Historia de Chile

Índice

Época Prehispánica
Descubrimiento y Colonización
Época Colonial
Independencia de Chile
Época Independiente

Época Prehispánica.

Los pueblos más antiguos asentados en territorio chileno fueron los atacameños, situados en la zona andina, de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, y los diaguitaschilenos, que se asentaron en los valles de las actuales provincias de Atacama y Coquimbo—. Estos últimos, procedentes del NO. argentino, influyeron primeramente y después invadieron esta zona chilena, estableciéndose al S. Posteriormente tribus peruanas del valle del Chincha emigraron hacia el S. y su cultura, más avanzada, influyó sobre los atacameños y diaguitas.

AtacameñosIndigenas atacameños

Estos tres pueblos practicaron la agricultura cultivando el maíz, la papa, el algodón, el ají y conociendo la irrigación artificial. Se han encontrado restos de palas y bastones para plantar y molinos de mano para triturar el grano. Empleaban arcos y usaban puntas de flecha de madera, piedra o hueso. Fueron buenos tejedores, ceramistas y conocían la metalurgia. En la costa, limítrofes con los atacameños se hallaban los changos que eran pueblos pescadores de cultura inferior.

Otro pueblo procedente de la Pampa, atravesó los Andes y se estableció en territorio chileno. Se llamaban así mismos mapuche (gente de la tierra) y dividieron a los habitantes de la región en dos grupos: los picunches, que quedaban al N., y los huilliches al S. Los mapuches, que llegaron hasta Chiloé, son llamados araucanos por Ercilla. Hacia 1460 tiene lugar la invasión incaica hasta el valle de Coquimbo, bajo el inca Tupac-Yupanqui. Más tarde su hijo Huayna Capac organizó otra invasión y los ejércitos quechuas, derrotados por los araucanos en el río Maule, fijaron este como límite de su conquista.

Los incas introdujeron mejoras en el cultivo, nuevos gustos en la alfarería y en las construcciones. Establecieron colias de mitimaes (pueblos sometidos y trasladados), lavaderos de oro, explotaron las minas de plata y cobre, construyeron pucarás (fortalezas) con guarniciones extranjeras, llevándose a los naturales a otros puntos del imperio. En la parte meridional del archipiélago chileno hasta Tierra de Fuego, se encontraban los alacalufes u onas, entre los que se distinguen los chonos, pueblos de ínfima cultura, pescadores y cazadores de ballenas.

MONTERO, Pilar, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, pág. 1068.

Descubrimiento y Colonización

El primer descubridor de los territorios de Chile fue Magallanes, que atravesó el estrecho que lleva su nombre en 1520. La conquista fue iniciada por Almagro, después de convenir con Pizarro en que este le cedería una parte de su gobernación en el Perú, si no resultaba la empresa favorable. El rey había concedido a Almagro la gobernación de Nueva Toledo, que comprendía 200 leguas al Sur desde donde terminaba la de Pizarro; Cuzco quedaba aproximadamente en el límite y sería causa del conflicto entre ambos conquistadores.

Emprendió su marcha hacia el S. desde Cuzco, a mediados de 1535, con quinientos españoles y acompañado de algunos millares de indios. Después de una marcha durísima de ocho meses, a través de los más inhospitalarios parajes de los Andes y en la repulsiva Puna de Atacama, en la que dejaron la vida muchos de los expedicionarios, logrando al fin atravesar la cordillera y llegar al valle de Copiapó (1536), donde descansaron, y luego al de Aconcagua.

Repuestos aquí de las fatigas del viaje, dispuso Almagro que cuatro expediciones exploraran el país, llegando el mismo hasta el valle de Maipo. Al mismo tiempo un barco de socorro recorrió la costa hasta Valparaíso. Parece que no fueron muy afortunadas estas exploraciones y que en vez del apetecido oro, solo encontraron pobreza entre los indios y unas condiciones climatológicas muy desfavorables.

Así fue convencido Almagro por sus oficiales para que desistiese de la conquista, regresando los expedicionarios en los primeros meses de 1537 al Perú, recorriendo divididos en grupos el desierto de Atacama, Chile quedó desprestigiado. El fracaso de la expedición no impidió que tres años después uno de los oficiales más prestigiosos de Pizarro, Pedro de Valdivia, solicitase de este la autorización, que le fue concedida, para reanudar la conquista, nombrándole teniente gobernador en Chile.

Salió en I-1541 con 150 españoles y 1.000 indios auxiliares siguiendo el camino de la costa, después de llegar a un convenio con Pedro Sancho de Hoz —a quien había sido dada licencia real para lo mismo—, para que quedara en Cuzco con objeto de allegar recursos, que no consiguió.

Después de siete meses de marcha llegó a Copiapó y tomó posesión del país en nombre del rey, terminando por fijar el campamento en el valle del Mapocho y fundando la ciudad de Santiago, a la que llamó de Nueva Extremadura, el 12-II-1541, y a la que dotó de un cabildo o Ayuntamiento; un cabildo abierto le reconoció como gobernador en nombre del rey, haciéndose independiente de Pizarro. En seguida tomó las medidas necesarias para consolidar la colonia.

Los indios acaudillados por Michimalonco arrasaron la ciudad (IX-1541), que fue rápidamente reconstruida e iniciados de nuevo los trabajos hasta que llegaron socorros del Perú, entonces en Guerra civil, dos años después. Con la nueva ayuda extendió los límites hasta el Bío-Bío y ordenó fundar en el Norte la ciudad de La Serena (1544) para asegurarse el camino del Perú, sumido entonces en la lucha entre pizarristas y almagristas, debido a lo cual no recibió los socorros que necesitaba; en vista de ello decidió ir él mismo para conseguirlo y a fines de 1547 marchó al Perú, dejando como lugarteniente a Francisco de Villagra.

Sancho de Hoz quiso alzarse contra este pero fue ahorcado. En recompensa por su ayuda a la pacificación del Perú fue confirmado por La Gasca en el título de gobernador de Chile, donde regresó, después de año y medio de ausencia, para proseguir la conquista; hizo reconstruir La Serena por Francisco de Aguirre (1549); marchó al Sur y venció a los araucanos en Andalién, fundando las ciudades de Concepción (1550), Imperial —donde hoy Carahue—, Valdivia (1552) y Villarrica, esta por Jerónimo de Alderete, todas ellas en territorio araucano.

Valdivia se estableció definitivamente en Concepción para proseguir la exploración y conquista del territorio. Allí fundó la ciudad de Los Confines (Angol) y tres fuertes, Arauco, Yucapel y Purén. No se trataba solo de una conquista, sino de una colonización, pues había llevado animales, semillas, herramientas e indios peruanos. Los indios sometidos del país quedaron sujetos al trabajo, especialmente en los lavaderos de oro; Valdivia hizo dos repartimientos (1544 y 1546), el segundo solo a 32 encomenderos, pero con muy pocos indios.

Pero la resistencia era dura, pues los indígenas de Chile eran muy belicosos y no se someterían fácilmente. Parecía entonces (1553) que estaba acabada la conquista, pues los indios no oponían una resistencia continua. Cuando se creía, pues, dominado el país, Colocolo, jefe de los araucanos, organizó un ejército —dirigido por un indio que había servido a Valdivia, de nombre Lautaro—, que atacó a los españoles, derrotándoles en Tucapel, muriendo todos en la matanza, incluso Valdivia (25-XII-1553).

Le sucedió en el mando Villagra, que acudió con un pequeño ejército para vengar la muerte de Valdivia, pero fue de nuevo derrotado en Marihuenu. Los españoles abandonaron Concepción, de la que se apoderó Lautaro para proseguir su marcha, después de derrotar varias veces a los españoles, hacia el Norte, con objeto de tomar Santiago, pero debilitados con expedición tan larga, fue derrotado y muerto a orillas de Mataquito (1557). Lautaro había destruido las ciudades y los fuertes, quedando solo en pie Santiago, La Imperial y La Serena.

Desde Cuyo había acudido Francisco de Aguirre. Como la jurisdicción de Valdivia se extendía a cien leguas de la costa interior, Villagra había obligado a Juan Núñez de Prado, fundador de la ciudad del Barco en el territorio de Tucumán, al otro lado de los Andes, a reconocer la autoridad de Valdivia. Luego Aguirre prendió a Núñez de Prado y fundó la ciudad de Santiago del Estero (1554) en lugar del Barco, ya trasladada tres veces de emplazamiento.

En 1557 llegó don García Hurtado de Mendoza, que había sido nombrado gobernador de Chile por su padre, el virrey del Perú, don Andrés Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete. Joven de solo veintidós años, traía 400 hombres, mucho material, provisiones y tres barcos. Empezó por prender a Aguirre y Villagra, poniendo fin a sus rivalidades y enviándolos al Perú. Desembarcó frente a Concepción y erigió un fuerte que fue atacado por el caudillo Caupolicán y rechazado en un duro combate.

Penetró Mendoza en el país araucano y pasado el Bío-Bío derrotó a Caupolicán en Lagunillas; repobló Concepción y fundó Cañete (1558), se repobló Villarrica y llegó a las faldas de los Andes, abriéndose paso entre espesos bosques y pantanos, hasta llegar al golfo de Reloncaví, extremo sur del Chile central, a la vista de la isla de Chiloé, adonde envió un grupo de soldados para explorarla, entre ellos el poeta Alonso de Ercilla, venido con él y que inmortalizaría la campaña en su poema La Araucana.

Retrocedió la hueste al norte por el valle central y fundó Mendoza a Osorno (1558). Caupolicán entre tanto había sido capturado por sorpresa cuando preparaba un ataque a Cañete y pereció en un cruel suplicio. Mendoza volvió a Concepción a comienzos de 1559; había reconstruido las ciudades destruidas y fundado dos más, y creía dejar sometido totalmente Chile. Actuó arbitrariamente Mendoza en el reparto de encomiendas despojando a los antiguos conquistadores en favor de los que le habían acompañado y ejercido una dura justicia.

Las quejas contra él y en el Perú contra su padre movieron al rey a destituir a ambos, sustituyendo a don García por el veterano Villagra; regresó al Perú a comienzos de 1561, dejando consolidada la presencia de España en Chile, aunque no la sumisión de los araucanos. Su capitán, Pedro del Castillo, fundó la ciudad de Mendoza en el territorio de Cuyo (1561).

La región insular del sur de Chile actual hasta el estrecho de Magallanes había sido explorada también en este periodo. Juan Bautista Pastene, genovés, por orden de Valdivia, exploró la costa hasta cerca del extremo sur de Chile de entonces (1544-1545). Francisco de Ulloa prosiguió el reconocimiento hasta el estrecho (1553-1554). Mendoza encargó otra exploración a Juan Ladrillero con el piloto Francisco Cortés Ojea, a los que separó luego una tormenta; Ladrillero reconoció las islas y los canales del Sur y recorrió el estrecho de Magallanes de Oeste a Este, volviendo luego al Pacífico y a Valdivia (1557-1559).

La extensión del territorio chileno había sido demarcada por La Gasca entre 27° y 41° S. como jurisdicción de Valdivia, en 1554 el país, hasta el estrecho de Magallanes, fue concedido a Jerónimo de Alderete, pero no se hizo efectiva la concesión y la consideró suya Mendoza. Como en el interior se extendía a 100 leguas de la costa, quedó incorporada a Chile la región de Cuyo al este de los Andes, hoy en territorio argentino, y ya se ha visto como Valdivia y sus sucesores hicieron reconocer allí su autoridad y fundaron ciudades. Allí fundó Juan Jofré la ciudad de San Juan de la Frontera en 1562. Cuyo dependió de Chile hasta la creación del virreinato del Río de la Plata en el s. XVIII, a pesar del gran obstáculo que suponía la cordillera.

Aguirre nombrado teniente del gobernador de La Serena y Tucumán por Valdivia había aspirado a ejercer independientemente esta gobernación y había fundado, como queda dicho, Santiago del Estero; en 1558 Mendoza envió a Tucumán a Juan Pérez de Zurita, que fundó Londres, Cañete y Córdoba del Calchaquí, pronto desaparecidas; en 1563 dispuso el monarca que Tucumán no dependiese de Chile y pasara a la Audiencia de Charcas y virreinato del Perú, nombrando gobernador al mismo a Aguirre.

BRAVO, Pedro y EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, págs. 1068-1070.