Wenceslao I de Luxemburgo

Datos biográficos

Dinastía: Luxemburgo
Rey de romanos: 1378-1400
Nacimiento: 26-II-1361
Fallecimiento: 16-VIII-1419
Predecesor: Carlos IV
Sucesor: Roberto I

Biografía

Rey de Bohemia, 1363-1419. La decadencia de la autoridad central en Alemania se puso de relieve durante el gobierno de este soberano, hijo de Carlos IV de Luxemburgo, el monarca que otorgó la Bula de Oro y favoreció, a la vez, los intereses de los grandes príncipes del Reich y los suyos propios como dinasta de los extensos territorios del Imperio. Wenceslao, hombre poco dotado para la ardua gestión de los negocios públicos, vivió en un momento de graves problemas. En el exterior, el planteamiento del Cisma de Occidente; en Alemania, el levantamiento de las ciudades para oponerse al poder creciente de los príncipes; en Bohemia, la iniciación del movimiento antigermánico; nacional y subversivo en lo religioso de los husitas. En estas condiciones, no es de extrañar que el gobierno de Wenceslao acabara con el más estrepitoso de los fracasos.

Wenceslao IV en la Biblia de Wenceslao, siglo XIV.Wenceslao IV en la Biblia de Wenceslao, siglo XIV.

Hijo del emperador Carlos IV y de Ana de Schweidnitz, Wenceslao nació en Nuremberg el 26-II-1361, y aún niño fue coronado rey de Bohemia (Wenceslao VI) y margrave de Brandeburgo (1363 y 1373, respectivamente). El 10-VI-1376, a la edad de 15 años, fue elegido Rey de romanos en Frankfurt, y coronado el 6 de julio siguiente en Aquisgrán. Cuando su padre murió, el 29-XI-1378, Wenceslao tenía escasa talla para encargarse del gobierno. Aunque en 1383 recibió el Luxemburgo de su tío Wenceslao, este hecho no acrecentó su autoridad en Alemania. En 1379 y 1380 no logró que el Reichstag, reunido en Frankfurt, se mostrara unánime en apreciar la legitimidad del papa de Roma en la cuestión del Cisma. A ello se opusieron algunos nobles, mientras que la mayoría de las ciudades permanecían a la expectativa. Esta actitud fue precursora de la tormenta que había de descargar dentro de poco. Los caballeros y las ciudades esperaban alcanzar los mismos privilegios obtenidos por los príncipes de la Bula de Oro.

A partir de 1381 hubo un vasto movimiento federativo entra las ciudades y caballeros. El emperador y los grandes nobles decidieron prohibir las ligas urbanas; pero las ciudades no aceptaron las propuestas de Wenceslao en favor de la paz (1383). Pese a la tregua de Heidelberg (1384) y la concordia de Mergentheim (1387), la guerra civil estalló en 1388.. Las ciudades fueron derrotadas y sometidas al poder de Wenceslao; pero los verdaderos triunfadores fueron los príncipes y grandes señores.

Impotente para dominar los acontecimientos en el Reich, Wenceslao no se preocupó desde 1389 de los asuntos alemanes. Vivió en Praga, su residencia favorita. Pero tampoco en Bohemia tuvo mayor fortuna. En 1394 los nobles checos se levantaron contra la autoridad real, capturaron a Wenceslao y le obligaron a renunciar a gran parte de sus prerrogativas.

Entre 1394 y 1400 cometió graves errores en su política exterior: la renuncia al apoyo de Bonifacio IX, el papa de Roma, y la concesión del título ducal de Milán a Juan Galeazzo Visconti. Tal llegó a ser la exasperación de los ánimos, que los electores eclesiásticos, federados en Boppard (1399), arrastraron consigo a Roberto del Palatinado, depusieron conjuntamente a Wenceslao y proclamaron emperador a aquel elector civil con el nombre de Roberto (agosto de 1400).

Wenceslao no tomó medida alguna para defender sus derechos. Se limitó a ser rey de Bohemia, donde desde 1404 recobró gran parte de su autoridad. Los últimos años de su gobierno fueron perturbados por el movimiento husita, ante el cual Wenceslao no supo actuar con la debida energía. Después de la ejecución de Juan Huss, se produjo el levantamiento nacional checo, en cuyos primeros sucesos falleció Wenceslao (Praga, 16-VIII-1419).

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, págs. 157-58.