Rodolfo II de Alemania

Rodolfo V de Austria

Datos biográficos

Dinastía: Habsburgo
Empe. Sacro Imperio: 1576-1612
Archiduque de Austria: 1576-1608
Nacimiento: 18-VII-1552
Fallecimiento: 20-I-1612
Predecesor: Maximiliano II
Sucesor: Matías I

Biografía

Retrato de Rodolfo II de HabsburgoRetrato de Rodolfo II de Habsburgo, por Joseph Heintz el Viejo (1594).

Rey de Bohemia y de Hungría. Hijo de Maximiliano II y de María de Austria, hija de Carlos V, n. en Viena el 18-VII-1552 y m. en Praga el 20-I-1612. Se educó en España, en la corte de su abuelo, quien le dio los mejores maestros y llegó a hacer de él un hombre culto e ingenioso; pero la timidez de su carácter y su pereza contrarrestaron aquellas felices disposiciones, y Rodolfo no mostró nunca ninguna cualidad de energía ni voluntad. Proclamado rey de Hungría y de Bohemia en 1575, al año siguiente sucedió a su padre en el trono imperial; pero hasta 1582 no reunió la Dieta, a la cual había de dar cuenta de sus decisiones. Desde el primer momento, la cuestión religiosa se presentó amenazadora a consecuencia de las luchas entre católicos y protestantes, y en los sucesivo no le dejaron en paz hasta su muerte. Su debilidad de carácter se iba acentuando con el tiempo, lo que aprovechaban sus favoritos para hacer las cosas a su antojo. Incluso llegó a abandonar la presidencia de la Dieta a su hermano Matías, que había de sucederle después en el trono.

Fuese por temperamento, fuese por indolencia, Rodolfo II se inclinaba a los católicos, pero con tan poca habilidad, que, sin contentar a los que favorecía, exasperó a los protestantes con sus persecuciones e informalidades. En Bohemia, Moravia, Austria y Hungría estallaban frecuentes disturbios, y la autoridad de Rodolfo II era puramente nominal.

El mismo había ido dejando la administración de sus Estados en manos de sus hermanos, y aun en vida suya se reunieron los principales individuos de la familia para dejar a salvo el prestigio de la casa Habsburgo, tan quebrantado por la indolencia de Rodolfo II, y acordaron designarle por sucesor a Matías, al cual Rodolfo II se vio obligado a otorgar plenos poderes como administrador, firmándose como consecuencia de ello, una tregua de veinte años con los turcos y la paz con Hungría.

Rodolfo II se sintió humillado, se negaba a reconocer la autoridad de su hermano, no obstante las seguridades de sus hermanos y primos de que todo se hacía para asegurar la sucesión en la misma familia; además, tampoco quiso ratificar la paz con Hungría, a la que declaró la guerra al ser elegido príncipe Racoczy.

La situación se hizo insostenible, y todos, católicos y protestantes, incluso el mismo Matías, se unieron contra el emperador, que una vez más tuvo que ceder y se vio obligado a conceder a Bohemia la libertad religiosa y política, y cedió a su hermano la corona de Hungría, Austria y Moravia y la sucesión de Bohemia. Sin embargo, no renunció aún sus proyectos entre los cuales el principal era hacer heredar a su sobrino Leopoldo, segundo hijo de Carlos de Estiria, y al efecto le dio la posesión del ducado de Julitch, queriendo constituir así una base territorial. Leopoldo reunió un ejército, con el cual atacó Passau y luego Praga, por lo que los bohemios, exasperados, llamaron a Matías, y Rodolfo II abdicó en su hermano, que fue coronado como rey de Bohemia el 23-V-1611.

El emperador murió poco después, cuando acariciaba aún el plan de recuperar sus Estados. Debido a la timidez y debilidad de su carácter, que le hacía rehuir toda intervención en la política, Rodolfo II se dejó gobernar desde el principio por sus favoritos, que explotaron sus temores pueriles y su prodigalidad, pudiéndose afirmar que casi no tuvo parte en los sucesos ocurridos durante su reinado. Por lo demás, como hemos dicho, era hombre culto y amante de las ciencias y de las artes. Llamó a su corte a los astrónomos Tico-Brahe y Kepler y a muchos artistas y literatos; reunió magníficas colecciones y una biblioteca y construyó hermosos jardines.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 51 págs. 1230-1231.