Diego Fernández de Córdoba

Virrey de Nueva España: 1612-1622

Virrey del Perú: 1622-1629

Nacimiento: 1578

Fallecimiento: 1630

Biografía

Retrato de Diego Fernández de Córdoba.Retrato de Diego Fernández de Córdoba

FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA, Diego (1578-1630) [Sevilla-Guadalcázar (Córdoba)]. Marqués de Guadalcázar, señor de la villa de Guadalcázar, caballero de Santiago y veinticuatro de Córdoba, fue nombrado primer marqués de aquel título por Felipe III (1609), embajador ante el emperador de Alemania y en 1612 virrey de Nueva España, como sucesor de Luis de Velasco y del interino fray García Guerra. Tomó posesión el 18 de octubre de 1612 y por su actuación mereció ser llamadoel buen virrey. Se ocupó del desagüe de la laguna de México, trayendo al ingeniero Adrián Boot y con la colaboración de Enrico Martin, concluyéndose desde Chapultepec a la ciudad por el barrio de San Cosme.

Fundó la villa de Lerma (1613), llamada así en honor del duque de Lerma; la villa de Córdoba (1618) y San Pedro de Guadalcázar (en San Luis Potosí). Hubo de reprimir una sublevación de los indiostepehuanesde Sinaloa y Durango, que dieron muerte a varios misioneros, y fortificó Acapulco contra las amenazas holandesas. En su tiempo se erigió el obispado de Durango, y se otorgó la explotación de las perlas de California a Tomás Cardona, que envió a Nicolás y Juan de Iturbe (1615 y 1616). En México quedó viudo de una dama alemana, María Ana Riederer de Paar.

En 1622 fue trasladado Guadalcázar al virreinato del Perú, sucediendo a Esquilache, y entrando en Lima el 25 de julio de ese año. Se le dispensó por primera vez de almojarifazgo por su equipaje, pero se le suprimió el palio. Laborioso, se dedicó a recopilar los documentos oficiales y lo ocurrido bajo su mando, de 1612 a 1628.

Hubo de hacer frente a las amenazas de los corsarios holandeses y en 1624 fracasó L'Hermite en el ataque a El Callao, muriendo allí. Prohibió que las mujeres fueran tapadas: se efectuó en 1625 un auto de fe con varias ejecuciones (24-XII); en este año se consagró la catedral de Lima. Para resolver la disputa sobre el emplazamiento de Moquegua, fundó la actual ciudad de ese nombre con el de Santa Catalina de Guadalcázar.

En Lima hizo construir barracones para los negros importados; mejoró la recaudación de impuestos y con su mejor administración evitó su subida; encomendó la recaudación de la alcabala al Consulado por nueve años y estancó la nieve y la aloja para con el importe sostener la Alameda de Lima. Redujo lamitade Huancavélica y la producción de azogue, pero no pudo reducir la de Potosí, aunque se aprobó.

En su tiempo ardió la guerra entrevicuñasyvascongadosen Potosí; en 1623 envió un corregidor que ahorcó a tres jefes vicuñas; siguieron asesinatos y excesos allí y otras ciudades altoperuanas, hasta que en 1624 un perdón reconcilió los dos bandos y dio paz por breve tiempo. Reguló el servicio de galeones, disminuido por la concesión de buques de registro sueltos. Envió al rey 6.055.431 ducados y en su tiempo se sacó plata de Potosí por 18.696.230 pesos, importando los quintos y diezmos reales 3.952.150 pesos. Cesó en 1629, entregando el mando a su sucesor el conde de Chinchón. Vuelto a España, edificó un palacio en su villa señorial.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 50.