Época Independiente

Para los hechos que prepararon y llevaron a la independencia, (América Central. Independencia). La historia de Guatemala como nación independiente guarda un lógico paralelo con la del resto de los países de la América Central. La actual República era una provincia del antiguo reino de Guatemala, que, formado por los territorios centroamericanos, vio proclamada su independencia respecto de España al integrarse, de forma pacífica, en 15 de septiembre de 1821, en el Plan de Iguala, dando por resultado una unión que no tardó en disgregarse.

Cundió el descontento de las provincias, y convocada una Asamblea Nacional Constituyente, proclamó esta en 1 de julio de 1823 la total independencia, tanto respecto de España como de México y constituyó al país como República Federal, con el nombre de Provincias Unidas de Centroamérica, que fueron sucesivamente dándose sus propias e internas Constituciones (la de Guatemala, en 11-X-1825). Pronto se reveló, como dice Pereyra, que la unión era imposible pues en seguida comenzaron las discrepancias entre poder central y los de las provincias, que determinarían en Guatemala el comienzo de una serie de revoluciones y dictaduras que asolaron al país.

El primer jefe de Estado Guatemala fue Juan Barrundia (1824-1896); el presidente de la Federación, Manuel José de Arce. Se daba el caso de que la ciudad de Guatemala era capital a un tiempo de la Federación y de su Estado y residían en ella dos clases de autoridades, federales y locales, lo que sería causa de conflictos. Y así Arce depuso pronto a Barrundia, eligiéndose a Mariano Aycinena.

Entre las figuras guatemaltecas más interesantes de esta época hay que señalar al federal Morazán, elegido en 1830, que trató de organizar el país y que garantizó el funcionamiento de la Constitución durante los ocho años que duró su mandato. Era jefe de Honduras y se sublevó contra Arce en 1828 y en 1829 tomó Guatemala; liberal exaltado y anticlerical desterró a Arce, a Aycinena, al arzobispo fray Ramón Casaus y a las órdenes religiosas; Barrundia volvió a ser jefe de Guatemala y su hermano José Francisco, presidente provisional hasta la elección de Morazán.

Era jefe de la provincia de Guatemala, bajo dicho presidente, Mariano Gálvez, liberal y anticlerical, que adoptó los códigos de Livingston, abogado yanki (1837), pero mal recibidos por implantar el matrimonio civil, luego abolido, el jurado y otras medidas avanzadas, subsistiendo solo el habeas corpus. Contra él se rebeló en 1836 Rafael Carrera, puesto al frente de los indios, rebelión que no pudo ser aplastada por Morazán, que se vio obligado a pactar el Tratado de Rinconcito, reconociéndole a Carrera el mando del distrito de Mita.

En 1838 en Quezaltenango se formó el nuevo Estado de Los Altos, separándose del de Guatemala, y siendo reincorporado en 1840. De nuevo intervino Carrera en 1839, al no querer reconocer Morazán la jefatura de Mariano Rivera Paz, y derrotó a Morazán. Pero la Federación estaba disolviéndose en 1838. Guatemala reasumió su independencia por decreto de Rivera del 17 de abril de 1839.

Desempeñó de hecho, desde 1839, la presidencia Carrera, que terminó por aceptarla personalmente en 1844 y que no depuso hasta 1865, si bien con un interregno (1848-49), pues se vio obligado a expatriarse, debido a su impopularidad reeligiéndosele en 1851. Era un indio, antiguo pastor, inculto, arbitrario y duro, pero sagaz y valiente, que representó la reacción antifederal y la tradición colonial y religiosa. Durante su dilatado mandato hubo de hacer frente a una invasión conjunta de Honduras y El Salvador, que fue rechazada (1851), venciendo a los salvadoreños en la batalla de La Arada, y a otra de Honduras, con la ayuda de guatemaltecos descontentos, derrotándolos también, en premio de lo cual fue nombrado presidente vitalicio en 1854. Se trataba de tentativas de reconstruir la unidad centroamericana, a la que siempre se opuso Carrera. También se opuso a la tentativa filibustera de Walker (América Central. Independiente).

El presidente de El Salvador Gerardo Barrios, liberal, era hostil a Carrera, quien, sin previo aviso, invadió este país (1863) y tomó la capital, obligando a Barrios a expatriarse y eligiéndose un gobierno afecto a aquel; quedó consolidada así su influencia sobre El Salvador, Nicaragua y Honduras. Fue continuada su política, a su muerte, por su sucesor Vicente Cerna (1865-1871), hasta que triunfó el movimiento acaudillado por Rufino Barrios, que ocupó la presidencia (desempeñada antes por el liberal García Granados ) desde 1873 a 1885, tratando de realizar una política progresista. Fomentó la economía, desarrolló las instituciones democráticas, persiguió al clero, expulsó a los jesuitas, estableció la libertad de cultos y el matrimonio civil, secularizó los cementerios, abolió la vieja universidad de San Carlos, sustituyéndola por la Universidad Nacional, suprimió las órdenes religiosas y procuró difundir la enseñanza y que predominase una organización civil, pero con una implacable dictadura.

En 1879 la Asamblea Constituyente votó una nueva Carta fundamental, que ha sido parcialmente reformada en diversas ocasiones y que reconoce la tendencia del país a formar una nacionalidad americana y que rigió desde 1 de marzo de 1880. Pretendió restablecer la unión centroamericana, conviniéndola en Mongoy (1885) con El Salvador y Honduras; pero la decretó por sí y, ante la oposición de El Salvador, lo invadió, pereciendo en la batalla de Chalchuapa (1885).

Siguió un período en que la presidencia fue ocupada por Lisandro Barillas y José María Reina Barrios. Ambos se adhirieron a intentos de unión, en 1889 y por su inicia tiva el primero, y en 1897 el segundo al incorporarse muy brevemente a la llamada República Mayor de Centroamérica . En 1898 fue designado para la alta magistratura Manuel Estrada Cabrera, que gobernó el país hasta 1920 de una forma sectaria y tiránica a juicio de sus historiadores. Pero intentó fomentar la economía, las comunicaciones y demás progresos materiales, aspirando a ser el Porfirio Díaz de Guatemala.

En 1906 grupos de emigrados invadieron el país para restablecer a Barillas; por el apoyo dado a los rebeldes por otras repúblicas centroamericanas, estalló la guerra entre Guatemala por un lado y Honduras y El Salvador por otro, invadiendo Estrada este país y riñéndose sangrientos combates, Terminó por intervención de Roosevelt y Porfirio Díaz por el pacto del Marblehead (20 de julio de 1906), que sirvió de base al tratado general centroamericano del mismo año, que estableció el arbitraje y medios de facilitar la unión, y a otros acuerdos posteriores (América Central. Independiente). Destituido Estrada Cabrera en 1920, murió preso.

Se sucedieron varios presidentes hasta que ejerció otra larga dictadura Jorge Ubico (1931-1944). Elegido el general Federico Ponce en 1944, fue derribado al año siguiente por un movimiento de tendencia revolucionaria, ejerciendo la presidencia Juan José Arévalo (1945-1951), al que sucedió Jacobo Arbenz (1951-1954), acentuándose la tendencia socialista y la inclinación a la izquierda, con simpatías por el comunismo y una actitud contraria a los Estados Unidos; se dispuso una reforma agraria (1952) y medidas contra las empresas extranjeras, medidas ambas que afectaron a la United Fruit Company.

En la Conferencia de Caracas el ministro de Asuntos Exteriores de Guatemala, Guillermo Toriello, se opuso a una resolución anticomunista y atacó a los Estados Unidos. En 1954 Arbenz fue derribado por el coronel Carlos Castillo Armas (1954-1957), que pereció asesinado. Miguel Ydígoras (1958-1963) cayó por otro movimiento militar, sucediéndole Enrique Peralta (1963) y el civil Julio Méndez Montenegro (1966).

Guatemala no ha escapado a los rasgos políticos de otras naciones hispanoamericanas: luchas entre liberales y conservadores, reformas precipitadas y sectarias, militarismo, revoluciones, inestabilidad, agravado por problemas raciales —dada la gran proporción india— de enseñanza y económicos, y las relaciones con los Estados Unidos y los otros países centroamericanos, frente a los cuales ha mantenido Guatemala cierto tiempo una actitud de superioridad como continuadora de su hegemonía en la época colonial, y las tentativas, siempre frustradas, de reconstruir la unión; hoy la ODECA (Organización de Estados Centroamericanos), constituida en 1951 y 1962, dentro de la O. E. A., mantiene normas de convivencia y disminución de diferencias. La constitución actual de Guatemala data de 1966 y es presidencialista y unicameral.

Entre las figuras culturales guatemaltecas de la época independiente destacan el político Antonio José de Irisarri, que actuó en Chile y otros países americanos; el poeta José Batres Montúfar; el escritor internacional, de mucha fama en su tiempo en Europa, Enrique Gómez Carrillo; el novelista e historiador José Milla; otros historiadores: Alejandro Marure, Agustín Gómez Carrillo, Antonio Batres Jáuregui, José A. Villacorta y Adrián Recinos. Actualmente ofrece acusado relieve el novelista social Miguel Ángel Asturias, premio Nobel de Literatura. .

BRAVO, Pedro - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, págs. 268-270.