Carlos VI de Francia

Datos biográficos

Dinastía: Capeta Valois
Rey de Francia: 1380-1422
Sobrenombre: el Loco
Nacimiento: 1368
Fallecimiento: 121-X-1422
Predecesor: Carlos V
Sucesor: Carlos VII

Biografía

El primer delfín de Francia, pues al nacer (París, 3-XII-1368), había recibido de su padre Carlos V el Delfinado en calidad de apanage, fue hombre de trágica vida y trágico reinar. De su padre había heredado las enfermedades, pero no el talento, el vigor intelectual y la perseverancia en el trabajo. En cambio, había recibido el gusto de los Valois por las fiestas, el derroche y la ostentación. En las ininterrumpidas orgías acabó de hundir su salud y su cerebro. Por esta causa, pese a su primitiva buena voluntad, la Francia restaurada por su padre se deshizo de modo lamentable entre sus manos, preparándola para el desastre terrible de Azincourt.

Carlos VICarlos VI, rey de Francia

Carlos VI heredó la corona de Francia a los doce años de edad. Durante su minoridad, que duró hasta noviembre de 1388, sus tíos Juan de Berry, Luis de Anjou, Luis de Borbón y Felipe de Borgoña sacrificaron los intereses de la nación a sus ambiciones de engrandecimiento personal. Se guerreó en Flandes (1382), e incluso en Escocia (1385), pero siempre en beneficio de aquellos príncipes. Ni que decir tiene que el pueblo sufrió mucho de aquel desgobierno. Se registraron numerosos motines en varias ciudades de Francia en el transcurso de 1382, los cuales fueron reprimidos. en forma sangrienta.

Cuando Carlos VI prescindió de la tutela de sus tíos, Francia creyó llegado el instante en que reverdecerían los mejores días de Carlos V. En efecto, fueron llamados al gobierno Juan de Vienne, Bureau de la Rivière y otros colaboradores de aquel monarca, y en el transcurso de 1389 se promulgaron una serie de pragmáticas revalidando y completando los cuadros administrativos establecidos por Carlos V. El mismo soberano efectuó un viaje de inspección por el Languedoc, al objeto de reparar las demasías cometidas por su tío, el duque de Berry.

Pero la vida de orgiástico desenfreno acaba con la razón de Carlos VI. A principios de agosto de 1392 le acomete un ataque de locura Desde entonces, entre crisis de inconsciencia, largas etapas de postración y escasos instantes de relativa lucidez, ya no es él quien gobierna, sino sus tíos y su hermano, el ambicioso duque de Lorena y de Orleans quien por su enlace con Valentina Visconti abriga sueños de conquista en Italia. Los marmousets o gente de baja calidad son expulsados del gobierno.

De nuevo dominan los grandes príncipes. Ahora se suceden las luchas entre ellos para acaparar el poder. Los más enconados rivales son Felipe de Borgoña y Luis de Orleans. En todo discrepan. Propugnan soluciones distintas y se aferran a sus intereses de familia. Cuando el borgoña Juan Sin Miedo sucede a Felipe el Atrevido, se acerca la tragedia. Luis de Orleans se cree señor del reino: quiere apoderarse del delfín en 1405 y se jacta de ser amante de la reina, Isabel de Baviera.

El 23-XI-1407 cae asesinado por los sicarios del duque de Borgoña en una calle de París. El crimen plantea la guerra civil, el estallido de todas las pasiones que van a agruparse ya bajo la bandera de los Borgoñas, ya bajo la de los Orleans. La anarquía gubernamental favorece los motines y las algaradas En París se sublevan los pequeños mercaderes en la terrible conmoción de los cabochianos (1413). El rey, inerme, ni se entera de aquel desgarrador estado de cosas, que remata, en la nueva invasión de Inglaterra y el desastre de Azincourt (25-X-1415).

Enrique V entra en París, aclamado por los borgoñeses, los cuales ejercen sangrientas represalias contra los Armañacs (1418). El delfín Carlos, único jefe de este partido, se desembaraza de Juan Sin Miedo por el crimen de Montereau (1419). Este acto echaba a los Borgoñas en brazos de Inglaterra. Por el tratado de Troyes (21 de mayo de 1429), Carlos VI desheredaba a su hijo y nombraba heredero de su corona a Enrique V de Inglaterra. El demente, que vivía retirado en Senlis desde hacía algún tiempo, fue trasladado a París en septiembre de 1422. A poco el 21 de octubre le sobrevenía la muerte, sin que esta fuera lamentada por nadie.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, pág. 185.