Teodorico I

De Henry Bradley

Retrato imaginario de Teodorico I.Retrato imaginario de Teodorico I

TEODORICO I, rey de los Visigodos (?; 418-451 ). Baldingo, con parentesco no definido con Walia y con Alarico I, es elegido rey por los visigodos, se conquista el afecto y la obediencia de su pueblo por espacio de 32 años. Todavía es un jefe militar que carece de autoridad legal sobre los galorromanos, pero es durante su gobierno cuando su jefatura toma con más precisión el carácter de una monarquía territorial. Luchó en la Bética en 421, contra los vándalos asdingos en virtud de foedus o pacto con Roma, pero su concepto de las obligaciones como federado de Roma era tan amplio que le consintió abandonar a las tropas romanas de Castino, originando con su defección la derrota de los imperiales en esta batalla.

El reino de Tolosa tendió a expansionarse hacia el Mediterráneo, mientras que la presión de los francos los empujaba hacia la península Ibérica. A la muerte del emperador Honorio, Teodorico rompe el pacto e intenta capitalizar la guerra civil entre Valentiniano III y el pretendiente usurpador Juan. Valentiniano III era hijo de Constancio III y de Gala Placidia, esta, viuda de Ataulfo, hija de Teodosio y hermana de Honorio. Durante la minoridad de su hijo, Placidia fue regente del emperador de Occidente por Constantinopla e influenció su reinado. Esto permitió a los visigodos intervenir una vez más en los asuntos de Roma y obtener mediante la devolución de sus conquistas, el dominio independiente del territorio que ocupaban entonces en las Galias.

Teodorico invadió la Narbonense, sitió Arlés, pero fue derrotado por el general romano Aecio. La campaña terminó con una transacción mediante la cual Roma reconoció la independencia de Teodorico a cambio de la renuncia a la conquista de la Narbonense en 426. En 435 nuevamente asedió Narbona, pero, a su vez, posteriormente Teodorico fue sitiado por el general Litorio en Tolosa. La expedición culminó con el retorno al statu quo anterior, merced a la indecisa batalla de Tolosa (439).

Después se alió con suevos y vándalos, en detrimento de Roma; desposó a una hija suya con Hunerico, hijo del fiero y cruel Genserico, rey de los vándalos. Este sospechó que su nuera trataba de envenenar a su marido. La desorejó y la envió a su padre. En 449 casó a otra de las hijas con el suevo Requiario, a quien ayudo en la conquista de Lérida y Zaragoza, invasión, que tenía como último objetivo el frenar las sublevaciones de los bagaudas, hombres de la Tarraconense, afligidos por cuantiosos impuestos.

Atila

Un pueblo oriental, hunos, de raza uraloaltaica, se desplazó hacia el oeste al mando del caudillo Rua, consiguiendo trato de federado de los imperios de Oriente y Occidente. Su sobrino y sucesor Atila, fue aumentando sus exigencias contra el débil Valentiniano III, hasta llegar a pedir al emperador la mitad de sus provincias y la mano de su hermana. La negativa fue el motivo de la invasión de las Galias por un ejército enorme. Los hunos se unieron a ostrogodos y gépidos ; el general Aecio, en situación desesperada pide ayuda a Teodorico I, el cual acepta y combate con sus godos al lado del ejército galorromano, no como auxiliar del imperio, sino como jefe de un pueblo aliado.

La gran batalla de Chalons se verificó cerca de Troyes, en el Campus Mauriacus, en julio de 451, y decidió la suerte de Europa. Los cronistas españoles llaman a esta batalla de los Campos Catalaúnicos . Atila tuvo que retirarse con una pérdida de 160.000 hombres. Teodorico muere en la batalla victima de un dardo disparado por el ostrogodo Andagis. En el mismo campo de batalla fue proclamado rey-caudillo su hijo Turismundo con grandes ceremonias descritas por Jordanes.

BRADLEY, Henry, Historia de los pueblos godos desde los tiempos primitivos hasta el fin de la dominación goda en España, Ed. El Progreso Editorial, 1890.