al-Mamun, se apodera de ella por sorpresa, volviendo poco después a manos de Mutamid (1078). Los almorávides se apoderan de la ciudad cuando la gobernaba Fath al-Mamun, hijo del rey sevillano, el año 1091.

Otros pequeños reinos fueron los de Alpuente, regido por la familia de los Banu Qasim hasta 1092, que cae en poder de los africanos, y Albarracín (1010-1104), sede de los Banu Razín, que desde el tiempo del Califato se habían instalado en su capital, Santa María de Albarracín. Se somete a los almorávides en 1104.

GIBERT, Soledad, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z págs. 721-723.