Otón III de Alemania

Datos biográficos

Dinastía: Sajonia
Empe. Sacro Imperio: 996-1002
Nacimiento: 955
Fallecimiento: 7-XII-983
Predecesor: Otón II
Sucesor: Enrique II

Biografía

El tercer Otónida pretendió llevar a su fin la política heredada de su padre y abuelo. Puesto que había sido restaurado el Imperio, era lógico que el centro de este se hallara en Roma y que el emperador residiera en la Ciudad Eterna. Otón III se sintió plenamente emperador, tanto por la educación recibida del famoso arzobispo de Reims, Gerberto de Aurillac, y del obispo Bernardo de Hildesheim, como por las tradiciones que le transmitió su madre Teófana, hija de Romano II de Bizancio. Desgraciadamente, sus sueños se vieron truncados por una enfermedad que se lo llevó a la tumba en plena juventud.

Coronación de Otón III.Coronación de Otón III.

Nacido en julio de 980, fue elegido sucesor de Otón II en Verona en junio de 983 y coronado rey de Alemania en Aquisgrán el 25 de diciembre siguiente, o sea, poco después de la muerte de su padre (7 de diciembre). El turbulento Enrique II de Baviera quiso ejercer la regencia y se apoderó del niño en 984. Pero sus planes fueron defraudados cuando regresaron a Alemania la abuela y la madre de Otón III. Teófana desempeñó con discreción la regencia hasta su muerte, ocurrida en 991; después, se constituyó un consejo, en el que Adelaida de Provenza y Willigis, arzobispo de Maguncia, tuvieron el papel de mayor importancia.

Declarado mayor de edad en 994, Otón fue reconocido rey de los lombardos en 996 y coronado emperador por Gregorio V, su primo, el 21 de mayo de este mismo año. Después de una breve estancia en Alemania, el joven emperador trasladó definitivamente su corte a Roma en febrero de 998. La maravilla del mundo, como se le llamaba por su cultura, se estableció en un gran palacio en el Aventino, donde se rodeó de una pompa al estilo bizantino. Otón III hizo revivir el patriciado de Roma y se propuso restaurar el Senado y el consulado. El mismo se tituló cónsul y restaurador del Imperio. Esta posición era puramente medieval, sin ninguna trascendencia renacentista.

Piadoso en extremo, se recluyó en varios monasterios italianos para hacer penitencia. En el año 1000 abandonó Italia. Visitó la tumba de Adalberto de Praga en Gnesen y la de Carlomagno en Aquisgrán. De regreso a Roma, comprobó con sorpresa que los italianos no agradecían su política. Los ciudadanos de Roma le sitiaron durante tres días en su palacio. Otón III pudo huir de la ciudad. Roto, moral y físicamente, había de acabar sus días, abandonado de todos en el monasterio de Soracte, cerca de Viterbo, el 23 ó 24 de junio de 1002.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, pág. 109.