Luis Jerónimo Fernández de Cabrera

Virrey del Perú: 1629-1639

Nacimiento: 1589

Fallecimiento: 1647

Biografía

Retrato de Fernández de Cabrera y Bobadilla, Luis Jerónimo.Retrato de Fernández de Cabrera y Bobadilla, Luis Jerónimo

FERNÁNDEZ DE CABRERA Y BOBADILLA, Luis Jerónimo (1589-1647) [Madrid-?]. IV Conde de Chinchón, alcaide de los Alcázares de Segovia -como descendiente de Andrés Cabrera-, tesorero general de Aragón, del Consejo de Estado y del de Guerra y consejero de Aragón e Italia, comendador del Campo de Criptana en la Orden de Santiago. XIV virrey del Perú, cargo para el que fue nombrado en 1628 por Felipe IV para suceder a Diego Fernández de Córdoba y tomó posesión el 14 de enero de 1629. Durante su gobierno, que se extendió cerca de once años, tuvo que sofocar una insurrección de los indios uru, provocada por la crueldad de los exactores de tributos, y se realizó la tercera navegación del Amazonas; en 1632 fray Domingo Brieva y otros cinco franciscanos navegaron el río Putumayo y de nuevo lo hizo en 1634, teniendo que retroceder, y por fin en 1635, con otros religiosos y soldados, logró recorrer el Amazonas hasta Pará, lo que promovió un viaje en sentido inverso del portugués Pedro Teixeira —entonces estaban unidas ambas coronas—, pero no le hizo gracia al virrey esta expedición portuguesa y le ordenó regresar a Pará (1638), acompañándole los padres Artieda, Cristóbal de Acuña y Brieva; los dos últimos volvieron a España, entregando mapas y relatos de sus exploraciones. En 1638 los jesuitas padres Cujía y Cueva misionaron en Maínas y el segundo fundó Jeveros. (Ecuador. Época colonial.)

Chinchón se preocupó extraordinariamente de aumentar la recaudación, presionado por las constantes y crecientes exigencias del gobierno; así introdujo la media anata, la mesada eclesiástica y recargó la avería y la alcabala; Olivares impuso otro impuesto nuevo y general, titulado unión de las armas, que aceptado en Lima, provocó sangrientos motines en Potosí y Cuzco, donde dieron muerte al corregidor, pero el padre Vargas Ugarte, en su reciente Historia del Perú, pone en duda tales revueltas. Menudearon los donativos, más o menos forzosos, al rey; la venta de oficios, su prórroga por varias vidas; introdujo la composición sobre las pulperías no autorizadas; se incautó para el erario del tributo indio del primer año si se daba el repartimiento antes del año legal; echó mano de los bienes de difuntos y de fondos de monasterios y procedió a la venta de juros; en 1631 Potosí dio de donativo al rey por sus apuros 400.000 pesos. En cinco expediciones envió Chinchón durante su gobierno 4.520.324 ducados; también prohibió el comercio directo del Perú con México. Estas medidas ocasionaron una crisis económica, descontento y agitaciones.

Dio este virrey medidas para contener la decadencia de Potosí, con ventajas para los mineros; pero la apertura de las ricas minas de plata de Cerro de Pasco proporcionaron nuevos beneficios e ingresos. En 1636 se reanudaron las luchas civiles en Potosí entre vicuñas y vascongados. Hizo preparativos de defensa de las costas contra los corsarios holandeses; sometió a los calchaquíes y socorrió las reducciones de Paraguay contra las incursiones de los bandeirantes Quiso eximir a los indios del servicio personal y rebajó el número de mitayos de Potosí; muy religioso, fomentó la piedad y separó los sexos en la iglesia y el teatro.

En su tiempo se verificó el auto de fe de 1639, el más solemne de Lima, con 72 reos y diez ejecuciones; ese año murió San Martín de Porres. Creó dos cátedras de Medicina en la Universidad En 1630 tuvo lugar a descubrimiento de la corteza febrífuga llamada chinchona o quina, lo que va unido a la leyenda de que una india curó con ella a la virreina, doña Francisca Enríquez de Ribera; parece que se conoció en Quito, por indios que lo comunicaron al corregidor de Loja, y este a los jesuitas, a quienes pidió se encargasen de las misiones de Mainas, pasando el conocimiento de los de Quito a los de Lima. Cree el padre Vargas Ugarte, que fueron jesuitas quienes curaron a la virreina al llegar al Perú en 1629, como lo comunicó el provincial padre Mastrilli al general de la Orden, Vitelleschi; en 1631 otro jesuita llevó la quina a Roma, llamándose entonces polvos de los jesuitas o del cardenal Lugo, que la difundió; la leyenda consiste en suponer que fueron la virreina o el mismo virrey quienes dieron a conocer la quina en Europa. Pero la leyenda hizo que se le diera el nombre científico de chinchona en honor de la virreina. El virrey, en 1639, entregó el mando a su sucesor en el virreinato, Pedro de Toledo Leiva, marqués de Mancera.

BRAVO, Pedro - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, págs. 47-48.