Carlos X Gustavo de Suecia

Datos biográficos

Dinastía: Palatinado-Zweibrücken
Rey de Suecia: 1654-1660
Nacimiento: 8-XI-1622
Fallecimiento: 13-II-1660
Predecesor: Cristina de Suecia
Sucesor: Carlos XI

Biografía

Carlos X Gustavo, retratado por Sébastien Bourdon, alrededor de 1652.Carlos X Gustavo, retratado por Sébastien Bourdon, alrededor de 1652.

El ejemplo de Gustavo II Adolfo y la existencia de un fuerte partido militar, no eran buenos consejeros para que Suecia mantuviera una paz provechosa después de los éxitos obtenidos en la guerra de los Treinta Años. Oxenstierna y la reina Cristina habían seguido una política pacifista. Por el contrario, Carlos X Gustavo, apoyado por la oficialidad sueca, que había convertido el primitivo ideal de Gustavo Adolfo en una ocupación fructuosa, se decidió a llevar a cabo una política imperialista. Fantástico, bravo y de excelente educación, quiso hacer del Báltico un mar de Suecia mediante el aniquilamiento definitivo de Polonia y la sumisión de Dinamarca, lo que reportaría la conquista del ducado de Prusia y el dominio de los pasos del Sund. Carlos X fracasó en su empresa; pero a pesar de ello pudo dar a Suecia la plenitud de sus fronteras naturales.

Hijo de Juan Casimiro, conde palatino, y de Catalina de Suecia, Carlos Gustavo, nacido en Upsala el 8 de noviembre de 1622, era sobrino de Gustavo Adolfo. Fue educado en Suecia bajo la dirección del canciller Oxenstierna, adquiriendo sólidos conocimientos culturales y militares. Después de viajar por el extranjero entre 1638 y 1640 (Alemania, Holanda y Francia), en 1642 combatió en el ejército que mandaba el general Torstensson. En 1646 fue nombrado general en jefe de las tropas suecas en Alemania, y en calidad de tal dirigió la última fase de la guerra de los Treinta Años y asistió a las negociaciones de paz de Westfalia.

Fracasados los proyectos de casarle con su prima la reina Cristina en 1646 y 1648, esta le nombró sucesor en 1649. Al registrarse la abdicación de la soberana el 6 de junio de 1654, Carlos Gustavo asumió el poder. No había transcurrido todavía un año, cuando, aprovechando las dificultades de la corona polaca, en lucha contra los cosacos del Dnieper auxiliados por Rusia, decidió asestar un golpe de muerte a Polonia.

Después de aliarse con el Gran Elector, Carlos X invadió este país y conquistó Varsovia (1655). El rey Juan II Casimiro recobró la capital; pero la perdió de nuevo al año siguiente (1656). Sin embargo, el panorama internacional no era favorable a Carlos X. El Gran Elector abandonó su causa en 1657, y Polonia logró formar una alianza antisueca con Rusia, Austria, Holanda y Dinamarca. Entonces Carlos X retiró su ejército de Polonia, y mediante una temeraria marcha sobre el Belt helado, invadió Fionia desde Jutlandia y obligó al rey danés Federico III a aceptar la paz de Roskilde (26 de febrero de 1658), por la que Suecia adquiría Escania, Halland y Bleking, o sea, las provincias meridionales de su territorio actual, y, además, la región noruega de Trondjem y la isla de Bornholm (posesiones que no conservó después de la paz de Oliva, 1660).

Nunca estuvo tan cerca Carlos X de la gloria definitiva. Pero la diplomacia neerlandesa se empleó a fondo para romper la paz entre Dinamarca y Suecia. Una desesperada tentativa de Carlos X para restablecer la situación, fracasó ante Copenhague a fines de 1658. Luego, las tropas imperiales, brandeburguesas y polacas reconquistaron Jutlandia y batieron a las suecas en Fionia (1659). Cuando Carlos X se preparaba a pedir la paz, le sorprendió la muerte en Goteborg, el 13 de febrero de 1660.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, pág. 96.