Catalina I de Rusia

Datos biográficos

Emperatriz de Rusia: 1725-1727
Nacimiento: 1682
Fallecimiento: 1727
Predecesor: Pedro I
Sucesor: Pedro II

Biografía

Emperatriz de Rusia, n. en 1682 y m. en 16 de Mayo de 1727. Su origen es muy oscuro, pues según algunos historiadores era natural de Suecia y según otros de la Curlandia, pero en lo que todos están conformes es en lo humilde y oscuro de su nacimiento. Muy joven aún casó con un dragón sueco (1702), al que pocos meses después siguió a la guerra, donde debió morir, pues no volvió a saberse nada más de él. El mismo año, encontrándose en Marienburgo, dicha ciudad cayó en poder de los rusos, y Catalina, hecha prisionera, entró al servicio de Mentschikow. que la hizo su amante.

Catalina I de Rusia.Catalina I de Rusia. Emperatriz y Autócrata de Todas las Rusias.

Habiéndola visto Pedro el Grande, se enamoró de ella y la hizo abrazar la religión cismática griega, tomando entonces el nombre de Catalina, pues su verdadero era el de Ana. Le había dado varios hijos al emperador, cuando le acompañó a la desastrosa campaña del Pruth (1711), prestándole tan buenos servicios que Pedro creó la orden de Santa Catalina en su honor, y al año siguiente se casó con ella, pero no la hizo coronar hasta doce años más tarde.

Ejerció muchísima influencia en el ánimo de su esposo, pero el matrimonio no fue muy feliz en sus últimos años, ya que algunos biógrafos aseguran que Pedro sorprendió a su esposa con un cortesano llamado Moens, que fue decapitado con el pretexto de malversación de fondos públicos.

Ocho meses después de su coronación como emperatriz fallació Pedro (febrero de 1725), y gracias a la influencia de los partidarios de Catalina, esta fue proclamada emperatriz, en detrimento del legítimo heredero de la corona Pedro Alejo, su nieto.

Dotada de gran inteligencia y de muy buenos sentimientos, continuó gobernando con acierto basta la muerte, ocurrida un año y medio después de la de su esposo, dejando el recuerdo de una excelente soberana, cuyos lunares en su vida particular no son bastantes para borrar sus bellas cualidades. Dotó a su país de muchas instituciones útiles, y a ella se debió el establecimiento de la Academia de Ciencias y la expedición de Behring.

De sus hijas, Ana casó con el duque de Holstein y fue la madre de Pedro III, e Isabel, que también fue emperatriz. Le sucedió Pedro II. Meyerbeer y Scribe la han hecho protagonista de su ópera La Estrella del Norte.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, t. 12 págs. 454.