Federico III de Dinamarca

Datos biográficos

Dinastía: Oldemburgo
Rey de Dinamarca: 1648-1670
Rey de Noruega: 1648-1670
Nacimiento: 18-III-1609
Fallecimiento: 9-II-1670
Predecesor: Cristian IV
Sucesor: Cristian V

Biografía

Federico III de DinamarcaFederico III de Dinamarca

Rey de Dinamarca y de Noruega, hijo de Cristian IV, n. en Haderslev el 18 de Marzo de 1609 y m. en Copenhague el 9 de Febrero de 1670. Como tenía un hermano mayor que él, fue nombrado coadjutor de los obispados de Verden y de Halberstadt y del arzobispado de Brema. Durante la guerra de los Treinta Años fue lugarteniente de su padre y perdió sus prebendas, que no le fueron devueltas hasta 1645, pero renunció a ellas en 1647, por muerte de su hermano y ante el temor de que Suecia pusiera el veto a su candidatura al trono de Dinamarca.

Muerto su padre en 1648, fue elegido rey y coronado en Noviembre de dicho año. En Mayo siguiente, como habían hecho sus antecesores, firmó una capitulación, impuesta por la nobleza, en la que su poder quedaba muy mermado. Los primeros años de su reinado fueron bastante tranquilos, por lo que Federico III se aplicó a fomentar la riqueza del país, pero en 1657, con la esperanza de recuperar las provincias cedidas a Suecia, declaró la guerra a Carlos X Gustavo, a pesar del mal estado del tesoro y de la desorganización del ejército y de la escuadra. La campana fue muy desgraciada para Dinamarca, pues Carlos X Gustavo se apoderó de buena parte del territorio de su enemigo, al que dictó la paz de Roskilde (principios de 1658), sumamente desventajosa para Federico III.

A los pocos meses, Carlos X Gustavo rompió la paz, con el ánimo de apoderarse de Dinamarca, y el 11 de Agosto de 1658 comenzó el sitio de Copenhague. Pero la ciudad, que había sido avituallada por los holandeses, resistió heroicamente, ocupando constantemente el rey los lugares de mayor peligro. Decididos a jugarse el todo por el todo, los suecos dieron en la noche del 10 al 11 de Febrero de 1659 un furioso ataque contra la ciudad, pero experimentaron grandes pérdidas sin conseguir nada. Por espacio de tres años consecutivos fueron rechazados por los habitantes de Fredrikshald y tuvieron que desalojar el país de Throndhjem, siendo, finalmente, vencidos en las inmediaciones de Nyborg (14 de Noviembre de 1659) por el ejército dinamarqués. Poco después murió Carlos X Gustavo (13 de Febrero de 1660). Su hijo y sucesor Carlos XI firmó el 27 de Mayo de 1660 la paz de Copenhague, por la cual Throndhjem fue restituido a Noruega y la isla de Bornholm a Dinamarca.

Federico III, a quien la heroica defensa que hiciera de Copenhague había dado gran popularidad, convocó una Dieta en dicha capital para el 8 de Septiembre de 1660 a fin de adoptar diversas medidas encaminadas a reparar los daños de la guerra. Una de ellas fue un tributo que la nobleza se negó a pagar, lo que concitó la indignación del clero y los burgueses que se declararon partidarios de la abolición de los privilegios nobiliarios, del arrendamiento de los feudos al mejor postor y de la sucesión hereditaria de la corona. Aunque el rey, que se creía comprometido con los nobles por la capitulación que había firmado al subir al trono, se mantuvo apartado de esta lucha, sus partidarios fueron aumentando y el 8 de Noviembre fue votada la sucesión hereditaria, a la que se adhirió la nobleza el día 13, quedando derogada a los pocos días la capitulación de 1649. Sucesivamente recibió el homenaje del Consejo, de las Órdenes y de las delegaciones de los campesinos y a partir del 10 de Enero de 1661 los jefes de familias nobles, los magistrados y los burgueses fueron invitados a firmar un acta de sumisión al poder absoluto del rey.

La forma de gobierno y el orden de sucesión fueron más ampliamente determinados en la Lex Regia redactada por Schumacher (1665), pero el Código no fue promulgado hasta 1683. La nobleza tuvo al fin que someterse a la corona, a la que también pasaron los feudos, con lo que mejoró notablemente la hacienda pública, permitiendo sostener un ejército de 24.000 hombres, en su mayoría voluntarios, reorganizar la marina de guerra y poner a la capital y a otras poblaciones en excelente estado de defensa. En 1667 tuvo una guerra de escasa impor tancia con los ingleses, Federico III no sólo se ocupó del bienestar físico de sus súbditos, sino que protegió y fomento todas las manifestaciones de la cultura. Aumentó e hizo pública la biblioteca de la Universidad, fundó la Biblioteca real, el Museo de Bellas Artes y el Gabinete de Ciencias y en su corte brillaron numerosos sabios.

Casó con Sofía Amelia de Brunswick-Luneburgo, de la cual tuvo cinco hijas y tres hijos, el mayor de los cuales, Cristian V, le sucedió. Otros de sus hijos, Jorge, casó con Ana, luego reina de Inglaterra, y una de sus hijas, Ulrica, fue la esposa de Carlos XI de Suecia y la madre de Carlos XII.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, t. 23 págs. 531-532.