Luis XVIII de Francia

Datos biográficos

Dinastía: Borbón
Rey de Francia: 1814-15/1815-24
Rey de Navarra: 1814-15/1815-24
Nacimiento: 17-XI-1755
Fallecimiento: 16-IX-1824
Predecesor: Napoleón I
Sucesor: Carlos X
Padre: Luis, delfín de Francia
Madre: María Josefa de Sajonia

Biografía

Su vida, fue, en parte, una gran pugna por la realeza. Inteligente, espiritual, de juicio recto y despierto, el que había de ser Luis XVIII vio obstaculizado su camino al trono, primero por el delfín Luis (XVII), luego por la Revolución francesa, y más tarde, por dos veces por Napoleón I. Llegó a ocuparlo después de los Cien Días y en pleno apogeo del espíritu de la Restauración. Lo más significativo de su vida fue que, al ceñir la corona de Francia, olvidó sus angustias como príncipe emigrado y supo gobernar para todos los franceses. Luis XVIII restauró Francia en el pleno sentido de la palabra. Fue el último gran señor del siglo XVIII, con sus ribetes de volterianismo y su espíritu acogedor y tolerante.

Luis XVIII de FranciaLuis XVIII, rey de Francia

Luis Estanislao Javier, conde de Provenza, nació en Versalles el 17-XI-1755, tercer hijo del delfín Luis y de María Josefa de Sajonia. Fue educado en los principios tradicionales por el duque de Vauguyón, pero su intelecto se inclinó por los escritos de Voltaire y los enciclopedistas. Al subir la trono su hermano mayor, Luis XVI, en 1774, adquirió cierto relieve en la corte como presunto heredero de la corona. Pero el nacimiento del delfín Luis, el 28-III-1785, frustró sus esperanzas inmediatas. Durante este periodo brilló en los salones como hombre agudo y de felices recursos en el hablar; compuso algunas poesías. Políticamente intervino en la Asamblea de Notables de 1787 y se manifestó contrario a la política veleidosa y egoísta de la corte, dominada por María Antonieta.

Durante la Revolución francesa permaneció en el país hasta junio de 1791, quizá con la esperanza de reemplazar a su hermano. Luego emigró y se refugió en Coblenza, centro de la actividad contrarrevolucionaria. Aclamado como jefe de los realistas, el conde Lille —que tal fue su nombre como emigrado— realizó una política propia, a veces opuesta a la de Luis XVI. A la muerte de este, en enero de 1793, asumió la regencia en nombre de su sobrino, el delfín. Más tarde, cuando se supo el fallecimiento del príncipe Luis (8-VI-1795), adoptó el título de Luis XVIII en Verona.

Cuando Bonaparte dio el golpe de estado de Brumario (1799), Luis XVIII creó llegado el momento de la restauración de la dinastía. Pero se engañaba. Entonces precisamente empezaba para él una época de inseguridad. Las victorias napoleónicas le obligaron a refugiarse en Colmar (Suecia) en 1804; en Mittau y Varsovia, y, finalmente en Inglaterra, a partir de 1707. Aquí vivió muchos años en Hartwell, en el condado de Buckingham, hasta las derrotas de Napoleón en 1812 y 1813 hicieron nacer nuevas esperanzas para su restauración

En efecto, apoyado por los aliados, Luis XVIII entró en París el 2-V-1814. Pero el nuevo monarca no entendía ser rey a sueldo extranjero. Desde sus primeros actos de gobierno demostró que no debía la corona a nadie, más que a su propia ascendencia. Comprendiendo que entre él y el reinado de su hermano mediaba un abismo de reformas, procuró resolver el conflicto otorgando a Francia una carta constitucional. Sin embargo, los excesos de los ultras, el problema del ejército y las inevitables desilusiones favorecieron el regreso de Napoleón de la isla de Elba. Luis XVIII huyó de París el 19-III-1815 y se refugió en Gante. Después de Waterlóo, recobró la corona.

El 8-VII-1815 entraba de nuevo en la capital de Francia; pero esta vez su posición era mucho más difícil. Sin embargo, ahora demostró sus excepcionales cualidades de buen tacto y sentido común. Luis XVIII supo mantener el equilibrio entre los ultras y los liberales. Cumplió escrupulosamente la carta de 1815.

Gracias a la actividad de su gobierno, Francia fue readmitida entre las grandes potencias (Aquisgrán, 1818). En el aspecto interior, propugnó los gobiernos moderados del duque de Richelieu y de Decazes, hasta que el asesinato del duque de Berry en 1820 determinó un cambio de orientación, marcado por la Cámara Retrouvée, el ministerio Villèle y la expedición de los Cien Mil Hijos de San Luis a España (1823). Luis XVIII murió el 16-IX-1824 con la confianza de que había asegurado la restauración de su casa en el trono de Francia.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 179-180.