Dabbus al Watiq

Datos biográficos

Califa almohade: 1266-1269
Sobrenombre: al Watiq
Fallecimiento: 4-X-1227
Predecesor: Abu Hafs Umar

Biografía

Abu al Ula Idris, conocido como Abu Dabbus, no pertenecía a la rama principal de los descendientes de Abd al Mumin, de la que formaban parte la mayoría de los califas almohades, conformada a partir de Yusuf I (1163-1184) y que se había extinguido a partir de la muerte de al Said en 1248. Sin embargo, como biznieto del propio fundador de la dinastía, era descendiente directo del mismo, por lo que su legitimidad dinástica estaba acreditada. Abu Dabbus pertenecía al clan de los denominados Baezanos, integrado por los nueve hijos de Abu Abd Allah Muhammad, nieto de Abd al Mumin, quien hubo de ejercer durante mucho tiempo algún puesto de responsabilidad en Baeza, donde debieron nacer sus hijos, y de ahí el apodo que recibieron.

Como último califa almohade, Abu Dabbus gobernó durante tres años, pero en realidad el dominio almohade era ya una mera entelequia. De hecho la propia forma de acceder al poder de Abu Dabbus revela a las claras que el dominio de la situación en ese momento correspondía, desde hacía tiempo, a los benimerines. En efecto, estos habían iniciado décadas atrás su proyecto de demolición del dominio almohade y en 1250 lograron el control de Fez, que desde entonces sería su capital. Ya en 1262, el emir meriní Abu Yusuf Yaqub se sintió suficientemente fuerte como para dirigir una primera tentativa de conquista sobre Marrakech, lo que suponía una amenaza directa a la dinastía almohade.

En este contexto entra en escena el sayyid Abu al Ula Idris, al que el califa Abu Hafs Umar confió la organización de la defensa de la ciudad, sin duda debido a sus cualidades guerreras, de ahí su apelativo Abu Dabbus, que en árabe quiere decir el de la maza. No obstante, la retirada de los benimerines solo fue posible al cabo del pago de un tributo, paso previo a la definitiva conquista, que solo tardaría algunos años en llegar.

Tras haberse encargado de la defensa de Marrakech, Abu Dabbus fue acusado de connivencias con el emir de los benimerines y huyó a Fez en 1264, siendo acogido por Abu Yusuf Yaqub, con quien llegó a un acuerdo, de forma que en agosto de 1265 salió de Fez dispuesto a recabar los apoyos necesarios para hacerse con el control de la capital almohade. La actitud de Abu Dabbus desquició al inoperante califa Abu Hafs Umar, quien viendo enemigos en todas partes, se enajenó el apoyo de sus partidarios, de tal forma que los Sufyan, los Banu Yabir y los mercenarios cristianos se unieron al rebelde. En octubre de 1266 llegó a Marrakech que tomó sin apenas resistencia, mientras el califa huía de la capital. Detenido poco más tarde, Abu Dabbus pensó inicialmente en conservarle la vida, pero finalmente fue ejecutado el 22-XI-1266.

A partir de ese momento, Abu Dabbus violando lo pactado, en lugar de someterse al emir benimerín, se alió al de Tremecén para atacar juntos a Abu Yusuf Yaqub, el cual reaccionó con contundencia. Primero derrotó a Yagmurasen (febrero de 1268) y a continuación se dirigió contra el propio Abu Dabbus, alcanzando Marrakech en julio de 1269: al salir a defender la ciudad fue derrotado y muerto el 1-IX-1269, y su cabeza fue entregada al emir, quien ordenó mandarla a Fez, donde fue paseada por los focos y colgada de una de las puertas.

A partir de ese momento, la dinastía de los Banu Abd al Mumin puede considerarse concluida y liquidado el sistema almohade. Los dignatarios y jeques que quedaron se apresuraron a reconocer al emir benimerín, el cual concedió el perdón a la ciudad y sus habitantes, tomando el título del de amir al muslimin, a diferencia del de amir al muminin que llevaron los califas almohades.

A partir de entonces se inicia el periodo de dominación benimerín en el Magreb occidental, que coexistió con el de los Abd al Wadíes de Tremecén en la zona central y el de los hafsíes en Ifriqiya. No obstante, aún hubo un grupo de almohades que se refugiaron en el Atlas y allí proclamaron a Ishaq, un hermano de Abu Hafs Umar al Murtada, hasta que finalmente, años después, fueron capturados, conducidos a Fez y ejecutados en 1275. Asimismo, Abd al Wahid, hijo de Abu Dabbus, fue proclamado en Tinmel con el título de al Mutasim bi-llah, pero a los cinco días abandonó y se dirigió a la Península, poniéndose bajo la protección del rey de Aragón.

GARCÍA SANJUÁN, Alejandro, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2009, Vol I, págs. 240-241.