Enrique III de Francia

Datos biográficos

Dinastía: Valois
Rey de Francia, 1574-1589
Rey de Polonia, 1573-1574
Nacimiento: 1551
Fallecimiento: 1-VIII-1589
Predecesor: Carlos IX
Sucesor: Enrique IV

Biografía

El último Valois en el trono de San Luis. Nacido en Fontainebleau el 19-IX-1551, hijo de Enrique II y el preferido de Catalina de Médicis, la cual deseaba para él una corona real, pues la de Francia parecía reservada a sus hermanos mayores Francisco y Carlos. A los dieciocho años, durante el reinado de su hermano Carlos IX, Enrique, que entonces era tan solo duque de Anjou tuvo que abandonar las delicias cortesanas para tomar la jefatura del ejército real en la tercera guerra de religión. Bajo la tutela de los duques de Nemours y de Montpensier obtuvo sobre los hugonotes las brillantes victorias de Jarnac (marzo de 1560) y Montcontour (octubre), victorias que la paz de San Germán esterilizó muy pronto (1570). Bajo el predominio de Coligny y de los calvinistas, intentó concertar el enlace del duque de Anjou con Isabel de Inglaterra; pero este proyecto dirigido contra España, no pudo realizarse por la oposición de la soberana inglesa.

Retrato de Enrique III, Museo del Louvre.Retrato de Enrique III, Museo del Louvre.

Más tarde, cuando la hegemonía hugonote en la corte se hizo intolerable, Enrique de Anjou tomó parte principal en la preparación de la noche de San Bartolomé (23-24-VIII-1572), arrancando a Carlos IX el permiso de acabar con los calvinistas. Poco después, atacaba La Rochela en la llamada cuarta guerra de religión. De repente hubo un cambio en su vida; cambio que debido a las circunstancias fue solo transitorio. El 9-V-1573 la dieta polaca le eligió rey de su país, a cambio de aceptar las Pacta Conventa, que, de hecho, reducían a la nada la autoridad monárquica.

Enrique pasó, pues, a Polonia. Pero al cabo de un año, noticioso de la muerte de Carlos IX, huyó de su nueva patria (19-VI-1574), eludiendo la vigilancia de sus súbditos y llevándose los diamantes de la corona. Efectuó el viaje de regreso por Venecia, y a fines del mismo año ascendía al trono de Francia. En realidad, Enrique III hallábase en una situación muy delicada. El partido de los moderados (los llamados políticos se había aliado con los hugonotes para imponerse al rey y a los católicos.

Bajo la dirección de su propio hermano, Francisco de Alenzón, los coaligados obligaron a Enrique III a claudicar en toda la línea por la llamada paz de Monsieur (edicto de Beaulieu. 6-V-1576). Parecía inminente la descomposición del Estado, pues los elementos católicos, no viéndose apoyados como era debido por la monarquía, se agruparon en una Liga, que acaudilló el intrépido duque de Guisa. De este modo, entre católicos y hugonotes la realeza de Francia no era más que otro partido político, el cual procuraba solamente perdurar y vencer aprovechando las faltas de sus rivales.

De 1576 a 1584 los católicos, cuya fuerza se había demostrado en los Estados generales de Blois de 1576, lograron que Enrique III retirase a los hugonotes algunas de las exorbitantes concesiones recibidas por el edicto de Beaulieu. Este periodo fue esmaltado por dos nuevas guerras de religión y varias aventuras extranjeras (como la del duque de Alenzón en los Países Bajos), en las que se confabularon los intereses políticos o religiosos con el capricho personal y la aventura descocada. Para colmo de males, la muerte del duque de Alenzón el 10-VI-1584 precipitó el país en una nueva guerra, esta vez sin tregua ni compromiso. ya que la Liga Católica quería evitar a toda costa la sucesión de Enrique de Borbón al trono de Francia.

Iniciada la contienda, la Liga arrancó de Enrique III el edicto de Nemours (julio de 1585), por el que se revocaban todas las concesiones hechas a los hugonotes. Temeroso de la popularidad creciente del duque de Guisa, Enrique III fue maniobrando entre los dos bandos. Esta actitud turbia provocó una sublevación en la capital (12-V-1588), de la que huyó el monarca, distanciado para siempre jamás de los Guisas y la Liga. Poco después, con motivo de celebrarse en Blois unos nuevos Estados Generales, Enrique III ordenaba el asesinato del duque de Guisa (23-XII-1588) y la ejecución del cardenal de Lorena.

Reconciliado con Enrique de Borbón, emprendió entonces una ofensiva contra París; pero el 1-VIII-1589 caía a su vez bajo el puñal de Jacobo Clement, cuyo brazo había sido armado por la hermana del duque de Guisa. Antes de morir, Enrique III designó por sucesor a Enrique de Borbón. Este fue su único acto de gobierno que benefició a Francia.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 17-18.