El Imperio 1804-1814

De Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana

El 18 de mayo de 1804 el Senado propuso la creación del Imperio; Napoleón fue proclamado emperador de los franceses, haciéndose en la Constitución las necesarias alteraciones, y el 2 de diciembre se coronó a sí mismo en presencia del Papa, a quien había llamado a París para consagrarle, a imitación de los antiguos emperadores.

La serie de guerras que desde entonces constituyen la parte más saliente de la historia de Francia, pueden verse en el artículo Napoleón. Aquí solo se hará un ligero resumen del estado interior de Francia durante su reinado. En materias económicas, Bonaparte ordenó la Hacienda, restableció los impuestos indirectos e hizo promulgar un Código de Comercio que prestó grandes servicios. Las obras públicas recibieron extraordinario impulso; se construyeron puertos, canales y carreteras; las grandes ciudades fueron objeto de importantes mejoras, especialmente París.

La industria se desarrolló de un modo considerable gracias a la protección oficial, a los premios otorgados a los inventores y a las Exposiciones, y para la instrucción se creó el régimen centralista de la Universidad de Francia y muchos otros centros de enseñanza. En lo político, Francia llegó al apogeo de su poder histórico, pues además de la magnitud de sus dominios, ejerció una influencia inmediata en buena parte de la Europa nominalmente independiente. La ambición siempre creciente de Bonaparte unió, empero, a toda Europa contra él. La misma Francia se cansó del continuo estado de guerra que le imponía, empobreciéndola y desangrándola, y al eclipsar su estrella militar, buscó ansiosa otro gobierno que le procurase una tranquilidad que hacía un cuarto de s. le faltaba.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, T. 24 págs. 956-962.