Federico III de Alemania

Datos biográficos

Dinastía: Hohenzollern
Empe. Sacro Imperio: 1888
Nacimiento: 18-X-1831
Fallecimiento: 15-VI-1888
Predecesor: Guillermo I
Sucesor: Guillermo II

Biografía

Rey de Prusia 1888. Guillermo Nicolás Carlos. Hijo de Guillermo I y de la princesa Augusta de Sajonia-Weimar, n. en Postdam el 18-X-1831 y m. en la misma ciudad el 15-VI-1888. Recibió una educación muy esmerada, contando entre sus profesores al historiador Ernesto Curtius. A los dieciocho años ingresó en el ejército; en 1850 estudió en la universidad de Bonn, y en 1856 fue nombrado coronel del regimiento de la guardia.

Friedrich_III. Friedrich_III por Heinrich von Angeli

En 1858 casó con la princesa inglesa Victoria Adelaida María Luisa, y en 1861, al subir su padre al trono de Prusia, fue proclamado príncipe heredero. Aunque no tuvo ningún mando en la guerra contra Dinamarca (1864), desempeñó un papel importante en ella, pues con su tacto y amabilidad contribuyó a acallar las rivalidades que habían surgido entre algunos jefes del ejército prusiano. En cambio, se indispuso con Bismarck, cuyo carácter duro e inflexible contrastaba con el suyo.

Al estallar la guerra contra Austria (1866) fue nombrado general en jefe del segundo ejército, teniendo como jefe de Estado Mayor a Blumenthal, y obtuvo numerosos éxitos al frente de sus tropas, especialmente en Nachod, Trautenau, Skalitz, Schweinschaedel y sobre todo en Sadowa, cuya victoria decidió su oportuna llegada.

En la guerra francoprusiana mandó el 3º cuerpo de ejército, también con Blumenthal, y sus acciones se contaron entre las más brillantes de aquella campaña, lo que, unido a su carácter afable y bondadoso, le hizo muy popular entre las tropas y el pueblo. Tomó parte en la batallas de Wissenburg y de Wörth y después marchó sobre París, contribuyendo por sus acertados movimientos a la victoria de Sedán. Fue también el primero que puso sitio a París, y el 28-X-1870 obtuvo los honores de generalísimo. Después de la paz se le concedió la gran cruz de Hierro, y ya antes, en el mismo campo de batalla, había sido condecorado con la orden Pour le mérite.

El 16-VI-1871 entró solemnemente en Berlín con su padre y luego fue inspector de un cuerpo de ejército y presidente de la Comisión de Defensa Nacional. Lo mismo que antes de la guerra de 1870, hizo frecuentes visitas a las cortes extranjeras, especialmente a Italia, con objeto afirmar los lazos de amistad y alianza entre ambos países. Al ser su padre víctima de un atentado que le impuso algunos meses de reposo (1878), se encargó de la regencia del Imperio y se esforzó en mejorar la cultura alemana, así como las industrias artísticas, tarea en la que le ayudó eficazmente su esposa; pero por lo demás, no dejó ninguna influencia en el gobierno. Posteriormente realizó muchos viajes y visitó las cortes de San Petersburgo (donde asistió a los funerales de Alejandro II, Londres, Viena, Roma y Madrid.

Ya desde algunos años antes estaba aquejado de una melancolía incurable, y en 1887 se le presentaron los primeros síntomas de un cáncer laríngeo. Visitado por los médicos alemanes Gerhardt, Bergmann y Tobold, aconsejaron estos una operación que debía realizarse sin pérdida de tiempo, cuando Mackenzie, un médico inglés, se ofreció a tratar al enfermo sin necesidad de operarle.

La dolencia siguió su curso y Federico III acompañado de su esposa, viajó por Inglaterra e Italia, y se hallaba en San Remo cuando recibió la noticia de la muerte de su padre (9-III-1888), dirigiendo entonces al pueblo una proclama en la que parecía anunciar una política más liberal que la de Bismarck, pero conservó a este como canciller, así como a todos los demás ministros, a excepción de Puttkamer.

Su reinado fue una larga agonía de 99 días, turbada, además, por las querellas políticas y domésticas, pues su esposa, que hasta entonces le había hecho feliz, apoyó a última hora a Mackenzie, quien con sus errores y obstinación, fue el principal responsable de la muerte del emperador. Este soportó estoicamente sus sufrimientos, despertando grandes simpatías en toda Europa por su bondad y desgraciado fin.

De su matrimonio con Victoria Adelaida, que a su muerte tomó el título de emperatriz Federico, dejó los siguientes hijos: Guillermo II (V.), que le sucedió; Carlota, nacida en 1860, casada en 1878 con el príncipe heredero de Sajonia- Meiningen; Enrique, n. en 1862; Victoria, n. en 1866, casada en 1890 con el príncipe heredero de Schaumburg-Lippe; Sofía, n. en 1870, casada en 1889 con el príncipe Constantino, más tarde rey de Grecia, y Margarita, nacida en 1872, casada en 1893 con el príncipe Federico Carlos de Hesse. Además habían nacido otros hijos, muertos antes que él: Segismundo (1864-1866) y Valdemaro (1868-1879).

Sus Tagebucher über die Kriege 1866 und 1870-71 y sus Reisen nach dem Morgenland und nach Spanien, fueron publicados por Margarita de Poschinger 2ª ed., Berlín, 1902. Federico III cuenta con numerosos monumentos en Alemania, siendo los principales: el de Elberfeld, obra de Eberlein (1893); estatua ecuestre en el campo de batalla de Wörth, debida a Baumbach (1895); en Weisbaden (1897); en Homburg (1897) y en Kronberg (1902), las tres de Uphner; en Oels (1901) y en Posen (1902), ambas debidas a Boese; en Breslau (1902) y en Berlín, ante la puerta de Brandeburgo (1903) una y otra de Brütt, y en Stettin, de A. Schulz (1902).

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 23 pág. 543-544.