Abu Idris al Mamun

Datos biográficos

Califa almohade: 1227-1232
Sobrenombre: al Mamun
Nacimiento: 1185
Fallecimiento: 1232
Predecesor: Yahya b. al Nasir
Sucesor: Abd al Rasid

Biografía

Nació en Málaga en el año 1186 y murió en Marrakech en el año 1232. Abu al Ula Idris b. Yaqub al Mamun era hijo del tercer califa almohade, al Mansur y hermano de al Majlu y al Adil, sus dos inmediatos antecesores en la dignidad califal. Había nacido de la unión de Abu Yusuf al Mansur con la princesa Safiya, según Ibn Abi Zar en el año 1185-1186, en Málaga.

La época de al Mamun se inserta de lleno en el periodo de trece años de luchas internas en el que se vio inmerso el califato almohade a raíz de la muerte inesperada y accidental del califa Yusuf II al Mustansir en 1224 y que solo se cerrará de manera parcial, en 1236.

El poder quedó entonces dividido entre el débil y anciano al Majlu (proclamado en Marrakech) y Abu Muhammad al Adil, que fue elegido en Murcia, si bien la temprana deposición del primero dejó al segundo como único soberano de forma momentánea, ya que tras su muerte se volvió a dividir el poder. La desfavorable coyuntura a la que por entonces tenía que hacer frente al Adil fue aprovechada por su hermano que fue proclamado califa en Sevilla el 15-IX-1227.

Abu al Ula tenía dudas de la reacción que pudieran tener los notables, pero un agudo y elocuente sermón elaborado por el caíd de la ciudad, Abu al Walid b. Hayyay, fue su mejor aval para convencer a las elites almohades, quienes lo reconocieron en la citada fecha:como indica un cronista, levantándose todos los presentes tomaron sum mano.lo sentaron a modo de los califas y lo proclamaron.

Tras ser acatada su autoridad en todo el al Andalus, así como en Ceuta y Tánger, mandó por medio de su hermano una carta a los almohades de Marrakech informándoles de que la gente de al Andalus y los almohades asentados allí lo habían aceptado, por lo cual les pedía que ellos también le reconocieran.

Los jeques de Hintata y Tinmallal, Ibn al Said y Yusuf b. Ali, hasta entonces sus partidarios, pidieron a al Adil que abandonara el poder y, ante su negativa fue asesinado el 4 de octubre, al parecer ahogado en una fuente.

El texto de la proclamación de al Mamun fue enviado a Marrakech, pronunciándose su nombre en la mezquita de al Mansur: al Mamun inmediatamente después se dispuso a dirigirse hacia la capital almohade, pero, cuando estaba en Algeciras para embarcar, supo que los jeques habían optado por apoyar a su sobrino al Nasir, que fue proclamado al día siguiente del asesinato de al Adil, y adoptó el apodo de al Mutasim bi-llah.

Al parecer el cambio fue motivado por la desconfianza en la actitud que podría adoptar, teniendo en cuenta que ellos mismos habían matado a al Majlu y a Abu Muhammad al Adil (tío y hermano de al Mamun, respectivamente). De esta forma, durante sus breves cinco años de gobierno, al Mamun tuvo que hacer frente al desafío de su legitimidad que significaba la presencia de su sobrino, de tal forma que no llegó nunca a ejercer como único soberano.

La existencia de dos soberanos que se disputaban la legitimidad del poder y el mantenimiento de una situación de división y enfrentamientos internos a lo largo de varios años son claro testimonio del estado de inestabilidad y fuerte crisis en la que se vio sumido el imperio almohade a partir de 1224.

Ante esta situación, al Mamun se dispuso a solicitar la ayuda de los cristianos para apoderarse de Marrakech, aunque el supuesto pacto entre Fernando III y el califa almohade que recogen algunas fuentes parece no tener verosimilitud, de modo que los quinientos jinetes cristianos que pasaron a Marruecos serían, en realidad, mercenarios y caballeros desnaturados.

Al Mamun fue el primer califa almohade que llevó a la otra orilla a los cristianos para usarlos como fuerza de apoyo frente a sus rivales y con su ayuda fue diezmado el poder de al Nasir hasta expulsarlo a las montañas del Atlas en mayo de 1228.

Rebelión de Ibn Hud

Mientras lograba mantener la situación en los dominios magrebíes, en cambio los problemas aumentaban en los peninsulares, ya que en mayo de 1228 se produjo la rebelión de Abu Abdllah Muhammad b. Yusuf b. Hud al Yudami en el castillo de los Peñascales, en el valle de Ricote (cerca de Murcia). Se proclamaba sucesor de los Banu Hud de Zaragoza y encarnaba el descontento de importantes sectores de la población andalusí frente a la incompetencia de los almohades para gobernar el país y hacer frente a los cristianos. En agosto de ese año tomó Murcia y fue reconocido en todo el al Andalus, salvo Valencia y Niebla.

Para legitimar su posición, Ibn Hud se sometió al califato Abbasí: envío una embajada al califa Abu Saffar al Mustansir, cuyo nombre fue pronunciado en las mezquitas. Ibn Hud, sin embargo, tampoco tuvo éxito frente a los cristianos, sufriendo una dura derrota en Alange en marzo de 1230. Al progresivo abandono de la obediencia almohade en al Andalus se añadía la situación de Ifriqiya, cuyo gobernador salió de su obediencia en 1229-1230, fundando la dinastía hafsí. La nueva situación de inestabilidad que había comenzado a partir de 1224 exigía nuevos planteamientos políticos y parece que al Mamun fue consciente de ello, ya que trató de dar un nuevo sentido al sistema almohade.

Uno de los aspectos más relevantes de su gobierno desde el punto de vista programático e ideológico fue el decreto, emitido en 1230, que ordenaba suprimir la mención del nombre de al Madhi, fundador del movimiento almohade, del sermón de la oración colectiva del viernes, así como de las acuñaciones monetarias. Ello supone una segunda etapa en el proceso de establecimiento de una legitimidad almohade, inicialmente apoyada en la figura del fundador del movimiento, Ibn Tumart. Ahora, la necesidad de obtener nuevos apoyos supuso el abandono de este sistema y la vuelta al Malikismo más tradicional. Pero las nuevas disposiciones no parece que fueran suficientes para fortalecer la posición del califa, ya que las discordias internas acabaron finalmente socavando su posición.

En el año 1231 el sayyid Umran b. al Mansur, hermano del califa, se rebeló en Ceuta, otorgándose el nombre de al Muayyad. Inmediatamente al Mamun se dispuso a asediar dicha posición, clave en el control del Estrecho y, por lo tanto, para el mantenimiento del control de las posesiones peninsulares. Ello fue aprovechado por Yahya b. Muhammad al Nasir para bajar de las montañas del Atlas y razziar Marrakech.

El califa no consiguió someter a su hermano y al saber que la capital corría peligro volvió a ella, momento en el cual Umran cruzó el Estrecho y reconoció la autoridad de Ibn Hud, a quien entregó su ciudad, y, en compensación, lo nombró gobernador de Almería. Ese mismo año se produjo, de forma repentina, la muerte del califa al Mamun, el sábado, 17-X-1232, siendo sucedido por su hijo al Rasid, último califa almohade que ejerció cierta, aunque muy débil influencia en al Andalus.

GARCÍA SANJUÁN, Alejandro, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2009, Vol I, págs. 273-274.