Luis XIII de Francia

Datos biográficos

Dinastía: Borbón
Rey de Francia: 1610-1643
Rey de Navarra: 1610-1643
Nacimiento: 14-XII-1553
Fallecimiento: 14-V-1610
Predecesor: Enrique IV
Sucesor: Luis XIV
Padre: Enrique IV
Madre: María de Médicis

Biografía

Rey de Francia, 1610-1643. Rey de Navarra. Dinastía Borbón. Su gobierno es el gobierno del cardenal Richelieu. Ante la figura del eminente hombre de Estado, la de Luis XIII parece eclipsarse en la penumbra o refugiarse en los marcos de la pequeña Historia. Taciturno, melancólico, gris, Luis XIII no quiso brillar ni en su mundo ni ante la posteridad. Sin embargo, no fue un hombre que se dejara gobernar con facilidad ni que rehusara interesarse por los asuntos de Estado. Al contrario, si se relegó voluntariamente a segundo término fue porque, quizá aun a despecho de su vanidad herida, supo dar su pleno valor a las cualidades de su gran ministro.

Louis XII of FranceLuis XIII por Philippe de Champaigne.

Hijo de Enrique IV y de María de Médicis, Luis XIII nació en Fontainebleau el 27-IX-1601. El asesinato de Ravaillac le dio la corona en 1610, a los nueve años de edad. Pero el gobierno fue ejercido por la regente María de Médicis, apoyada por el aventurero italiano Concini. Durante este periodo la nobleza y los protestantes lanzaron nuevos y peligrosos asaltos contra la autoridad real. Luis XIII permanecía alejado de la vida política, casi prisionero del bando de los Concinis.

Muy orgulloso de sus preeminencias y jerarquías sintió en lo más hondo esta situación. Uno de los nobles adscritos a su servicio como halconero, Alberto de Luynes, le decidió a asestar el golpe que le libraría de la humillante tutela de Concini. Obedeciendo las órdenes del monarca, el favorito de María de Médicis fue acuchillado en la puerta del palacio del Louvre el 24-IV-1617.

Entonces Luis XIII quiso gobernar por sí solo. María de Médicis fue exonerada a Blois. Realmente, quien se benefició del cambio fue Luynes, pues el monarca demostró poca energía en la política interna. El gentilhombre provenzal procuró, en primer lugar, enriquecerse y, luego, ir sorteando las dificultades que se iban presentando con oportunismo y sin programa fijo. En 1619 y 1620, gracias a la intervención de Richelieu, Luis XIII se reconcilió con su madre. Este hecho significaba el fin de la privanza de Luynes. Iba a caer en desgracia, cuando la muerte se lo llevó en 1627.

Después de un periodo de vacilaciones, en que brilló algún tanto la persona de un tal Brulart, Luis XIII decidió nombrar al cardenal Richelieu consejero de Estado. En el momento en que este entró en el Consejo (29-IV-1624), Francia tenía un dueño. Sin embargo, antes de que su situación política estuviese consolidada fue preciso que Richelieu se captara la simpatía del rey, quien solo con el transcurso de los años llegó a considerarle como indispensable en el gobierno del Estado.

En dos ocasiones Luis XIII estuvo a punto de sucumbir a las presiones de sus íntimos. Una en 1630 y otra en 1642. Hallándose enfermo de gravedad en Lyon prometió a su madre y a su esposa, Ana de Austria, que al recobrar la salud licenciaría a su ministro; pero de regreso a París, le mantuvo en el poder en la llamada journée des dupes (1630). Más tarde, Cinq-Mars, joven escudero de Luis XIII, para quien este sentía especial predilección, conspiró con España y varios grandes franceses para derribar a Richelieu. El cardenal demostró al rey la felonía de su amigo y obtuvo su aquiescencia a la pena capital con que le condenaron los jueces (1642).

Luis XIII murió en San Germán de Laye el 14 de mayo d e1643, pocos meses después de Richelieu. Durante su reinado Francia, por obra de su gran ministro, había dado un paso gigantesco en su lucha para lograr la hegemonía política en Europa.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, pág. 65.