Cristian IV de Dinamarca

Datos biográficos

Dinastía: Oldemburgo
Rey de Dinamarca y Noruega: 1588-1648
Nacimiento: 12-IV-1577
Fallecimiento: 28-II-1648
Predecesor: Federico II
Sucesor: Federico III

Biografía

Cristian IV de DinamarcaCristian IV de Dinamarca

Uno de los monarcas más ambiciosos de la historia danesa, bastante llena, por otra parte, de reyes guerreros y conquistadores, fue Cristian IV. Bravo hasta la exageración, pero fastuoso, fantástico y versátil, comprometió el porvenir de su país, sacrificando los últimos territorios que poseía en el Báltico y mermando las provincias danesas en el Sur de la Suecia actual.

Era hijo de Federico II y de Sofía de Mecklemburgo. Nacido en el castillo de Frederiksborg el 12 de abril de 1577, sucedió a su padre cuando estaba a punto de cumplir once años de edad (el 4 de abril de 1588). Durante su minoridad, el reino fue mantenido en orden por una regencia. El 17 de agosto de 1596 fue proclamado mayor de edad. Su temperamento militar y su gusto por la grandeza de la monarquía se revelaron en una serie de disposiciones de gobierno. Cristian IV favoreció el desarrollo de la marina y del ejército, reforzó las plazas y castillos del país y procuró mantener en sus manos la economía del mar Báltico aumentando las tarifas que regían para pasar el Sund. En 1611 declaró la guerra a Suecia por un conflicto territorial en Laponia. Durante dos años sus armas se midieron victoriosamente contra las de Gustavo Adolfo. La guerra, denominada de Kalmar, terminó por la paz de Knäröd (1613), por la que Dinamarca continuó disfrutando de su privilegiada situación en las puertas del Báltico.

Confiado Cristián IV en la excelencia de sus fuerzas armadas, que fue aumentando con la recluta de voluntarios extranjeros, aprovechó el desencadenamiento de la guerra de los Treinta Años para tratar de ampliar sus dominios hacia el Sur, apoderándose de los estuarios del Elba y el Weser y del obispado de Brema. Con este propósito se erigió en campeón de los protestantes alemanes del Norte. En 1625, inducido en parte por Francia, se lanzó a la pelea ; pero sus ejércitos fueron derrotados por los del emperador y la Liga en la sangrienta batalla de Lutter (27 de agosto de 1726). A consecuencia de esta derrota, en la campaña del siguiente año Cristián IV perdió los ducados de Schleswig y Holstein y la Jutlandia. En 1628, habiendo firmado una alianza con Suecia, corrió en auxilio de la plaza de Stralsund, y consiguió que Wallenstein levantara el sitio que tenía puesto a la misma. Por la paz de Lübeck de 1629, Cristian IV recibía los territorios que había perdido en la lucha, bajo la promesa de no volver a intervenir en Alemania.

El desarrollo de la potencialidad sueca después de los grandes éxitos de Gustavo Adolfo en Alemania inquietó al rey de Dinamarca. Inició negociaciones con el emperador, las cuales, al ser conocidas en Suecia, provocaron un vivo sentimiento de hostilidad. La guerra, en efecto, se declaró en 1643. Era uno de los tantos actos del drama político en que se dirimía la supremacía del Báltico. Cristian IV resistió de modo heroico a los ataques del enemigo, apoyado por las Provincias Unidas. Después de la caída de Jutlandia en manos del general sueco Torstensson, la flota danesa evitó que se intentara una invasión del archipiélago patrio. El propio Cristian IV dirigió el combate naval de Kohlberg (1 de julio de 1644), en cuyo transcurso la victoria recompensó su valor. Pero, por fin, exhausto por completo, se vio obligado a pedir la paz. En Brömsebro (1645) Dinamarca perdía las islas de Gotland y Osel y varias provincias en la Suecia meridional.

Estas cesiones humillantes, acompañadas de una carestía general y de una gran crisis económica, tendieron negras sombras sobre los últimos años del viejo monarca, que moría en Copenhague el 28 de febrero de 1648, legando a su sucesor la resolución de graves problemas políticos de orden interno.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 60-61.