Francisco II de Alemania

Francisco I de Austria

Datos biográficos

Dinastía: Habsburgo-Lorena
Empe. Sacro Imperio: 1792-1806
Archiduque de Austria: 1792-1835
Nacimiento: 12-II-1768
Fallecimiento: 2-III-1835
Predecesor: Leopoldo II
Sucesor: Confederación del Rhin
Sucesor en Austria: Fernando I

Biografía

Francisco II, emperadorFrancisco II, emperador

Frente a Napoleón y al movimiento revolucionario europeo , Alejandro I de Rusia representaba un extraño misticismo conservador, Federico Guillermo III la tradición burocrática y militar de Prusia, y Francisco I de Austria el puro e intransigente principio de la legitimidad. Este último fue, en realidad, pese a las difíciles circunstancias en que se desarrolló su reinado, el inquebrantable defensor de las esencias del Antiguo Régimen, que habían caldo deshechas en Francia bajo los golpes del impulso revolucionario. Desde 1792 a 1835 su nombre va unido a todos los hechos del proceso contrarrevolucionario en Europa, que contribuyó a hacer triunfar con una firmeza sin igual y una constancia ejemplar ante la repetida adversidad.

Hijo de Leopoldo II de Habsburgo-Lorena, gran duque de Toscana y emperador de Alemania, Francisco nació en Florencia el 12 de febrero de 1768. Pese a las ideas reformistas y enciclopedistas de su padre, Francisco, que desde 1784 fue educado en Viena, no se mostró inclinado a seguir por tal camino. Por el contrario, como muchos otros príncipes de fines del siglo XVIII se reveló partidario del absolutismo benévolo y patriarcal y del retorno a las viejas normas de gobierno. Ante la Revolución francesa se mostró intransigente en extremo. Heredó la corona de los Austrias (1 de marzo de 1792 y fue elegido emperador de Alemania (Francisco II, 7 de julio siguiente) en circunstancias particularmente graves, cuando la Asamblea legislativa buscaba un pretexto de ruptura a cualquier precio. El aceptó el reto en defensa de Europa. Desde entonces. Austria tuvo que soportar el peso de la acción bélica.

Después de varios avatares estratégicos, las tropas de Francisco II perdieron los Países Bajos en 1794. Pero a pesar de la defección de Prusia en 1795, continuaron la lucha en Italia hasta que Napoleón las eliminó de la llanura lombarda en 1796-1797. La paz de Campoformio 17 de octubre de 1797) fue la primera humillación, aunque mitigada por la obtención de Venecia. Más graves fueron las derrotas sufridas en 1800, que, después de Marengo, concluyeron por el tratado de Luneville ( de febrero de 1801). Sin embargo, Francisco II no se desanimaba. Realizó un supremo esfuerzo en 1805 ; pero, al lado de Rusia, sufrió el terrible desastre de Austerlitz (2 de diciembre). La paz de Presburgo 26 de diciembre) dio a sus estados límites muy reducidos; pero la más grave fue la pérdida de su influencia en Alemania. El 6 de agosto de 1806 renunciaba a su título de emperador del Sacro Imperio. Sin embargo, desde el 14 de agosto de 1804 se había prevenido respecto a este posible acontecimiento proclamando el Imperio hereditario de Austria (Francisco I).

La catástrofe de 1805 no había arredrado al emperador. Aprovechando las dificultades creadas a Napoleón por España, se lanzó de nuevo a la lucha (1809). De nuevo vio su capital ocupada y sus ejércitos derrotados (Wagram, 6 de junio de 1809). La paz de Viena 1 de octubre arrebató a Austria toda salida al mar y gran parte de sus ducados tradicionales. Sujeta a Napoleón, estuvo al borde del abismo. Pudo entonces desaparecer el Imperio, como en 1918. Pero se salvó gracias al enlace matrimonial de Napoleón con María Luisa, hija del emperador.

En 1809 apareció al lado de Francisco un colaborador fiel, experto y muy hábil, con el que se identificó plenamente: Metternich. Los tiempos cambiaron. Después del desastre de Napoleón en Rusia, Austria participó victoriosamente en las campañas de Alemania de 1813 y de Francia de 1814. Leipzig borró Austerlitz. Francisco I entró en París, firmó el texto de la Santa Alianza y tomó parte importante en el congreso de Viena de 1815, de cuyos acuerdos finales Austria se benefició considerablemente.

El espíritu de Francisco I quedó grabado de modo indeleble por tan duras pruebas. De 1815 a 1835 fue más conservador que Metternich e impidió que el régimen absolutista se suavizara con medidas que la necesidad proclamaba como urgentes. El absolutismo patriarcal de 1792 derivó poco a poco hacia una tiranía pedante. El sentimiento patriótico surgido en la lucha de liberación se transformó en un instrumento para oprimir a las nacionalidades de Italia y Hungría. Su innegable espíritu de justicia acabó en falta. Hombre de otra generación, prematuramente senil, murió en Viena el 2 de marzo de 1835, después de haber ratificado su oposición al liberalismo y a la revolución de 1830 en el convenio de Münchengratz

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, pág. 165.