Enrique V de Inglaterra

De Jaime Vicens Vives

Enrique V AnónimoEnrique V Anónimo

ENRIQUE V, rey de Inglaterra (1387-1422; 1413-1422). La leyenda ha hecho de Enrique V un héroe teatral. Piadoso, justo, magnánimo, valeroso, protector del comercio, fundador de la marina inglesa, Enrique V es sobre todo el hombre de Azincourt, el conquistador de París, el rey que estuvo a punto de realizar la unidad monárquica entre Francia e Inglaterra, el gran sueño de Eduardo III. Realmente, Enrique V no poseyó las cualidades caballerescas de este soberano; pero tuvo una gran ambición, servida por un sentido práctico muy eficiente y unas dotes de estadista poco comunes.

Desde 1408 Enrique V desempeñaba el gobierno de Inglaterra. Su padre, el primer Lancaster en el trono inglés padecía una grave enfermedad que le imposibilitaba ejercer el poder. El príncipe Enrique, que había nacido en Monmouth el 19 de agosto de 1387, tenía entonces veintiún años. En 1398 había sido constituido rehén de Ricardo II, y al año siguiente, al triunfar Enrique IV fue proclamado príncipe heredero. Este cambio súbito de fortuna había impreso profundas huellas en su temperamento voluntarioso. Quería reanudar la política de expansión francesa de los Plantagenets.

En 1411, auxiliado por sus tíos, los Beauforts, había iniciado relaciones con los Borgoñas, opuestos a los Valois. Esta orientación fue contrariada en 1412 por su padre, el canciller Arundel y su hermano Tomás, los cuales preferían apoyar el bando de los Orleans. Ya en 1411 Enrique había pretendido hacer abdicar a su padre, sin lograrlo. Cuando éste murió el 20 de marzo de 1413, quedaba expedito el camino para la realización de sus proyectos. Antes de lanzarse sobre Francia, dividida por las luchas entre los Borgoñas y los Armañacs, Enrique V puso término a la guerra civil, pacificando los espíritus de la nación. El único peligro grave al que tuvo que hacer frente fue el de los lollardos, los seguidores de Wicleff, una de cuyas revueltas fue sofocada sin contemplaciones en enero de 1414.

Robustecida la autoridad moral de la monarquía, Enrique V brindó a la nobleza los campos de batalla de Francia. Anudó relaciones con Juan I Sin Miedo de Borgoña, obtuvo subsidios del Parlamento y mandó una embajada a Carlos VI de Francia para exigirle que depusiera su corona. El 10 de agosto de 1415 se embarcó con su ejército para Francia y el 25 de octubre infligió a las tropas francesas la sangrienta derrota de Azincourt. Este paso, inicial, fue seguido por la caída de Ruán en su poder (1419) y el asesinato del duque de Borgoña en Montereau, que Enrique V utilizó sabiamente.

Después de varios meses de negociaciones, Enrique fue reconocido heredero y regente de Francia por el tratado de Troyes de 21 de mayo de 1420. Poco después se casaba con Catalina, hija de Carlos VI. En la cumbre de su poder, cuando la conquista de Francia parecía segura y ya se preocupaba del intento renovar los hechos heroicos de Godofredo de Bouillón en Palestina, Enrique V contrajo una grave dolencia en el sitio de Meaux, que le llevó a la tumba el 3 de agosto de 1422 en Vincennes.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, T. I, pág. 184-185.