Adolfo de Nassau

Datos biográficos

Dinastía: Nassau
Rey de romanos: 1292-1298
Nacimiento: 1255
Fallecimiento: 2-VII-1298
Predecesor: Rodolfo I
Sucesor: Alberto I

Biografía

Nació en 1255 y murió en 2-VII-1298: Fue un caballero valiente e ilustrado, que descendía de una de las casas más antiguas de Alemania, como hijo del conde Walram de Nassau y de Adelaida, condesa de Katzenellenbogen. En su juventud se batió denodadamente en la batalla de Woringen, defendiendo la causa del arzobispo de Colonia.

Adolfo de Nassau.Adolfo de Nassau.

A la muerte del emperador Rodolfo de Habsburgo, le votaron los príncipes electores (5-V-1292), pero imponiéndole varias condiciones, alguna de las cuales no cumplió, como fue la de distribuir tierras y feudos entre los electores. Fue coronado en Aquisgrán, siendo el monarca más pobre que ocupó el solio imperial. Tuvo que combatir con numerosos adversarios, entre ellos Alberto de Habsburgo, Conrado de Lichtenberg, obispo de Estrasburgo, Federico de Lichtenberg, Anselmo de Ribeaupierre y Walter Rosselmann; de todos, sin embargo, salió victorioso, apoderándose de las ciudades de Colmar y Estrasburgo. Federico y Conrado de Lichtenberg lograron escapar; Rosselmann murió en la cárcel y Ribeaupierre estuvo largos años encerrado en el castillo de Achalm (Suabia).

La conducta de Adolfo con Eduardo I de Inglaterra, al que ofreció tropas contra Felipe el Hermoso de Francia, mediante la suma de 100.000 libras esterlinas, causó profundo disgusto en Alemania, estallando algunas insurrecciones. El papa Bonifacio VIII, que aún no se había enemistado con Francia, prohibió a Adolfo que empuñara las armas en favor de Inglaterra, el cual, como había percibido ya las 100.000 libras esterlinas, acató gustoso las órdenes del Pontífice, licenciando el cuerpo de 2.000 jinetes que había reclutado, pero sin restituir la suma recibida, que juzgó más acertado emplearla en comprar tierras indispensables para el esplendor de su casa.

Pretendió la marca de Meissen y del Osterland; compró la sucesión de Turingia a Alberto el Degenerado, la cual pertenecía a sus hijos Federico y Diezman, ocupando aquellos feudos después de dos campañas (1294 y 1296). El elector de Maguncia, Gerardo de Epitein, le reclamó entonces la devolución de una suma que le había prestado, negándose Adolfo a pagarla; Alberto de Habsburgo no desperdició la ocasión y se unió a Gerardo, y si bien aquel primer movimiento abortó, la conducta de Adolfo y sus crueldades causaron profundo disgusto en Alemania, y, por otra parte, su primo el arzobispo de Maguncia, descontento por no gozar de toda la preponderancia que pretendía ejercer en el Imperio, abandonó la causa del emperador y provocó la reunión de una nueva Dieta, que depuso a Adolfo después de haber formulado graves acusaciones contra él.

Seguidamente la Dieta proclamó a Alberto I de Habsburgo, siendo aquel el primer caso en que los príncipes electores se atrevieron a deponer a un emperador sin el concurso del Papa. Adolfo se dirigió entonces a Ulm, donde perdió la vida su amigo más leal, el conde de Haigerloch, viéndose obligado a pasar el Rhin, desde donde tomó posiciones cerca de Estrasburgo, descendió el río y puso sitio a Alzey, comprometiendo con esta maniobra el triunfo de Alberto; pero este supo engañar al emperador por medio de confidencias falsas y envolverle en Hasenbühl, cerca de Gelheim (Palatinado), donde el 2-VII-1298 se dio la batalla de aquel nombre, en la que fue derrotado y muerto Adolfo por mano del mismo Alberto, según algunos historiadores.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 2 págs. 976-977.