Descubrimiento y Colonización de Bolivia

Desde dos puntos de partida fue abordado el descubrimiento y la colonización del actual territorio boliviano: desde el Perú y desde el Paraguay, habiendo sido más importante y fundamental la corriente venida del Perú. También hay que distinguir entre la colonización del Altiplano o Meseta y las zonas llanas exteriores a los Andes.

El primer europeo que pisó territorio boliviano fue el portugués Alejo García, superviviente de la expedición de Díaz Solís, que con unos pocos blancos y una hueste de indios, que consiguió persuadir, realizó una incursión entre 1521 y 1526, desde la costa brasileña y el Paraguay hasta las vertientes orientales andinas, pereciendo al regreso; pero esto no pasó de aventura sin transcendencia.

El primer conquistador que entró en territorio del Alto Perú fue Diego de Almagro, como ampliación de la conquista del Perú, ya que el país pertenecía al imperio incaico, pero dicha expedición tenía por objeto Chile; se efectuó en 1535 y se dirigió por el Oeste del lago Titicaca; iba en la vanguardia Juan de Saavedra, quien cerca de Oruro fundó el primer pueblo español, Paria (1536); Almagro cruzó al Oeste y por la Puna, en un terrible viaje, descendió a Chile. En 1538 Pizarro envió a su hermano Gonzalo al Collao, quien encontró resistencia, teniendo que socorrerlo desde Cuzco su otro hermano Hernando.

Pedro Ansúrez hizo una difícil entrada al Oriente con muchas penalidades y fundó Chuquisaca (1538). Gonzalo Pizarro recibió el corregimiento de Charcas, nombre que se dio en adelante al país, procedente de una tribu india al norte de Potosí, y se estableció en Chaquí para explotar las minas de Porco. De allí inició más tarde su alzamiento, arrastrando al Alto Perú a las Guerras civiles. Del país surgió la reacción contra su sublevación, alzándose contra él Diego Centeno y declarándose leal Cuquisaca (1544), pero aquel fue derrotado por Carvajal, aunque siguió luchando contra este.

Dominada la rebelión de Pizarro por La Gasca, este envió a Alonso de Mendoza, al que ya había nombrado antes gobernador de Chuquisaca, para fundar una ciudad que conmemorara el final de las guerras civiles, y el 20-X-1548 fundó La Paz, con el nombre de Nuestra Señora de la Paz, instalándola el día 23 en el valle de Chuquiabo, famoso por hallarse oro en él.

En 1545 un indio yanacona, Diego Huallpa, descubrió las minas de plata de Potosí, que comenzó a explotar en secreto en modestas cantidades; pero el español Diego de Villarroel se considera el fundador de la ciudad, aunque no fue erigida oficialmente hasta 1572 por el virrey Toledo, Huallpa fue reconocido por Real Cédula de 1578 descubridor de Potosí.

Sumac Orcko o Cerro Rico de Potosí.Sumac Orcko o Cerro Rico de Potosí. Imagen de Pedro Cieza de León, 1553.

Los soldados descontentos, ya terminadas las guerras civiles, promovieron algunas sublevaciones de menor trascendencia y fácilmente reprimidas, como la de Sebastián de Castilla (1553), muerto por Vasco Godínez y Egas Guzmán, que continuaron la rebelión, pero fueron derrotados y muertos por Alonso de Alvarado; en 1553-1554 se sublevó Hernández Girón en Cuzco; Alvarado fue derrotado en Chuquinga y Girón sacó fondos del Alto Perú, pero vencido fue ejecutado.

En tiempo del virrey Toledo se fundó Oropesa (Cochabamba) (1571) y, por su orden hizo efectiva la fundación Jerónimo de Osorio, veterano de las guerras europeas en 1574; este mismo año ordenó también la fundación de San Bernardo de Tarija —así llamada por el capitán Francisco de Tarija—, que había venido con Almagro y había descubierto el valle; efectuó la fundación Luis de Fuentes.

Fracasadas unas expediciones contra los chiriguanos, se envalentonaron estos y para contenerlos hubo que fundar varios pueblos para la defensa de la frontera como Mizque, Tomina (1575), San Juan de Rodas, Presto y Tarabuco, comenzados como reduciones de indios y poblados luego también por españoles, y fortificados.

Desde Paraguay atravesaron el Chaco Ayolas, que no llegó a territorio boliviano y luego Nuflo de Chaves, quien enviado por Martínez de Irala buscó el Alto Paraguay un camino a la Sierra de la Plata, llegando a territorio boliviano donde encontraron indios ya sometidos a los conquistadores del Perú; en el mismo 1548 Irala envió a Chaves a Lima a entrevistarse con La Gasca a pedir auxilios y la gobernación del Paraguay para el primero, efectuando de nuevo una travesía de este país al Perú.

Muerto Irala, Chaves recibió el encargo del nuevo gobernador Gonzalo de Mendoza y del cabildo de Asunción de fundar una ciudad en los Xarayes, al Norte, pero deseoso de una empresa propia se desvió al Oeste a través de los Llanos de los Chiquitos y fundó Nueva Asunción o La Barraca, a orillas del Guapay (1559); le disputó el país Andrés Manso, enviado al sudeste de Charcas por el virrey Hurtado de Mendoza; Chaves fua a Lima para dirimir la cuestión y el virrey nombró gobernador de Moxos a su propio hijo García de Mendoza y a Chaves teniente gobernador.

Chaves volvió al Guapay, donde se apresó a Manso y fundó la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (26-II-1561), en los Llanos de Chiquitos, más al Este del emplazamiento actual. Manso fundó a su vez Nueva Rioja, pero los chiriguanos le mataron y destruyeron su fundación (1564), y también Nueva Asunción.

Chaves castigó a los indios y se quedó con el país; por su propaganda, gran cantidad de vecinos de Asunción emigraron a Santa Cruz de la Sierra con el obispo y el gobernador Francisco Ortiz de Vergara (1564), sufriendo muchas penalidades y regresando bastantes luego al Paraguay, pereciendo Chaves en la expedición de vuelta (1568).

En las llanuras del Nordeste penetró ya el griego Pedro de Candía, compañero de Pizarro, entre espesas selvas, en 1538, y otra expedición hizo Pedro de Ansúrez por Ayaviri y el río Beni y el país de los Mojos (1538-1539), sufriendo muchas penalidades y bajas; hubo expediciones a los Llanos de Apolobamba en 1561; en 1562 a Mamoré; en 1564 Diego Alemán fue al país de los Chunchos y llegó al Madre de Dios, pereciendo casi todos los expedicionarios.

En 1567 Juan Álvarez Maldonado realizó otra expedición a los Chunchos hasta la Madre de Dios, pero atacado por su rival Gómez de Tardoya, perecieron unos y otros miembros de las huestes, cayendo Maldonado prisionero de los indios, que lo pusieron en libertad. Así que durante la mayor parte del s. XVI las tentativas para penetrar en los llanos del Este de los Andes y de los afluentes del Amazonas fueron un fracaso. Los primeros prisioneros que entraron en el Alto Perú fueron tres religiosos que iban con Almagro; definitivamente se establecieron los franciscanos que fundaron las primeras parroquias y después llegaron los dominicos, los agustinos y desde 1580 los jesuitas.

En 1552 se erigió el obispado de la Plata (Chuqisaca), siendo el primer obispo fray Tomás de San Martín, uno de sus sucesores fue fray Domingo de Santo Tomás, autor de la primera gramática quechua; de esta sede dependían al principio Chile y el Río de la Plata.

La Audiencia de Chuquisaca fue creada por Real Cédula de 1559; luego se le segregó Cuzco, que pasó a la de Lima; comprendía el Collao (región del lago Titicaca), Carabaya, Moxos y Chunchos, el Chaco boreal, Tucumán, Juríes y Diaguitas, con el nombre de Nuevo Reino de Toledo. López de Velasco en su Geografía y descripción de las Indias, escrita entre 1571 y 1574 atribuye al distrito de la Audiencia de Charcas con el territorio de Tucumán, 1.700 vecinos españoles, de ellos 100 encomenderos y 100.000 indios repartidos en 110 repartimientos; dos obispados (La Plata y Tucumán), y unos 120 religiosos.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, págs. 550-551.