Felipe VI de Francia

Datos biográficos

Dinastía: Capeta Valois
Rey de Francia: 1328-1350
Nacimiento: 1293
Fallecimiento: 1350
Predecesor: Carlos IV
Sucesor: Juan II

Biografía

Primero de la casa de Valois, hijo de Carlos, conde de Valois, y sobrino, por tanto, de Felipe el Hermoso. Al morir su primo Carlos IV sin hijo varón, fue nombrado regente del reino, pues el difunto rey había dejado a su esposa en cinta (1-II-1328). El 1 de abril dio luz aquélla a una hija, y en cumplimiento de la Ley Sálica, que se aplicaba por tercera vez, Felipe VI tomó el título de rey y fue consagrado en Reims (29 de mayo). A fin de congraciarse con Felipe de Evreux, yerno de Luis X, le cedió el reino de Navarra a cambio de renunciar a la Champaña y a Brie

Felipe VIFelipe VI, rey de Francia

En cuanto a Eduardo III de Inglaterra, que se creía también con derecho al trono de Francia, por ser nieto de Felipe el Hermoso, no protestó del nombramiento y aun prestó homenaje a Felipe VI por sus feudos de Guyena y Ponthieu (Agosto de 1329), pero sin llenar las formalidades acostumbradas, lo que por fin hizo al año siguiente.

En los comienzos de su reinado hizo una expedición a Flandes con el objeto de reponer al conde Luis de Nevers, que había sido expulsado por los habitantes de Brujas. Derrotado al principio, obtuvo el 23 de agosto la victoria de Cassel, y como consecuencia de ella Brujas e Iprés le abrieron sus puertas y Luis de Nevers entró de nuevo en posesión del condado, haciendo ejecutar, en castigo, a 10.000 de sus súbditos.

Adulado y respetado por todos, el Papa le eligió como jefe de una cruzada, de cuyos preparativos y organización se encargó, pero fueron tales las condiciones que impuso para llevar la empresa a cabo (entre ellas la de ser coronado emperador de Alemania), que la cruzada no se efectuó. Las relaciones entre Felipe VI y Eduardo III, que nunca habían sido muy cordiales, se convirtieron en hostiles en 1337, influyendo no poco en ello Felipe de Artois, hermano político del primero, que, acusado de haber asesinado a su prima y a su tía y desterrado del reino, se había refugiado en Inglaterra en 1330.

Por otra parte, las posesiones inglesas en Francia eran origen continuo de conflictos. En 1337, por haber cedido su propietario a Francia el castillo de Puymirel (Guyena), Eduardo III declaró ante el parlamento su intención de reivindicar la corona de Francia y dirigió a Felipe VI un cartel de desafío (19-X-1337), siendo este el origen de la guerra de los Cien Años. La lucha se desarrolló principalmente entre los dos rivales y en territorio francés y flamenco. El 12-VII-1346 desembarcó Eduardo en Normandía, cuyas principales ciudades saqueó, llegando hasta Saint-Germain-en-Laye. El 26-VIII-1346 tuvo lugar la batalla de Crecy-en-Ponthieu, en la que el ejército francés fue completamente derrotado, contando entre sus muertos al rey Juan de Bolonia, 11 príncipes, 80 barones, 1.200 caballeros y 15.000 soldados.

Siguió la campaña con más ímpetu que nunca, y el 3-VIII-1347 caía Calais en manos de los ingleses. El 28 de septiembre del mismo año, por mediación del papa Clemente VI, se firmó una tregua que duró casi hasta fines de este reinado. Gran parte del territorio francés había sido devastado y, para colmo de males, a fines de 1347 apareció la peste negra en Provenza, de donde se propagó al resto del país. Solo en París, durante el verano de 1348, morían entre 500 a 800 personas diarias. Creyendo el populacho que en el desarrollo de la epidemia habían intervenido los judíos, fueron asesinados gran número de estos, y el mismo Gobierno, como otras veces, se asoció a la persecución por el provecho que encontraba en las confiscaciones. Por entonces se manifestó en Francia y en otros países la llamada secta de los flagelantes.

La política económica de Felipe VI fue desastrosa. Derrochador y amigo del boato, los ingresos normales apenas si bastaban para los gastos de la Corte. Con guerra hubo necesidad de aumentar los gastos desmesuradamente y se echó mano de todos los expedientes para salvar la situación. El valor de la moneda fue alterado muchas veces; se expulsó a judíos y lombardos, confiscándoseles sus bienes; se redujeron los sueldos; el monopolio de la sal, creado por Felipe el Hermoso, se hizo efectivo; el clero y la nobleza hubieron de contribuir como nunca a las cargas del erario.

Continuamente eran convocados los Estados y las provincias para votar la concesión de subsidios. Los Estados de Normandía reunidos en Pont-Audemer (octubre de 1347), votaron 450.000 libras, pero exigieron que la distribución de estos fondos fuese hecha por ellos mismos, que se encargarían también del nombramiento de funcionarios. Felipe VI modificó también la organización del parlamento y separó las funciones judiciales de las militares en la administración de justicia. Engrandeció sus dominios con sucesivas adquisiciones; así, en 1328, agregó a la corona Valois, Chartres, Anjou y Maine; en 1333 obtuvo Brie y la Champaña, si bien perdió en cambio Navarra; en 1349 compró a Jaime de Mallorca los señoríos de Montpellier y de Lattes, y en 1349 adquirió el Delfinado, también por compra.

De su primer matrimonio con Juana de Borgoña dejó a Juan II que le sucedió; a Felipe de Orleáns, conde de Valois, y a María, esposa de Juan de Brabante; de su segunda esposa, Juana de Navarra, tuvo una hija póstuma, que murió en la infancia.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 23 págs. 614-615.