Virrey de México

Retrato de Pedro de Garibay

PEDRO DE GARIBAY, Virrey de México (?-1815; 1808-1809). En 1808 era mariscal de campo bastante anciano y había hecho casi toda su carrera militar en México. Al producirse el golpe de Estado de Gabriel de Yermo contra el virrey Iturrigaray por sus tendencias favorables a crear un organismo autónomo de gobierno (noche del 15 al 16 de septiembre de 1808) le sucedió como Virrey de México Garibay como militar más antiguo. Se detuvo a los criollos más comprometidos y el nuevo virrey no encontró obstáculos, adhiriéndosele el ejército y las autoridades. Iturrigaray fue embarcado para España. Garibay llamó nuevas tropas criollas a la capital, que dieron así aliento a los partidarios de la autonomía.

A pesar del origen de su mando, Garibay no fue instrumento incondicional del partido españolista, y él y la Audiencia, que era en realidad la que gobernaba, dieron marcha atrás y procuraron evitar lo que ofendiese a los criollos, tendiendo a apoyarse en el ejército y borrar el aspecto de motín que tuvo su advenimiento; retiraron las milicias que habían derribado al anterior virrey y se disolvió el ejército acantonado en Jalapa, con lo que los gérmenes de la subversión se difundieron por el resto del país a través de la oficialidad. Se apartó a Yermo, y los acusados por la tentativa sugerida por Iturrigaray fueron absueltos o enviados a España, excepto el licenciado Verdad y el padre Talamantes, que murieron en la prisión.

Envió auxilios a España para luchar contra los franceses, hizo fundir cien cañones al escultor Tolsá, costeados por el Tribunal de la Minería y compró armas; suspendió la Consolidación, origen de gran descontento económico y estableció una Junta consultiva para delitos de infidencia. Pero el país estaba dividido y la conmoción sufrida preludiaba un próximo movimiento por la independencia. La ancianidad, debilidad y falta de condiciones de Garibay no le convertían en la figura más indicada para la gravedad de la situación, y ante las quejas contra él, la Junta Suprema de España lo sustituyó con el arzobispo de México Francisco Javier de Lizana, que tomó posesión el 19 de julio de 1809 Garibay volvió a su oscuridad anterior y murió en México el 7 de julio de 1815, a los ochenta y seis años.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 187.