Historia de América Central

Índice

Época Prehispánica
Descubrimiento y Colonización
Época Colonial
Independencia de América Central
Época Independiente

Época Prehispánica.

Mapa de Centroamérica.Mapa de Centroamérica

Carece de unidad etnográfica, pero existe un estrecho parentesco entre las culturas centroamericanas, debido a una tradición común muy antigua y a las diversas oleadas de pueblos que por allí pasaron. América Central era el camino que seguían los pueblos que poblaron Sudamérica en el paleolítico y fue la zona de enlace entre Mesoamérica y el área Andina. De todos los pueblos centroamericanos, los que alcanzaron mayor nivel cultural y esplendor fueron los mayas, cuyas tribus ocuparon, además del Yucatán, Guatemala y Honduras Británica. Dentro de esta gran familia maya se distinguieron los quichés y los cakchiqueles. Procedentes de la familia nahua, los pipiles ocuparon Guatemala y El Salvador. Los nicaraos, emigrantes de Tula o Tollan hacia 1168, se habían instalado en el gran lago que lleva su nombre: Nicaragua, y al conocer la caída de los aztecas se establecieron en la laguna de Chiriquí, en la costa atlántica del norte de Panamá. En esta misma costa de Nicaragua y Honduras se encontraban los misquitos o mosquitos, quienes en sus expediciones llegaron hasta Panamá. Las tribus propiamente ístmicas (Costa Rica y Panamá) pertenecen a la familia chibcha, que desde el sur de Honduras se extiende por Colombia y Ecuador. Los cunas, que residían en la costa e islas situadas al oeste del canal de Panamá, son aún hoy depositarios de una sugestiva cultura.

Los descubrimientos arqueológicos de toda la región centroamericana señalan asimismo la doble influencia de los pueblos nahua y maya en el Norte y chibcha en el Sur: en Honduras abundan las vasijas de mármol con una decoración de tipo maya, en Panamá existe la metalurgia del oro. Se han encontrado restos de calzadas y caminos indígenas en piedra, algunos de siete metros de anchura; arquitectura de montículos, quizá para sustentación de templos o para habitación o enterramiento; estelas, hachas de piedra pulimentada y, sobre todo, una excelente cerámica policromada.

LÓPEZ, Amelia, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, pág. 240.

Descubrimiento y Colonización

El primer viaje español conocido a las costas de América Central es el de Rodrigo de Bastidas, que en 1501, después de recorrer el litoral de la actual Colombia llegó al istmo de Panamá y descubrió el Darién, llegando a los puertos de Retrete y Nombre de Dios. En dirección opuesta llegó Colón, en su cuarto viaje, a la isla de Guanaja, en la costa de Honduras, el 30 de julio de 1502 y recorrió el litoral de las actuales Repúblicas de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá hasta Retrete, en la costa ya vista por Bastidas, desde donde retrocedió e intentó fundar una colonia en el río de Belén, en la comarca de Veragua (enero de 1503), que fracasó por la oposición de los indígenas. Años después acordó Fernando el Católico dar la gobernación de Nueva Andalucía a Hojeda y la del Darién a Diego de Nicuesa (1508), separadas por el golfo de Urabá. Ese año Pinzón y Solís, en un viaje poco conocido, recorrieron la costa de Honduras y el Yucatán. Fundó Hojeda un fuerte y villa en ese golfo (1510), y habiéndose ausentado propuso luego Balboa trasladarlo a la otra orilla del mismo, aunque estaba en jurisdicción de Nicuesa, fundándose Santa María del Darién (1510); al mismo tiempo Nicuesa fundaba Nombre de Dios, que hubo de evacuar por las muchas calamidades sobrevenidas. Balboa le desposeyó del mando y le expulsó, quedándose con la jefatura del Darién. Convertida Santa María en foco de expediciones por aquellas zonas, la más célebre y trascendente fue la que condujo al descubrimiento del océano Pacífico, atravesando Balboa el istmo de Panamá (1513). Las noticias de la riqueza aurífera de Castilla del Oro motivaron la gran expedición enviada por Fernando el Católico al mando de Pedrarias Dávila, con numerosos colonos para poblar aquella tierra, provistos de muchos privilegios y con meditadas instrucciones y se creó un obispado en el Darién, otorgado a fray Juan de Quevedo. Llegó la expedición en 1514 y Pedrarias se dedicó a perseguir a Balboa, hasta acabar con su vida cuando se disponía a explorar el mar del Sur (1519). Pedrarias deshizo la obra de atracción de Balboa con los indios y envió una serie de expediciones de tipo depredatorio y devastador.

En 1516 Hernán Ponce y Bartolomé Hurtado, capitanes de la hueste de Gaspar Espinosa, llegaron a Nicoya (Costa Rica), adonde volvió Espinosa en 1519-20 por mar acompañado de Pizarro por tierra, desembarcando en Burica, cuyo cacique ofreció fuerte resistencia durante nueve años. Pedrarias había trasladado la capital de Santa María a la nueva ciudad de Panamá (1519), con visión del porvenir y que se convirtió en foco de importantes descubrimientos. En 1522 envió a Gil González Dávila, que se le había asociado, con el piloto Andrés Niño; este costeó hasta el golfo de Nicoya, y Dávila desembarcó en Chiriquí, y desde allí, a través de Costa Rica, llegó al golfo de Nicoya, donde fue bien recibido por el cacique; supo de la existencia de unos grandes lagos y llegó al país de Nicaragua, por el nombre del cacique que recibió a Dávila, y descubrió los dos lagos de Managua y Nicaragua. Pidió el gobierno del país descubierto y para evitar a Pedrarias desembarcó en Honduras, llegando a Olancho en busca de oro (1524); pero Pedrarias, que ambicionaba Nicaragua, envió a Francisco Hernández de Córdoba. En Honduras coincidieron tres conquistadores: Córdoba, Dávila y Cristóbal de Olid, capitán de Cortés y enviado por este desde México para someter aquel país, quien fundó Triunfo de la Cruz -de efímera vida-, y se alzó contra su superior; derrotó y capturó a Dávila y a Francisco de las Casas, enviado por Cortés para someterlo, pero sus dos prisioneros le derribaron y ajusticiaron en Naco (1524). Cortés emprendió, para someter a Olid, su terrible expedición a Las Hibueras (Honduras), llena de penalidades a través de selvas impenetrables; cuando llegó a Honduras ya estaba todo acabado y fundó Natividad (Puerto de Caballos, hoy Puerto Cortés, 1525); Casas había fundado Trujillo (1525). Dávila había sido enviado preso a México por Casas, y así Pedrarias pudo recoger la gobernación de Nicaragua, donde Córdoba había fundado las ciudades de León y Granada (1524), siendo luego degollado por orden de Pedrarias; este se trasladó a su nue va gobernación (1527), donde murió en 1531; había fundado Villahermosa, en la zona de minas de Segovia, en Nicaragua, pronto despoblada, donde murió Grijalva (1527), luchando con los indios. Sucedió a Pedrarias en el gobierno su yerno Rodrigo de Contreras, en cuyo tiempo Diego Machuca y Alonso Calero recorrieron el río de San Juan o Desaguadero hasta el Atlántico (1539) y se fundó Nueva Segovia. Hernán Sánchez de Badajoz había conquistado la región de Talamanca, pero se la quitó Contreras, que la colonizó. En Honduras, después de Cortés se sucedieron varios gobernadores, y uno de ellos, Andrés de Cereceda, abandonó Trujillo y fundó Buena Esperanza, en el valle de Naco (hacia 1533 o 1534), abandonada a poco.

Respondía el afán por la exploración y fundación de ciudades en Centroamérica al deseo de hallar un paso entre ambos océanos, que aún se creía posible en la década de 1520-30, y luego por las minas de oro, especialmente las de la región de Nueva Segovia (Nicaragua). No hallado el paso marítimo, atrajo la zona central por la necesidad de un camino entre la costa del Pacífico y la del Atlántico. Otro foco de penetración en América Central radicó en México; conquistado por Cortés, envió este a Pedro de Alvarado a la conquista de Guatemala y a Olid a la de Honduras, como queda dicho. Alvarado partió en 1523, venciendo a los quichés en una dura campaña con muchas destrucciones (1524), con ayuda de los cakchiqueles; luego derrotó a los tzutuhiles, tomando su capital, Atitlán, y a los pipiles, en el actual Salvador, y se apoderó de Cuscatlán. En 1524 fundó la ciudad de Guatemala en el país cakchiquel y quedó como gobernador independiente de Cortés, lo que le confirmó Carlos V; en 1525 se fundó en el país pipil San Salvador, restablecida en 1528 por su primo Diego de Alvarado. Cuando regresó Alvarado en 1530 a Guatemala, puso los ojos en Honduras, por tener un puerto en el mar Caribe, país concedido a Francisco de Montejo en 1535, y lo obtuvo (1536); allí fundó, en 1536, la villa de San Pedro de Puerto de Caballos (trasladada luego por Montejo a la actual San Pedro Sula) y su hermano Gonzalo fundó Gracias a Dios (1536); poco antes su capitán Cristóbal de la Cueva había fundado Choluteca (1535). Acudió Montejo, que realizó una segunda fundación de Gracias a Dios en 1537, y su capitán Alonso de Cáceres fundó Comayagua -que recibió el nombre de Valladolid- (1537), en lucha con el cacique Lempira, considerado hoy como héroe nacional de Honduras. La definitiva fundación de Gracias a Dios la efectuó Juan Montejo, hermano de Francisco (1539), y no Juan de Chaves, como ha demostrado Mgr. Lunardi. Regresó Alvarado por segunda vez de España y apoyado por el primer obispo –no oficial- de Honduras, Cristóbal de Pedraza, obligó a Montejo a firmar un convenio por el cual Alvarado recibía Honduras a cambio de Chiapas (1539). Muerto Alvarado, volvió Montejo a Honduras y se hizo cargo del gobierno (1543), pero ya se había fundado la Audiencia de los Confines (1542), que se instaló en Gracias a Dios (1544), lugar de Comayagua, donde estaba señalado, y privó del gobierno a Montejo, que, sin embargo, conservó el mando; pero, tras varias residencias, acabó por perder sus encomiendas y el gobierno, El primer presidente fue Alonso de Maldonado, yerno de Montejo. La Audiencia fue trasladada a Guatemala en 1549, confirmándose por Real Cédula de 1550.

La jurisdicción de la Audiencia se extendía a toda la América Central, incluso Veragua, Darién, Yucatán, Soconusco, Chiapas y Tabasco. Trasladada a Panamá años adelante (1563), por muy poco tiempo se instaló definitivamente de nuevo en Guatemala en 1570. En 1539 se fundó otra Audiencia en Panamá, dada su importancia en el tráfico de Indias, llamada también de Tierra Firme, y que comprendió luego solo Veragua y Darién, o sea el istmo y la actual República de Panamá, con un territorio muy pequeño, comparado con el de las demás Audiencias; agregada a la de los Confines al crearse esta, se restableció en 1563 y persistió al ordenarse la separación de ambas en 1567.

A la muerte de Alvarado y de su viuda se apoderó Maldonado del gobierno de Guatemala y tuvo conflictos con el padre Las Casas. En 1530 había ido a Guatemala Francisco Marroquín, como cura y vicario, que en 1533 fue designado primer obispo de Guatemala; llamó a Las Casas, que emprendió inmediatamente una campaña contra los encomenderos (1536) y al año siguiente consiguió organizar una demostración práctica de los procedimientos pacíficos de apostolado en la región de Tezulutlán, llamada después Verapaz (en Guatemala), considerando a los indios como vasallos del rey, sujetos a tributo a él y libres de la encomienda, empresa que obtuvo gran éxito. Volvió Las Casas de un viaje a España en 1545, ya consagrado obispo de Chiapas, y en Granada se reunió con los obispos de Honduras y Nicaragua y presentaron memoriales a la Audiencia contra los abusos de los encomenderos y el mal trato a los indios, pidiendo la ejecución de las Leyes Nuevas de 1542, lo que ocasionó irritación de los colonos y agravios e insultos contra Las Casas; logró este que se nombrara presidente de la Audiencia a Alonso López de Cerrato, partidario suyo (1548), quien procuró congregar a los indios en pueblos, dejándoles su propio gobierno.

En cambio había quedado sin someter Costa Rica, aunque ya en 1524 Hernández de Córdoba había fundado una efímera Bruselas, cerca de Puntarenas; tampoco tuvo éxito Hernán Sánchez de Badajoz, conquistador bondadoso con los indios y que fundó Badajoz y Puerto de San Marcos (1540). La verdadera conquista no se efectuó hasta que la dispuso la Audiencia de Guatemala en 1560 encomendándola a Juan de Cavallón, alcalde mayor de Nicaragua, que fundó Garci-Muñoz y otros pueblos; concluyó la conquista Juan Vázquez Coronado, hermano del primer conquistador de Nuevo México (1562), quien realizó la ocupación sistemáticamente, con la persuasión y medios humanos, y fundó Cartago (1563); realizó una segunda expedición en 1563 y fue nombrado después adelantado de Costa Rica, pereciendo en el mar al regresar de España. Salvo este país, con la fundación de las Audiencias puede juzgarse terminado este primer período de conquista. Episodio de cierto relieve al concluir este período es el de la sublevación de los Contreras. [R. E.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, págs. 1240-242.