Catalina I de Rusia

Dinastía: Romanov

Predecesor: Pedro I

Sucesor: Pedro II

Biografía

Catalina I de Rusia.Catalina I de Rusia. Emperatriz y Autócrata de Todas las Rusias.

CATALINA I, emperatriz de Rusia (1684?-1727; 1725-1727). Muchas veces la fortuna tiene caminos extraordinarios, tales como los que elevaron a Marta Skavronskaya, hija de un humilde campesino lituano, al trono imperial ruso con el nombre de Catalina I. Nacida hacia 1684?, servía en la casa del pastor Glück, superintendente de la iglesia protestante en el distrito de Marienburg, cuando las tropas rusas del mariscal Cheremetev entraron en esta capital. Hecha prisionera, fue conducida a Moscú y vendida al príncipe Menshikov, quien la hizo una de sus concubinas. En esta casa la conoció el zar Pedro el Grande (1703), que desde el primer momento sintió por ella una violenta pasión. Marta siguió al zar en todas sus empresas, aconsejándole con su inteligencia despejada, apoyándole con su fidelidad a toda prueba y apaciguándole en sus frecuentes arrebatos de ira. Después del nacimiento de su hija Catalina, Marta se hizo ortodoxa, recibiendo en este momento el nombre de Catalina Alexeievna, pues su padrino fue el zarevitch Alejo. En 1711, una vez divorciado de la emperatriz Eudoxia, Pedro el Grande casó con ella.

En la corte, Catalina se convirtió en el centro del partido progresista y reformador de Menshikov, mientras el zarevitch era partidario de la tradición rusa, quebrantada por su padre. Después de la trágica muerte del heredero, Pedro designó a su esposa para sucederle en el trono (1722). El 7 de mayo de 1724, Catalina recibió la corona imperial en la catedral Uspenski de Moscú. Poco después moría su esposo (28 de enero de 1725), y se iniciaba el reinado de la emperatriz.

Este fue muy breve, pues Catalina murió en San Petersburgo el 16 de mayo de 1727. Durante su transcurso, gobernó de modo omnipotente el partido de los Menshikov, el cual prosiguió la obra de consolidación de las reformas de Pedro el Grande. Sin embargo, la emperatriz comprendió que no podía apartar a los tradicionalistas, y eligió uno de sus jefes, el príncipe Golitsyn, como miembro del Consejo supremo privado, instituido en 1726. El hecho más notorio de la política exterior de este reinado fue la alianza con Austria, que continuó en vigor durante el siglo XVIII.

Tal es la historia de una mujer, casi analfabeta, que rigió uno de los imperios más poderosos de Europa.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. II, págs. 109-110.