Carlos XI de Suecia

Datos biográficos

Dinastía: Palatinado-Zweibrücken
Rey de Suecia: 1660-1697
Nacimiento: 24-XI-1655
Fallecimiento: 5-IV-1697
Predecesor: Carlos X Gustavo
Sucesor: Carlos XII

Biografía

Carlos XI de Suecia durante la batalla de Lund (1676). Óleo atribuido a David Klöcker Ehrenstrahl (1682).Carlos XI de Suecia durante la batalla de Lund (1676). Óleo atribuido a David Klöcker Ehrenstrahl (1682).

Después de la desastrosa actuación de la aristocracia sueca durante la minoridad de Carlos XI, era preciso que este rey poseyera eminentes condiciones de energía y tacto político para salvar al Estado de la catástrofe exterior y de la anarquía interior. En realidad, Carlos XI fue el soberano que estableció el absolutismo en Suecia con fórmulas parecidas al de Occidente. Hombre de escasa cultura pues su educación había sido muy descuidada, supo llenar este vacío con sus innegables dotes de buen administrador y abnegado servidor del Estado. Su gobierno se caracteriza por numerosas obras legislativas y fundacionales y por el enriquecimiento de Suecia, ganado en los años de una paz casi ininterrumpida.

Hijo de Carlos X Gustavo y de Eduvigis Leonora de Holstein Gottorp, Carlos XI nació en Estocolmo el 24 de noviembre de 1655. Cinco años más tarde moría su padre y el gobierno quedaba confiado a una regencia aristocrática. Durante esta minoridad, que se prolongó hasta 1672, la política exterior de Suecia quedó comprometida por el servilismo de los regentes frente a Francia y la rapacidad y desmoralización sin freno de la nobleza. Por esta causa, apenas salido de la minoridad, Carlos XI tuvo que experimentar la derrota de Fehrbellin (1675) ante las tropas brandeburguesas del Gran Elector, de cuyas fatales consecuencias le salvaron, primero, su resolución personal al levantar, como por milagro, un ejército que triunfó sobre el danés de Cristián V en las sangrientas acciones de Lund (4 de diciembre de 1676) y Landskrona (15 de julio de 1678); y luego la protección de Luis XIV que impuso a los contrincantes un tratado de paz favorable a Suecia (Fontainebleau, 1679).

Decidido a poner remedio a las causas de aquel desastre, Carlos XI exigió responsabilidades a los regentes, iniciando de esta manera la política de reducciones, esto es, de devolución a la Corona de los territorios y prebendas que le habían sido enajenadas (1680). En este mismo año, la Dieta le otorgó la facultad de prescindir de las decisiones del Consejo o Senado, y en 1682 reconoció el principio absolutista al autorizarle a hacer leyes. Esta norma fue completada en 1683 por la Lex regia, por la que se daban a Carlos XI vastas facultades para imponer tributos, reclutar un ejército permanente y estructurar y reformar la Iglesia nacional.

Armado con estos instrumentos legales, Carlos XI fue capaz de salvar el país de la ruina económica y de dar nuevo esplendor a la industria y al comercio, a cuyo fin aplicó los principios mercantilistas. Severo, activo, prudente y virtuoso, restableció la prosperidad de Suecia, reorganizó su administración (dando entrada a la pequeña nobleza al Senado), modificó el régimen de la Iglesia, inició la codificación legislativa e impulsó la enseñanza pública. Durante su reinado pareció que Suecia iba a renunciar a toda política agresiva en el Báltico, limitándose a mantener la plenitud de sus posesiones. Carlos XI murió en Estocolmo el 5 de abril de 1697, demasiado pronto para la fortuna de su reino.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, pág. 97.