Luis IV de Baviera

Datos biográficos

Dinastía: Baviera
Empe. Sacro Imperio: 1328-1347
Nacimiento: 1282
Fallecimiento: 11-X-1347
Predecesor: Enrique VII
Sucesor: Gunther de Schwarzburgo

Biografía

Hijo de Ludovico el Fuerte, de Baviera, n. en 1282 y m. en Furstenfeld en 11-X-1347. Fue educado en Viena con los hijos del duque Alberto de Austria, y tras una larga contienda con su hermano mayor Rodolfo, llegó con él a un acuerdo (1313), en virtud del cual ambos gobernarían en común, pero que el mayor tendría el derecho electoral. En una lucha con motivo de la tutela de los duques de la Baja Baviera venció Luis a Federico I de Austria, en 6-XI-1313, en Gammelsdorf.

Emperador Luis IV.Emperador Luis IV.

A la muerte de Enrique VII, elegido rey por instigación del arzobispo de Maguncia, Pedro de Aspelt (1314) y coronado en Aquisgrán, obligó (1317) a su hermano Rodolfo a renunciar a su favor toda la herencia paterna, derrotó a su rival Federico el Hermoso (28-IX-1322) cerca de Mühldorf, y le hizo prisionero; pero Leopoldo, hermano de Federico, reanudó la lucha ayudado por el rey de Francia, Carlos IV, y por el papa Juan XXII, súbdito suyo. Este prohibió a Luis llevar, sin la confirmación pontificia, el título de rey, rehusándose Luis a plegarse a ello, animado por la aquiescencia del pueblo alemán, fue desterrado y depuesto (1324). Ni aun la libertad de Federico (1325) puso fin a la contienda, sino que fue menester que muriese Leopoldo (1326) para que se hiciese la paz. Entregada a Federico de Austria la administración del reino, pasó a Italia, y recibió en sus sienes en Milán (1327) y en Roma (1328) la corona imperial que un seglar, Sciarra Colonna, le impuso.

Después, a causa de la expedición de Luis a Italia, la lucha con el Papa recrudeció, y en ella los frailes Menores, que eran muy influyentes favorecieron la causa de Luis. Este pronunció la deposición de Juan XXII y elevó a Nicolás V a la silla pontifical. Resultado de todo fue perder partidarios en Italia y captarse el desprecio de todos, a tal extremo, que en 1329 tuvo que regresar a Alemania como si huyese. Hizo humildes ofrecimientos al Papa para llegar a una reconciliación, la cual no tuvo efecto porque el obstinado Juan XXII reiteró con insistencia la deposición de Luis.

Sin embargo, la curia pontificia había perdido mucho de su prestigio, y desde los comienzos de la guerra franco-inglesa la situación iba siendo muy favorable al Imperio, y así, los príncipes electores reunidos en Rhena (16-VII-1338), declararon que no procedía la intervención pontificia, lo cual confirmó y apoyó la dieta de Fráncfort de agosto del mismo año y declaró injustos y arbitrarios el destierro y el entredicho.

Sin embargo, la actitud de Luis frente a la Santa Sede era vacilante; para él lo más importante era el acrecentamiento de sus posesiones particulares. Anexionado ya el Brandeburgo (1323), se posesionó de la Baja Baviera (1341), conquistó el Tirol (1342) y la Carintia, mientras casaba a su hijo Luis con Margarita Maultasch y adquiría en 1346, con su casamiento con Margarita de Holanda, los Países Bajos, la Zelanda, la Frisia y el Hennegau.

Sin embargo, este aumento de territorios provocó la envidia de los príncipes alemanes, los cuales, aprovechándose de la ocasión de la nueva excomunión que el Pontífice lanzara contra él, proclamaron rey a Carlos IV, asintiendo a esta elección el rey Juan de Bohemia y el duque Rodolfo de Sajonia, a pesar de los cual, la mayor parte de los Estados del Imperio permanecieron fieles a Luis, especialmente las ciudades, y él conservó la dignidad imperial hasta su muerte, ocurrida en una cacería en Furstenfeld, cerca de Múnich.

Fue sepultado en la Frauenhirche de dicha ciudad, en donde, en 1622, erigió un monumento Maxiliano I, además del que se levantó en 1905. El lugar en que murió ha quedado perpetuado por medio de un obelisco de mármol.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 31 págs. 603-604.