Rafael de Sobremonte

Rafael de Sobremonte


SOBREMONTE, Rafael de (1745-1827) [Sevilla?). Marqués de Sobremonte. Militar y funcionario colonial, que llegó al Río de la Plata con el virrey Vértiz, como secretario suyo en 1779; fue luego Intendente de Córdoba, subinspector general de las tropas y ascendido a brigadier. Era gobernador de Montevideo cuando en 1804 fue designado para regentar el virreinato del Río de la Plata, sucediendo a Joaquín del Pino como virrey interino (23-IV) y en el mismo año definitivo al no aceptar Abascal este cargo.

Fue un buen gobernante, dentro de la línea del siglo XVIII, buen administrador, que no desmereció de sus antecesores y llevó una conducta prudente y atenta al buen público, preocupándose del problema de los abastos, evitando la escasez de trigo y el alza de precio; Introducción de negros, la libre extracción de productos a Cuba, el comercio en barcos neutrales a causa de la guerra, fomento del cabotaje, reducciones de indios en el Chaco, aumento de la extracción de plata en el Alto Perú, envío de más caudales a España, introducción de la vacuna, apertura del teatro y otras medidas típicas del Despotismo ilustrado . También se preocupó por la defensa del país y pidió fuerzas a España, pero las que organizó resultaron insuficientes.

Hubiera sido un buen virrey en tiempos normales, pero los sucesos que padeció, superiores a su capacidad, le desprestigiaron entonces y ante la posteridad. Ante la invasión de los ingleses, que dio lugar a las batallas de Buenos Aires (1806), Sobremonte huyó a Córdoba, abandonando a su suerte la capital, que salió victoriosa de la empresa. Su propósito había sido instalar su capital en Córdoba, pero tuvo la debilidad de entregar a Beresford los caudales que se había llevado, ante la intimidación de este, por temor a represalias en Buenos Aires. A! conocer el triunfo sobre los ingleses, quiso cosechar las ventajas de la situación y asumir nuevamente el mando.

El cabildo abierto del 14 de agosto de 1806 acordó que rigiera una Junta de Guerra en la capital para prevenir otro ataque y que Sobremonte delegara el mando militar en Liniers, rechazando el virrey toda merma de su autoridad, aunque accedió a otorgar el mando militar a Liniers. Se formaron dos tendencias, la criolla partidaria de Liniers, y la de los peninsulares, que recelaban de él. La impensada toma de Montevideo por los ingleses (3-II-1807) colmó la indignación contra Sobremonte por su imprevisión e ineptitud y un cabildo abierto, el dia 6 del mismo, acordó deponerlo, accediendo la Audiencia a hacerse cargo legalmente del poder.

Una Junta de Guerra, reunida por Liniers, se decidió por la supresión del virrey, alegando estar incapacitado físicamente (10-II). Se resignó Sobremonte el 18, siendo llevado a Buenos Aires desde su campamento, y el 19 asumió la Audiencia toda la autoridad, por estar vacante el virreinato, confiándose a Liniers el mando militar, pero poco después se le otorgó el político también como militar de mayor graduación y en calidad de virrey interino.

La destitución de Sobremonte quebrantó la autoridad virreinal y la soberanía de la metrópoli, aspirando los criollos a regirse por sí mismos e iniciándose la ruta hacia la independencia en fecha próxima. Procesado Sobremonte, fue puesto en libertad en 1809 y rehabilitado. Su hija Juana se casó en 1809 con el marino José Primo de Rivera y fueron padres del primer marqués de Estella, Fernando Primo de Rivera y antecesores de esta ilustre familia.

PUENTE O´CONNOR, Alberto de la - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 675-676.