Walia

De Gran Enciclopedia España

Retrato imaginario de Walia.Retrato imaginario de Walia.

WALIA, rey de los Visigodos (?; 415-418 ). Sucedió a Sigerico (415), quien pudo reinar únicamente siete días antes de que una conjura de una facción visigoda rival, partidaria de la cooperación o el acercamiento de la monarquía visigoda a Roma, lo asesinara. En este sentido, elegido rey Walia, su primera acción fue poner en libertad a Gala Placidia, hermana del emperador Honorio (384-423) y viuda del rey visigodo Ataulfo (410-415), a quien Sigerico había dado muerte, al igual que a los hijos de ambos. Siguiendo la voluntad de sus antecesores, Walia intentó de nuevo pasar con su pueblo a África, con la intención de abastecerse del grano que necesitaban para no depender de Roma. No obstante, el fracaso de este propósito le abocó a concluir un primer tratado con Honorio, quien se comprometía a donarle 600.000 medidas de trigo a cambio de que entablara combate con los godos de la Península: vándalos asdingos y silingos, alanos y suevos.

Así, en los dos años siguientes consiguió aniquilar o expulsar de la Península a los silingos de la Bética y los alanos instalados en la Lusitania. Cuando se aprestaba a dirigir sus tropas al NO. peninsular, tierras donde se habían asentado suevos y asdingos, fue llamado a la Galia por el general Constancio, con quien renovaría el antiguo pacto de foedus (418) que dio paso, de iure, a la creación del reino visigodo de Tolosa. En virtud de ese foedus, concluido según la base tradicional de la hospitalitas, los visigodos recibirían dos terceras partes de las tierras (en realidad, concentradas en los numerosos y amplios latifundios de la zona) en la región del Mediodía francés, que comprendía las siete ciudades (Burdeos, Agen, Saintes, Poitiers, Algulema, Périgueux y Toulouse) que, en adelante, darían nombre, prescindiendo de su primera localización geográfica, al dominio visigodo en la Galia: la Septimania.

Al mismo tiempo, Walia reiteró la capitalidad en la última de esta lista, Tolosa, lo que dará nombre así mismo al reino visigodo de la Galia. A cambio, los visigodos se comprometían a gobernar esas tierras en nombre del Imperio y a protegerlas de las incursiones de otros pueblos germanos. También aceptaron disgregar sus fuerzas para proteger la frontera del Rhin, reducir a los germanos que todavía quedaban en la Península (vándalos asdingos y suevos en NO. peninsular) y hacer frente a las recurrentes revueltas bagaudas tan propias de la región donde se asentaron. A la muerte de Walia, ese mismo año, le sucedió en el trono Teodorico I (418-451), nieto a la sazón de Alarico I (395-410).

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, T. XXII pág. 10920.