Yusuf V

Datos biográficos

Sultán nazarí: 1445-1446
Sobrenombre: el Cojo
Predecesor: Muhammad IX
Sucesor: Ismail III

Biografía

El nuevo emir que ocupó la Alhambra hacia mediados de 1445 se llamaba Abu l-Hayyay Yusuf b. Ahmad b. Muhammad b. Yusuf b. Ismail. Nieto de Yusuf II y biznieto de Muhammad V, adoptó el título honorífico de Muayyad bi-Llah. En los primeros meses de su gobierno, durante el verano de 1445, se dedicó a organizar la administración y repartir cargos, rentas y privilegios entre sus partidarios.

Como ejemplo de ello, el 15-VIII-1445 designó a Abu l-Qasim b. Muhammad al-Rayyi para la alcaldía de Almería, a la que agregó la administración de los lugares de Hinox, Huebro, Turrillas, Lucainena y Almegíjar. Apenas pudo disfrutar con tranquilidad el trono Yusuf V, ya que tras el citado periodo de cuatro meses en el que se sublevó, alcanzó el poder y organizó el gobierno, es decir, en pleno verano de 1445, apareció un nuevo pretendiente: Abu l-Walid Ismail.

Este príncipe estaba instalado en la corte castellana, donde Juan II mantenía un grupo permanente de refugiados y disidentes granadinos. Las crónicas castellanas lo denominan Ismael, que hasta la aparición de la edición de la Yunna de Ibn Asim se había asimilado a Yusuf V pero el autor granadino evidencia con total claridad que se trata de dos personajes diferentes.

Desde Castilla Ismail se dirigió a Granada y llegó a Cambil, desde donde provocó nuevas disensiones en el reino y agitación en la capital. Para resolverlas y calmar los ánimos, Yusuf destituyó al visir Abu l-Hasan Ali b. Allaq al-Amiri y nombró en su lugar a Abu l-Qasim Muhammad b. Yusuf b. al Sarray, que logró apaciguar a los sublevados. Ante ello, Ismail desesperó de conseguir su objetivo volvió sobre sus pasos a los confines de Castilla.

Entonces el sultán detuvo a los caídes Abu l-Qasim b. al Sarray y Yusuf b. Faray b. Kumasa, su compañero, los encarceló y confiscó todos sus bienes. A continuación envió al ejército a Guadix para asediar a Ibrahim b. Abd al Barr, que con el apoyo de la población pudo resistir el ataque de la fuerzas granadinas comandadas por Ali b. Allaq, de nuevo restablecido en sus funciones. Tras este fracaso, Yusuf V volvió a enviar a Ibn Allaq contra Guadix el 26-XII-1445; después de tres días de asedio infructuoso el visir decidió negociar con el alcaide, Ibn Abd al Barr. Una vez alcanzado un acuerdo fijado por escrito, el ejército del sultán regresó a Granada el 1-I-1446.

A pesar de la situación política interior poco estable y las divisiones internas, Yusuf V pudo recuperar, gracias a la bondad divina en interpretación de Ibn Asim, muchos lugares que los musulmanes habían perdido anteriormente ante los cristianos. Sin embargo, algunas de estas conquistas las incluyen las fuentes castellanas en 1446 y 1447, durante el reinado de Ismail III, aunque asignándoselas al Cojo (Yusuf V), derrocado entonces por el vasallo de Castilla.

Entre las reconquistas que menciona en este periodo Ibn Asim, aparecen Hisn al-Nayas, conquistado por al-Abbas b. Hamid después de que hubiera muerto ante dicha fortaleza su hermano Isa; Hins al-Bariy, en la parte baja del río Almanzora, o los dos Vélez por el visir y alcaide de Guadix, Abu Ishaq Ibrahim b. Abd al-Barr, y el de Baza, Abu l-Hayyay Yusuf b. Kumasa, reforzados por al Ahsan al Sarif.

Mientras tanto, los partidarios de Muhammad IX intentaban restaurarlo en el poder y le propusieron recurrir para que les ayudara al pretendiente Ismail, que había regresado a Castilla después de su fracasado intento de apoderarse del trono en el verano de 1455. Pero el destronado Muhammad IX se oponía, al menos según la versión de su afecto Ibn Asim. Entonces el alcaide de Guadix, Ibrahim b. Abd al-Barr, decidió actuar por su cuenta y llamó a mediados-II-1446 al arráez —caudillo morisco— Ismail.

Este respondió positivamente y se presentó en Guadix. A los tres días de su llegada, Yusuf V huyó de la Alhambra y se dirigió a Almería acompañado de dos príncipes primos suyos y de los dos alcaides encarcelados, Ibn al-Sarray e Ibn al-Kumasa. Aquella misma noche, el depuesto Muhammad IX se separó de Yusuf V y se trasladó a Salobreña con sus seguidores.

VIDAL CASTRO, Francisco, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 2000, Tomo VIII págs. 174-175.