Muhammad II

De Gran Enciclopedia de España

ABU ABD ALLAH MUHAMMAD MUHAMMAD I, rey nazarí de Granada ( 1272-1301 ) al Faqit, El Jurisconsulto. Continuó la política de su padre contra los Banu Ashqilula, aprovechando las divisiones internas de los castellanos. Conquistó Antequera en 1272, arrebatándosela a sus parientes. Pero en 1274 se vio obligado a firmar una tregua con Alfonso X de Castilla y León, rompiendo con los nobles castellanos aliados suyos hasta entonces, entre los que se encontraba el infante don Felipe.

Pronto se dio cuenta que el rey castellano apoyaba a los Banu Ashqilula, dentro del juego en el que él mismo participaba de ayudar a los enemigos del que fuera su rival en un determinado momento. Se volvió entonces hacia los benimerines, enviando una embajada el 25-IX-1274 para convocarlos a la guerra santa en la Península. El sultán meriní Abu Yusuf Yaquq desembarcó en Tarifa con su ejército el 18-VII-1275. El nazarí atacó entonces Málaga ocupada por los Banu Ashqilula, pero estos resistieron y pactaron con los meriníes.

Muhammad II tuvo que regresar a Granada, pero pronto se vio obligado a colaborar con el sultán meriní en sus incursiones por territorio andaluz. Los meriníes consiguieron derrotar a los castellanos en Écija y en los alrededores de Sevilla. Se concertó luego una tregua. En 1278, los Banu Ashqilula entregaron Málaga a los meriníes. Temiendo él perder también sus dominios a manos meriníes, Muhammad II incitó al sultán Abd al Wadi de Tremecén contra los meriníes, buscó la amistad de Pedro III de Aragón y se alió con Alfonso X para hacerse con Málaga.

Con su ayuda, en efecto, logró aislar a los meriníes que se encontraban en la Península de sus correligionarios de Marruecos. Una vez conquistada Málaga, el nazarí abandonó la alianza con el rey castellano que asediaba Algeciras y se alió con los meriníes contra él, logrando una victoria en 1279. Al reclamar el sultán meriní la ciudad de Málaga y negarse Muhammad II a entregársela, Abu Yusuf firmó una alianza con el rey castellano. Coaligados Alfonso X, los meriníes y los Banu Ashqilula, atacaron Granada en 1280, pero fracasaron en su intento. Las posteriores desavenencias entre el monarca castellano y su hijo Sancho favorecieron al nazarí, quien logró dominar la rebelión interna de los Banu Mahalli.

En 1284, siendo ya rey Sancho IV y aliado suyo, Muhammad II logró acabar también con los Banu Ashqilula. El tratado de Monteagudo (1291) fijaba la lucha contra los magrebíes como objetivo principal de castellanos y aragoneses, iniciándose así lo que ha dado en llamarse la Batalla por el Estrecho de Gibraltar. Muhammad II y Sancho IV establecieron una alianza secreta para combatir a los meriníes, que seguían ocupando Algeciras y Tarifa, al tiempo que los aragoneses y el sultán de Tremecén hostigaban también al sultán meriní.

En 1291, Tarifa cayó en poder de Sancho IV. Este no cumplió la entrega de las plazas prometidas a Muhammad II, quien buscó nuevamente la alianza de los meriníes. El sultán Abu Yaqub consideró que la situación no le era favorable al ver la resistencia de los cristianos y abandonó la lucha. Muhammad II pudo ocupar entonces Algeciras. Hizo frente a continuación a los Banu I Hakim en Ronda.

La muerte de Sancho IV produjo inestabilidad en el reino de Castilla, aprovechada por Muhammad para hacer incursiones en tierras castellanas y ocupar algunas plazas. Jaime II de Aragón intentó evitar que se produjera una alianza entre los nazaríes y Fernando IV de Castilla y León. Como se deduce de este complejo tramado de alianzas y rupturas, los distintos contendientes en el juego buscaban equilibrar sus distintas políticas interior y exterior.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, T. XIV pág. 6859.