Francisco Fernández de la Cueva

Retrato de Francisco Fernández de la Cueva.Retrato de Francisco Fernández de la Cueva

FRANCISCO FERNÁNDEZ DE LA CUEVA ENRÍQUEZ, virrey de Nueva España (1666-1724;1702-1711). Duque de Alburquerque, es el segundo de este título que desempeñó el virreinato de Nueva España (1702-1711). Sucedió al virrey-arzobispo don Juan Ortega Montañés y tomó posesión el 27 de noviembre de 1702. Hechura de Felipe V, puso todo su empeño en conservar la colonia, gobernándolacon aquel tiento y afabilidad que convenía en tiempos tan peligrosos en que unas provincias de España empuñaban las armas contra las otrasP. Cavo, Los tres siglos de México, México, 1852, pág. 121.

Nombró jefes de confianza para las fortalezas estratégicas. Se preocupó de la defensa de la costa. Reforzando la flota de Barlovento, ahuyentó a los corsarios, aunque no pudo evitar que cayesen en sus manos algunas naves francesas y españolas. Las necesidades de la guerra le obligaron a buscar incesantemente recursos para enviarlos a España, por lo que tuvo que imponer exacciones que ocasionaron protestas, como la del diezmo sobre los bienes del clero.

Logró la reversión a la corona, durante un año, de las rentas enajenadas, y confiscó los bienes de los holandeses, ingleses y portugueses establecidos en las tierras de su gobierno. Reflejo de la situación exterior fueron los conflictos del interior. En Nueva Vizcaya hubo necesidad de reducir una sublevación de los indios. Se vio en la necesidad de tomar enérgicas medidas para la persecución de los ladrones que infectaban caminos y pueblos, y de poner tarifa a los precios de distintos artículos comerciales que habían subido considerablemente por la dificultad de aprovisionamiento. No descuidó la pacificación de California, aunque no siempre pudo atender a las apremiantes peticiones de los misioneros que le demandaban las limosnas otorgadas por el rey. En aquel tiempo desarrollaban en California su obra misional los jesuitas padres Juan Ugarte, Salvatierra y Kino. En tan azarosas circunstancias supo dar realce a su cargo rodeandose de lujo; dedicándose a propagar las modas francesas que se implantaron en la capital, y organizando espléndidas fiestas en su palacio.

Por estas fechas tuvo lugar un suceso que apasionó a la sociedad mexicana: el matrimonio de una rica heredera, hija de don Juan Cruzat, antiguo gobernador de Filipinas, con el marqués de Santiago, efectuado en la portería del colegio de San Lorenzo, donde estaba depositada la novia por orden del arzobispo, con la intervención de una multitud de gente armada. Enterado el virrey hizo prender al novio la misma noche, desterrándole a Veracruz y poniéndole una multa de 20.000 pesos. Para mayor complicación, la virreina, que favorecía a los marqueses de Santiago, se separó de su marido, con el que se reconcilió más tarde por mediación del arzobispo. El asunto terminó por la muerte de la novia.

El último acto digno de nota del gobierno del duque de Alburquerque fue establecer, con aprobación del rey, eltribunal de la Acordada, creado para conocer en las causas de los bandidos, y que no tenía otra sujeción que la del virrey. Fue un gobernante afable, pero enérgico, que supo hacerse querer y respetar, mereciendo también la estimación del monarca, que le premió, en 1708, con el Toisón de Oro. Le sucedió en el virreinato don Fernando de Alencastre, duque de Linares, que tomó posesión el 15 de enero de 1711.

VILLA, Justa de la, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, págs. 53-54.

Fernando de Alencastre Noreña

Retrato de Fernando de Alencastre Noreña.Retrato de Fernando de Alencastre Noreña

FERNANDO DE ALENCASTRE NOREÑA Y SILVA, virrey de Nueva España (?-1717;1711-1716). [?-México]. Duque de Linares y marqués de Valdefuentes. Se dedicó a hacer frente a la situación de desbarajuste que encontró a su llegada y corregir los abusos e inmoralidades de empleados y clero. En el terremoto de 1711 y en el hambre y peste de 1714 se pusieron de manifiesto sus bondades y caridad, socorriendo a los desvalidos y utilizando no solo los fondos propios de su cargo, sino los suyos particulares. Estableció misiones en la provincia de Texas, trabajando con empeño en fundar pueblos españoles. En Nueva León se fundó una colonia que llevó su nombre. Durante su gobierno fue poblado el real de asientos y el de Manipi, y se continuó la reducción de Sierra Gorda.

A consecuencia del tratado de Utrecht se agrava la crisis económica, pues los ingleses, al amparo del comercio de negros, introducen mercancías fraudulentamente, siendo fuente inagotable de disputas y conflictos. Prestó particular interés en reconstruir la armada de Barlovento para evitar los ataques de aventureros y corsarios y dispuso fueran alineadas las fortificaciones de la laguna de Términos, pues, a pesar del armisticio, los ingleses se apropiaban de más de cien mil quintales de madera al año. No obstante sus buenas cualidades, energía y talento, no consiguió mejorar en mucho la triste situación de Nueva España conocida por la Instrucción, que dejó a su sucesor Baltasar de Zúñiga. Cesó en 1716, pero sus muchos achaques le impidieron volver a España, muriendo en México en 1717.

VILLA, Justa de la, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 113.

Juan Antonio Vizarrón

Retrato de Juan Antonio Vizarrón.Retrato de Juan Antonio Vizarrón

JUAN ANTONIO VIZARRÓN EGUIARRETA, virrey de Nueva España (1682-1747;1734-1740). [Puerto de Santa Maria-México]. Arzobispo de México. Fue arcediano de la Iglesia patriarcal de Sevilla y sumiller de cortina del rey. En 1730 era nombrado arzobispo de México y en 1734 se hacía cargo del virreinato por haber sido nombrado para sucederle, en el pliego de mortaja, por don Juan de Acuña.

Tuvo que llevar a cabo la confiscación de los bienes del marqués del Valle de Oaxaca, descendiente de Hernán Cortés y duque de Monteleón, por haber tomado partido por los imperiales en la guerra que contra ellos sostenía Felipe V en Nápoles. Se vio obligado a luchar con el excesivo contrabando de los ingleses, y como laArmada de Barloventoapresase algunos navíos, surgió un conflicto que estuvo a punto de romper las relaciones de ambos países. Procuró poner remedio a la abundancia de salteadores.

Prestó auxilio al presidente de Guatemala contra los indioszambos-mosquitosy tuvo que socorrer a California, donde los indios habían asesinado a dos jesuitas y varios soldados. En 1736 se declaró en la parte occidental de México la epidemia conocida con el nombre deGran matlazahualc, que, extendiéndose con extraordinaria rapidez, causó infinidad de víctimas, especialmente entre los indios. Eficazmente ayudado por las autoridades civiles y eclesiásticas, desplegó el virrey una notable actividad para prestar a la población los más indispensables cuidados y atajar el mal, que, según las estadísticas, causó la muerte de las dos terceras partes de la población de Nueva España. Con motivo de esta peste, fue jurada Patrona la virgen de Guadalupe, primero de la capital (1737) y luego de Nueva España (1740).

En 1737, un indio de Guaymas conmovió la provincia de Sonora, pretendiendo ser un profeta; el revuelo terminó con el castigo en la horca del culpable, mandado ejecutar por el gobernador de aquel distrito. En 1739 se declaraba una nueva guerra entre Inglaterra y España, amenazando las escuadras inglesas los puertos más importantes de México. El virrey dispuso el aumento de la guarnición de Ulúa y Veracruz y ordenó que las milicias estuvieran dispuestas para acudir donde fueran llamadas. Se rechazó un ataque del almirante inglés Vernon contra Cartagena de Indias.

En 1740 fue sustituido por don Pedro de Castro y Figueroa, duque de la Conquista, continuando al frente de las archidiócesis hasta su muerte. Como arzobispo se le debe la construcción del palacio arzobispal de México, el Tacuba, y el colegio apostólico de San Fernando, cuya obra fomentó con limosnas. Murió en 1747 y fue enterrado en la iglesia catedral.

VILLA, Justa de la, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 1031-1032.

Pedro de Castro y Figueroa

Pedro de Castro y Figueroa.Retrato de Pedro de Castro y Figueroa

PEDRO CASTRO Y FIGUEROA, virrey de Nueva España (?-1741;1740-1741). Duque de la Conquista y marqués de Gracia Real, fue nombrado virrey de Nueva España por Felipe V para sustituir en el gobierno de México al arzobispo Juan Antonio de Vizarrón. Desembarcó en su territorio en 30 de junio de 1740, después de una peligrosa travesía en que perdió la credenciales del cargo, a consecuencia de lo cual la Audiencia no se avino a reconocerlo y solo lo hizo a instancias de su predecesor. Tomó posesión del virreinato en 17 de agosto de 1740 y tuvo que afrontar condiciones poco favorables debidas a la escasez de recursos necesarios para hacer frente al estado de alarma creado por las continuas hostilizaciones inglesas en las líneas fronterizas y en las costas. Poco duró su gobierno, pues fallecía el 22 de agosto de 1741, desde cuya fecha y hasta 1742, en que tomó posesión su sucesor, Pedro de Cebrián, el gobierno fue desempeñado por la Audiencia.

BRAVO, Pedro, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. A-E, pág. 778.

Pedro Cebrián y Agustín

Pedro Cebrián y Agustín.Retrato de Pedro Cebrián y Agustín

PEDRO CEBRIÁN Y AGUSTÍN, virrey de Nueva España (1687-1752;1742-1746). [Lucena (Zaragoza)-Madrid]. Conde de Fuenclara, caballero del Toisón, embajador en Viena, virrey de Nueva España, el primer asunto que se le plantea en México, muy debatido durante su Gobierno y después por críticos e historiadores, es el referente al sabio italiano don Lorenzo Boturini, a quien procesó para recoger donativos para la coronación de la Virgen de Guadalupe sin licencia del Consejo de Indias. Se preocupa por el embellecimiento de la capital, reedifica el acueducto de Chapultepec y construye la calzada de San Antonio Abad, estimulando cuanto se refiere al engrandecimiento del virreinato, cuyo problema económico trata de resolver.

El corsario Anson apresó el galeón de FilipinasNuestra Señora de Covadonga, sufriéndose pérdidas extraordinarias y siendo el virrey objeto de censuras por su imprevisión, dando después disposiciones oportunas para evitar nuevos ataques de piratas y corsarios. Organiza la expedición de conquista y colonización de Sierra Gorda, cerca de Querétaro, llevada a cabo por don José Escandón, que fundó también la colonia de Nueva Santander en Tamaulipas. Envía a la Florida y a Panzacola a varias familias de México en calidad de colonos. Hombre de estado y diplomático reunía excelentes condiciones para desempeñar su cargo.

VILLA, Justa de la, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. A-E, pág. 801.

Juan Francisco de Güemes

Juan Francisco de Güemes. Retrato de Juan Francisco de Güemes

JUAN FRANCISCO GÜEMES DE HORCASITAS, virrey de Nueva España (1681-1766;1746-1755). [Reinosa-Madrid]. Primer conde de Revillagigedo. Se había dedicado desde su juventud a la carrera de las armas, Tomó parte en el sitio de Gibraltar y en la conquista de Orán. En 1734 fue nombrado capitán general de La Habana, en cuyo gobierno se creó numerosos enemigos por su codicia y, principalmente, por su persecución al contrabando. La prensa extranjera le acusó de inmoralidad, y contra su gestión fueron enviados a Madrid y repartidos por Cuba muchos anónimos difamatorios. Sin embargo, demostró unas excepcionales condiciones de gobernante.

En su tiempo se rechazó un ataque inglés mandado por Vernon a Santiago de Cuba, defendido por Cagigal de la Vega (1742); Güemes organizó el arma de caballería, se mejoraron las fortificaciones de La Habana, se estableció la primera administración de correos y se construyeron en el arsenal cinco navíos y cuatro fragatas de guerra. Fue ascendido a teniente general y en 1746 pasaba a ocupar el cargo de virrey de Nueva España, del que tomaba posesión el mismo día que moría Felipe V (9-VII-1746).

En su nuevo puesto se preocupa por encauzar la Hacienda, corregir abusos y remediar se malversasen los caudales reales. Mejoró grandemente la minería. Aumentó las libertades del comercio, suprimiendo trabas, rebajando las tarifas aduaneras y persiguiendo el contrabando. Procura hacer frente con acertadas medidas al hambre y la miseria producidas por la pérdida de las cosechas durante varios años. Continúa la política de conquista de los naturales del país; el coronel don José Escandón llevó a cabo una expedición que fundaba en Sierra Gorda o provincia de Nueva Santander, once pueblos de mulatos y españoles, y cuatro misiones de indios. También se prosigue la colonización de California, distinguiéndose en esta empresa la Compañía de Jesús.

En 1748 el padre Consag exploró el golfo de California hasta su fondo, como base para la colonización de los valles bajos del Gila y Colorado. Hubo de reprimir el virrey una rebelión de losPimasen Sonora (1751), con muerte de misioneros; para tenerlos a raya se fundaron dos presidios, en Altar y Tubac, Fue un gran protector de los indígenas. Rechazó continuamente los intentos de los franceses para invadir la provincia de Texas, y preparó la costa para posibles ataques de los ingleses, Aun después de la paz de Aquisgrán de 1748 continuaron las luchas por el territorio de Walix (Belice) y las competencias mercantiles y militares. En su tiempo se publicó el tomo primero del Teatro Americano, por don Juan Antonio Villaseñor. Se fundó un presidio en Sonora, que, en homenaje a él, se llamó Horcasitas.

Aunque acusado por algunos autores por su rápido enriquecimiento,la leyenda de comerciante especulador y hombre de inmensa fortuna no ha bastado a eclipsar la fama de Revillagigedo como buen gobernanteAlcázar Molina, Los virreinatos en el siglo XVIII, Barcelona-Buenos Aires, 1945, página 42.Aun autores que le han acusado duramente, han tenido que reconocer queno obstante el carácter avaricioso, el virrey tenía algunas buenas cualidades que bien pronto tuvo que poner en práctica, logrando con ello alcanzar honorOrozco y Berra, Historia de la dominación española en México, vol. VI, pág. 82, México, 1938.

Cesó el 10 de noviembre de 1755, en que tomó posesión su sucesor, Agustín de Ahumada, marqués de las Amarillas. Güemes fue ascendido a capitán general; fue propuesto para virrey de Nueva Granada, sin tomar posesión, y de Navarra; fue presidente del Consejo de Castilla y decano del de Guerra, En su honor se llamaron de Revilla Gigedo las islas del Océano Pacífico, que hoy pertenecen a México.

VILLA, Justa de la, José - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, págs. 274-275.

Francisco Cagigal de la Vega

Virrey de Nueva España: 1760

Nacimiento: 1691

Fallecimiento: 1777

Biografía

Francisco Cagigal de la Vega.Retrato de Francisco Cagigal de la Vega

FRANCISCO CAGIGAL DE LA VEGA, virrey de Nueva España (1691-1777;1760). [Ribamontán al Monte (Santander)-ibidem]. Virrey interino de Nueva España (1760). Hermano del marqués de Casa-Cagigal, fue caballero de Santiago; peleó en Gibraltar (1720) y en la reconquista de Orán. En 1738 fue nombrado gobernador de Santiago de Cuba, que fortificó ante la guerra con Inglaterra y resistió al almirante Vernon, que desembarcó en Guantánamo (1742), haciéndole guerra de guerrillas y con ayuda del clima le obligó a reembarcar. Por ello fue ascendido a brigadier y después a mariscal de campo. En 1747 fue elevado a capitán general de Cuba: hubo de luchar con la escuadra inglesa de Knowles frente a La Habana en un combate indeciso.

Su gobierno fue uno de los más largos que hubo en la isla; trabajó mucho en el arsenal, estableció los primeros correos regulares, pero no pudo reprimir el contrabando. Fue nombrado virrey de Nueva España, teniente general de los Reales Ejércitos y gobernador de La Habana cuando muere el virrey don Agustín de Ahumada, marqués de las Amarillas, que le nombra su sucesor en el pliego de mortaja y tomó posesión el 28-1V-1760.Durante su breve mando adquirió unánimes simpatías por su interés por el bien público y la prosperidad de Nueva España y su capital, donde hizo varias reformas, especialmente en la Plaza MayorAlcázar Molina, Los Virreinatos en el siglo XVIII, Barcelona-Buenos Aires, 1945.

Deja en libertad el comercio del hierro y el acero, y una orden real dejaba también libres los productos de Florida y Panzacola durante diez años. Su gobierno termina en octubre de 1760 con la llegada del nuevo virrey don Joaquín Monserrat, marqués de Cruillas. Vuelto a España fue consejero de Guerra y en 1762 estuvo al frente de un cuerpo de ejército en la campaña contra Portugal y tomó varias poblaciones. Se retiró más tarde al Valle de Hoz, su comarca natal, donde falleció..

TUDELA DE LA ORDEN, José - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. A-E, pág. 632.

Antonio María Bucarelli

Antonio María Bucarelli.Retrato de Antonio María Bucarelli

ANTONIO MARÍA BUCARELLI Y URSÚA, virrey de Nueva España (1717-1779;1771-1779). [Sevilla-México]. Hijo de los marqueses de Vallehermoso; entre sus hermanos figuran Francisco de Paula, gobernador del Río de la Plata, y Nicolás, capitán general de los ejércitos y que reconquistó Orán. Antonio fue cadete desde muy joven y caballero de la Orden de San Juan, en la que llegó a la dignidad de bailío. Tomó parte en las campañas de Italia, hasta 1748; vuelto a España ascendió a brigadier y fue encargado de la organización de varios cuerpos; en 1757 fue comandante de la caballería que invadió Portugal y luego ascendió a mariscal de campo e inspector general de caballería. En 1766 fue nombrado capitán general de Cuba. Según Pezuela fue uno de los más virtuosos y firmes gobernadores de la isla.

Continuó las obras iniciadas por el conde de Ricla, reprimió los excesos de la soldadesca, persiguió el contrabando y cumplimentó la expulsión de los jesuitas. En 1769 llegó O'Reilly y en catorce días puso Bucarelli a su disposición 2.500 hombres y material para la sumisión de Luisiana. De Cuba pasó a Nueva España, como virrey (1771). Ya en La Habana se había distinguido por sus obras públicas y de defensa militar (construyó los fuertes del Morro y de Atarés), y en México prestó también especial atención a este aspecto de su gobierno. A él se deben la terminación de los fuertes de San Juan de Ulúa y de Perote y el castillo de San Diego en Acapulco, y en la capital, el trazado del paseo que llevó su nombre y que hoy se llama de la Reforma, y la Plaza de Toros, entonces la mejor del mundo español.

Asimismo fundó la Casa de recogidas, el Hospicio de pobres, la Casa de expósitos y el Monte Pío; hizo construir la Aduana, la Casa de la Moneda y el edificio de la Acordada, y que el Consulado construyese el convento y hospital de San Hipólito. Adquirió tanto crédito con el comercio mexicano que logró le prestasen 2.800.000 pesos bajo su palabra, parte en 300 barras de plata que sirvieron de fondo para el Monte de Piedad y para restablecer el giro de la Casa de la Moneda, donde luego dejó otro tanto y consiguió que varias corporaciones efectuasen un cuantioso donativo al rey para las necesidades del Estado. También reunió la primera Junta de Minería.

Hizo frente a las sublevaciones de los indios apaches, seris y pimas; hizo explorar el camino a Monterrey (Anza) y promovió la exploración de la costa del Pacífico (América del Norte); fomentó también el nuevo departamento marítimo de San Blas. Gozó de tal confianza ante el monarca que este por excepción le relevó dos veces del juicio de residencia. Murió el 9 de abril de 1779 y fue enterrado en la basílica de Guadalupe. Es autor de algunas obras sobre su virreinato.

TUDELA DE LA ORDEN, José - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. A-E, pág. 598.

Martín de Mayorga

Martín de Mayorga.Retrato de Martín de Mayorga

MARTÍN DE MAYORGA, virrey de Nueva España (1721-1783;1779-1783). General español, gobernador de Guatemala y virrey de Nueva España. En 1773 tomaba posesión del gobierno de Guatemala junto con los cargos de presidente de la Audiencia y capitán general. En este mismo año un terremoto arruinaba la capital, y de acuerdo con el dictamen de muchos funcionarios y vecinos notables, dispuso que la nueva se edificara en el Valle de la Ermita, donde hoy se encuentra. En 1779 pasaba a ocupar el virreinato de México. Sus primeras medidas fueron tomadas para hacer frente a la difícil situación creada a consecuencia de la guerra que sostenían Francia y España contra Inglaterra, por la ayuda prestada a sus colonias de América del Norte. También hubo de atender a la gran epidemia de viruela que asolaba Nueva España, ayudado eficazmente por las autoridades eclesiásticas y civiles. Ordenó continuar la fortificación de Veracruz, iniciada por su antecesor Bucareli, ante el temor de que fuese atacada por una escuadra que en 1778 había salido de Nueva York.

Tomó las medidas oportunas para la defensa de todos los territorios dependientes del virreinato, sucediéndose por parte de españoles e ingleses alternativas de victorias y derrotas. Bernardo de Gálvez, que mandaba las tropas reunidas de Nueva España, alcanzó brillantes éxitos en las márgenes del Mississippi, desde donde se hostilizaban las posesiones españolas, y el teniente coronel Rosado se apoderaba de la debatida colonia inglesa de Belice. En 1780 se renovaron los desórdenes en el interior y tomaron un aspecto peligroso por la sublevación de los indígenas.

En su tiempo se inauguró la Academia de Bellas Artes, se estableció el Banco Nacional y el Hospital General de San Andrés. Se preocupó de las obras comenzadas en la capital y dio cumplimiento al decreto relativo a reunir y coleccionar los documentos que más tarde sirvieron para escribir laHistoria general de América, obteniendo, entre otros, unaHistoria antigua de Nueva España, original del regidor de Puebla, don Mariano Beytia.

Su gobierno fue beneficioso.Incuestionablemente ha sido uno de los virreyes más hombres de bien que ha tenido esta América.Carlos María Bustamante, Suplemento a Los tres siglos de Méjico, México, 1852, pág. 169.La falta de apoyo encontrada en el ministro de Indias, don José Gálvez, que desautorizó muchas de sus decisiones, le hicieron presentar la renuncia, que le fue aceptada por la corte. Parece ser que los prejuicios del ministro nacían del deseo de hacer llegar al virreinato a su hermano don Matías. De regreso a España, murió antes de entrar en el puerto de Cádiz.

VILLA, Justa de la, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 981.