Iván III de Rusia

Dinastía: Riúrik

Antecesor: Basilio II

Sucesor: Basilio III

Biografía

Miniatura de Iván III de Rusia.Miniatura de Iván III de Rusia en el Libro de títulos de los zares (1672).

IVÁN III, gran príncipe de Moscú (1440-1505; 1462-1505). El esfuerzo excepcional llevado a cabo por Iván III de Rusia para organizar su estado y dotarlo de una gran política exterior, suele expresarse diciendo que, durante su reinado, Rusia se incorporó a la historia de Europa. Creador de la potencia del gran ducado moscovita, Iván III supo ampliar sus límites territoriales, desprenderlo de la sumisión a los mongoles de la Horda de Oro y establecer el poder autocrático de la dinastía ducal. En realidad, él es el creador del reino de la Gran Rusia, aunque luego se requiera la terrible energía de Iván IV para hacerlo viable y darle un impulso imperial.

Nació Iván III el 22 de enero de 1440, hijo del gran duque Basilio II de Moscú y de la princesa María Jaroslavna. Durante su juventud fue educado por su padre en los principios más rigurosos del poder monárquico, puesto que a consecuencia de una insurrección de los nobles, ocurrida en 1446, Basilio II había estado a punto de perder la corona y la vida. Cegado por los revoltosos, en 1448 confirió a su hijo el título de gran duque y le adscribió oficialmente a las funciones de gobierno.

A los doce años, Iván III casó con María Borisovna, princesa de Tver, pero este matrimonio influyó poco en su vida. En cambio, el segundo, contraído en 1467 con Sofía (Zoe Paleóloga), hija de Tomás, déspota de la Morea, y sobrina del último emperador de Constantinopla, determinó una transformación muy notable, puesto que el gran duque de Moscú pudo considerarse heredero de la tradición imperial bizantina, basada en la autocracia y en las pretensiones de dominio sobre el Próximo Oriente.

En 1462 Iván III empezó a gobernar por sí mismo. El estado moscovita se hallaba rodeado de grandes potencias, aunque algunas se hallaran en decadencia: el gran ducado de Lituania, el kanato de Crimea (vasallo de los turcos), el kanato de Kazán (Horda de Oro) y la república de Novgorod. Antes de pasar al ataque en todos estos frentes, Iván dio solidez a la estructura política del gran ducado. Fue él quien estableció el orden de servidumbre al servicio del monarca, constituido por una jerarquía, dotada de tierras, para hacer eficaz el esfuerzo bélico de la nación. Al mismo tiempo, unificó los principados de la Gran Rusia; en particular, se anexionó los principados de Iaroslavl (1463), Vologda (1481) y Tver (1485), mientras obligaba a los príncipes de cualquier condición, incluso a sus propios hermanos, a declararse vasallos suyos.

Consolidado de esta manera su poder político, Iván pudo lanzarse a la realización de las empresas más atrevidas. En 1471, aprovechando las discordias civiles en la república de Novgorod, obtuvo que esta ciudad le prestara vasallaje, aunque conservando su autonomía política. Siete años más tarde, Iván sofocaba una revuelta de los elementos aristocráticos, tomaba por asalto Novgorod y la reducía a su autocracia. De un golpe, Moscú se extendía hasta el Báltico y la región de los Lagos (14 de enero de 1478).

Respecto a los mongoles, Iván III firmó un tratado de amistad con el kan de Crimea (1474) al objeto de tener las manos libres ante el zar o kan de la Horda de Oro. Este, denominado Achmat, atacó en 1480 a Moscú, confiando en una operación simultánea de los lituanos. Fue derrotado en el Ugra y obligado a replegarse. En cambio, en 1487 la propia Kazán se rendía al ejército ruso, y el kan tártaro se reconocía vasallo de Iván III.

Frente a Lituania, el gran duque buscó alianzas en Moldavia, Hungría y Dinamarca. Cuando en 1492 murió Casimiro el Grande de Polonia y de Lituania, los moscovitas se lanzaron sobre este gran ducado. El sucesor de Casimiro en Lituania, Alejandro, se vió obligado, en 1494, a reconocer a Iván III como señor de todas las tierras rusas, concesión muy importante para la evolución futura de la política occidental de Moscú. Años después sufría una nueva derrota en Vedrosha (14 de julio de 1500), que le obligó en 1503 a ceder al gran duque de Moscú la región de Chernigov.

En sus últimos años, el gobierno de Iván III fue perturbado por las luchas religiosas, en que se mezclaron las ambiciones y rencillas personales de su familia. Sin embargo, estos problemas de orden secundario no modificaron la grandeza o la estabilidad de su obra territorial y política, e incluso denotan una nueva vitalidad cultural del pueblo ruso. El primer autócrata de Moscú murió el 27 de octubre de 1505.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. I, págs. 195-196.